“No hay que luchar contra el autismo”

Recientemente, se publicó aquí un artículo que trata de la nutrición, especialmente de las microbiotas y los probióticos. Hablaba de la «lucha contra el autismo».

Eso me afectó mucho, porque soy autista. Me diagnosticaron muy tarde, el año pasado, y cuando se lo conté a mi familia, tuve dos reacciones: «Sí, siempre fuiste diferente». (Mi hermana) Y, «¿Qué… oh, eso es autismo?» (Mi madre). 

Sí, siempre fui diferente, y recuerdo muy bien cómo mi madre me regañó en más de una ocasión para que al menos fuera como los demás niños por una vez. 

En aquella época, no se hablaba públicamente del autismo y el mal comportamiento del niño era culpa de la madre. El autismo se entendía como una forma de discapacidad mental grave. Algo que supone una gran tensión para la persona afectada y su familia. En los años ochenta se estrenó la película «Rainman» con Dustin Hoffman y Tom Cruise, que realmente cimentó la imagen del autismo como «retrasado mental pero con un super talento». El autismo se puso un poco de moda, hubo otra película de acción con Bruce Willis sobre un chico autista que no hablaba pero que también tenía un super talento matemático. 

Sin embargo, había una excepción: el llamado autismo «Asperger» (llamado así por el médico austriaco Hans Asperger). Este era un término para las personas con autismo «funcional» o «de alto funcionamiento», el estereotipo aquí era el matemático o naturalista superinteligente, pero que era percibido y también etiquetado como «raro».

Hoy en día, estas valoraciones ya no se consideran legítimas, porque ahora se sabe que el autismo, en primer lugar, no es una enfermedad, sino una característica especial del cerebro, y, en segundo lugar, suele ser mucho más discreto y, en tercer lugar, muy a menudo también se da en niñas y mujeres. En ocasiones, el autismo se sigue denominando trastorno del desarrollo. 

Ahora que todos los niños autistas de finales del siglo XX se han convertido en adultos (jóvenes), todos siguen siendo autistas pero a menudo manejan sus vidas igual que los demás, ha quedado claro: El autismo no es eso, o no sólo eso, lo que siempre se ha creído. 

El autismo pertenece al campo de la neurología que ahora se denomina neurodivergente: cuando un cerebro está estructurado de forma significativamente diferente y, por lo tanto, percibe y procesa las impresiones, las emociones, las percepciones sensoriales y la vida en su conjunto de manera diferente. Muchas personas autistas aprenden intuitivamente desde una edad temprana que son «de alguna manera diferentes», como yo. Aunque no haya castigos concretos, se percibe naturalmente la desaprobación del entorno, y las niñas autistas en particular son muy empáticas e intuitivas en este aspecto. Y empezamos a doblegarnos, a controlar ciertos comportamientos para no mostrarlos más ante los demás. A veces esto funciona mejor, a veces peor, y no siempre. Observamos y copiamos a personas reales de nuestro entorno, a personajes de novelas o de películas y nos olvidamos por completo de nosotras mismas. Aprendemos a disfrazarnos y a «enmascararnos», de modo que incluso cuando somos adolescentes a menudo ya no sabemos quiénes somos. 

El precio que pagamos por ello es alto: de adultos solemos sufrir trastornos de depresión y ansiedad, y las necesidades neurofísicas constantemente desatendidas pueden haber dado lugar a graves dolencias somáticas (como en mi caso). Las consecuencias neuropsicológicas también son graves. 

El autismo no es una enfermedad y, desde luego, no es algo contra lo que haya que luchar. El autismo es otra forma de ser. Me gustaría comparar aquí el autismo con la condición médica del defecto visual. Las personas con defectos visuales están ahora tan extendidas por todo el mundo que esta discapacidad, que es realmente una en el sentido médico, prácticamente ya no es perceptible. El autismo también debe considerarse de esta manera. Y al igual que en el caso de la discapacidad visual hay personas que son (casi) ciegas y necesitan más ayuda y apoyo en la vida diaria; y personas con complicaciones; y personas que simplemente necesitan gafas para conducir, también entre los autistas hay algunos que llevan una «vida perfectamente normal» bastante discreta, y otros que no pueden vivir sin cuidados. Algunos autistas son incapaces de hablar, pero si les das un cuaderno y un lápiz, u hoy una tableta, pueden salir artículos enteros. Bastantes autistas tienen doctorados, mientras que otros apenas han sobrevivido al sistema escolar convencional. 

No cabe duda de que una buena dieta tiene efectos que a veces pueden parecer un milagro. No quiero contradecir esto de ninguna manera, sino todo lo contrario. 

Pero el autismo no es una enfermedad. No hay que luchar contra el autismo. Y no es “Rainman”.

Sylvia Hatzl

Breve biografía:

Nombre artístico: Sylvia Bhagavati

55 años, Artista. Nació y creció en Múnich, Alemania. De 1989 a 2000 en Japón, estudió lingüística japonesa. Luego vuelta a Alemania por unos 10 años. Desde 2011 hasta 2020 en Kerala, India, en el Ashram de Amritapuri. Ahora viviendo en México. «Descubrí que soy autista hace apenas un par de años (tengo el diagnóstico). Mi trabajo como artista con Creatividad Intencional se dirige principalmente a las niñas y mujeres autistas que tan a menudo siguen sin ser reconocidas.» 

Blog: https://www.autobiografiadeunaautista.com

Sitio de mi arte: https://sylviabhagavati.wordpress.com

Los secretos del colágeno

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Beneficios múltiples para la piel, el cabello y las articulaciones

El colágeno es la proteína más abundante en nuestro cuerpo, éste la produce de forma natural y es reconocido por proporcionar estructura a nuestra piel, apoyando su elasticidad, hidratación y protección. Pero el colágeno también es una proteína vital para alcanzar un pelo saludable y fuerte y unas articulaciones sanas y resistentes. A medida que crecemos, nuestros niveles de colágeno disminuyen, por lo que es recomendable suplementar nuestra alimentación con colágeno. Es importante aclarar que existen 3 principales tipos de colágeno. Para el cuidado de la piel y el pelo, se indica incorporar colágeno tipo I y III, mientras que el colágeno tipo II colabora en la salud de las articulaciones. 

¿Qué beneficios puede aportar el consumo de colágeno en nuestro pelo? 

Al disminuir el colágeno en nuestro organismo, nuestros folículos pilosos demoran en regenerarse lo que deviene en la caída del pelo. El colágeno desempeña un papel importante en la reparación de la piel de nuestro cuero cabelludo lo cual afecta al fortalecimiento y al crecimiento del pelo. El componente más abundante de nuestro pelo es la queratina, y nuestro organismo se vale de muchos aminoácidos para construirla, algunos de los cuales se encuentran en el colágeno. 

Al incorporar colágeno apoyamos nuestra estructura capilar desde adentro, regenerando nuestro pelo que puede verse afectado tanto por productos químicos como por toxinas del ambiente, y llevándolo hacia su estado más natural y brillante. 

Colágeno y salud articular

Rico en aminoácidos que colaboran en la construcción del cartílago articular, el colágeno, también posee efectos antiinflamatorios. A medida que pasa el tiempo, nuestras articulaciones pueden presentar desgastes, roturas, dolores y molestias, y a la par de esto nuestros valores de colágeno siguen descendiendo. Incorporar colágeno contribuye en aliviar el malestar y la inflamación articular y en reconstruir la estructura de los tejidos conectivos de nuestros huesos, cartílagos y tendones.

¿Qué colágeno es el ideal para empezar a cuidar el pelo y las articulaciones?

Es importante reconocer cuál es el diferencial a la hora de elegir un colágeno que nos ayude a alcanzar nuestros objetivos. Los Colágeno de la marca Mizu son biohidrolizados, lo cual significa que han sido descompuesto en unidades pequeñas o péptidos para que sea más fácil de absorber para nuestro organismo. Si te interesa alcanzar un pelo nutrido y protegido, te sugerimos Active Health, que además de estar compuesto por ingredientes y extractos naturales, posee vitaminas esenciales que colaboran con el cuidado del pelo, como las vitaminas del complejo B, reconocidas por favorecer la estructura capilar, las vitaminas C y E con alto poder antioxidante y la vitamina A que ayuda a que el pelo crezca con mejor volumen. En cambio, si te interesa fortalecer tus articulaciones o reducir el dolor articular, tu colágeno ideal es el Artro Flex Recovery, compuesto por colágeno del tipo II no desnaturalizado y además con extracto de curcumina de alto poder antiinflamatorio, con melisa, un relajante muscular natural y con vitaminas y minerales esenciales para la recuperación muscular y ósea.

Vanesa Rodríguez  – MN: 8985

Lic. en Nutrición

YAC Representaciones +54 9 11 3956.8655

Nuestros constantes muros «Protectores»

 A veces hablar y pensar demasiado va llenando la mente de palabras y más palabras. Hay algo en esa retórica que encadena y embotella creando una completa confusión. Las palabras se convierten en un refugio y la atmósfera del ambiente en un desierto sin silencios. Lanzamos una frase detrás de otra y un monstruo brutal agitándose en el interior pide más y más palabras. La palabra pesa demasiado sobre los hombros anquilosados y exhaustos. Advertimos como una especie de acoso mental, un ronroneo reflexivo que da vueltas y vueltas. A esto lo llamo pensamiento maquinal. Es una hoz que mina nuestra tranquilidad.  Es como una cascada interminable de palabras que no podemos detener.  Una mente sobre exigida obstaculiza la frescura de la gracilidad, genera pesadez, pensamientos monótonos e incluso abrumadores. Para liberarnos del pensamiento maquinal es necesario que la palabra le ceda el paso al silencio. Solo de este modo puede comenzar a asomar el lenguaje del cuerpo que permitirá alcanzar un estado de intuición sensorial. Esto nos proporcionará más herramientas para un contacto pleno con nuestra esencia o sí mismo corporal. Dedicarle mucho tiempo a rumiar pensamientos deja al cuerpo debilitado y con sensación de agobio que, a veces, reaviva constelaciones de pronósticos dramáticos. La identificación con nuestra mente es una espiral incesante que se vuelve compulsiva. Cuando la mente dirige la atención hacia el exterior y lo que ocurre en el mundo nos afecta, la experiencia que nos llega es su efecto en el cuerpo. En este sentido, la experiencia es un fenómeno corporal. Por esto, los dolores son producto de situaciones traumáticas que quedaron ancladas mucho después de haber sido vividas. Las emociones son hechos corporales, son movimientos o alteraciones dentro del cuerpo que se hacen conscientes cuando hay algún estímulo que las reedita. Pero no es tan fácil llegar a ellas porque el poder del pensamiento, en ocasiones, se interpone: la razón se las ingenia para construir muros “protectores”. Además, los pensamientos generan emociones que comunican, y esto se refleja en nuestro sistema energético. Cuando, por ejemplo, estamos preocupadas, preocupados, los pensamientos generan miedo y este estado, sostenido en el tiempo, afecta el funcionamiento de nuestro organismo. La identificación con la mente también nos conduce a racionalizar las emociones. La mente reconstruye la emoción limpiándola de su naturaleza esencial y se establece como única puerta de acceso a nuestros sentimientos. Este mecanismo de defensa de la mente coarta el entrenamiento de la capacidad intuitiva y les resta confianza a las percepciones espontáneas. En general la gente reconoce como una creencia “loca” el hecho de escuchar voces. Sin embargo, todos las escuchamos cotidianamente porque nuestra mente no deja de hablar. Llevamos en nuestro interior procesos involuntarios de pensamiento que se nos hace difícil detener. Son como monólogos que se convierten en diálogos con consejos, supuestos, dichos de otros que intervienen en ese intercambio. Esta especie de acoso mental puede ser más o menos intenso. Ser testigos silenciosos, contemplativos, sin asumir un lugar de juez o jueza, es una opción para comenzar a abordar este ronroneo constante que molesta. El hecho de ubicarnos como observadoras, observadores, nos permite ver e investigar aquello que rodea a los pensamientos y, ese entorno, es nuestro propio cuerpo, nuestra presencia. Se trata de un instante que va más allá de la razón. Y, si nos conectamos desde las voces del cuerpo, derribaremos ciertos muros que no nos permiten expresar emociones y deseos profundos.

Fracturas de cadera

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Para algunos colegas expertos en el tema de Traumatología, se consideran a las fracturas de cadera, como la complicación más grave y más frecuente de la Osteoporosis; y yo añadiría, además, también de los problemas o trastornos del equilibrio y la estabilidad. 

Para que se tenga una dimensión real del problema, en el mundo, la sufren por año más de 1 millón seiscientas mil personas. Por ejemplo, en los Estados Unidos de América, más de 250.000 por año. En la República Argentina, más de 22.000 casos por año, o sea una incidencia que oscila entre más de 180-304 personas cada 100.000 habitantes. Pero lo de menos seria eso; sino, que tiene en el mundo, una mortalidad que oscila entre el 25 y el 30% de los afectados (en la Argentina es de aprox. 36%). Esto, representa que los más de 22.000 casos, podría morir por complicaciones (más frecuente en los primeros 3 meses post fractura) un total aproximado de 8.000 casos por año, es decir 667 por mes, o 22 por día. 

Entre las complicaciones post-fracturas, se citan: las escaras cutáneas por apoyo prolongado, las infecciones quirúrgicas y post-quirúrgicas; “rechazo de prótesis o injertos”; otras infecciones sistémicas por postración prolongada. Ej: Neumonías, Bronquitis, Bronconeumonías; Infecciones Urinarias; Tromboembolismo de Miembros Inferiores y Pulmonares, etc.

Como se sabe, la causa principal, es la Osteoporosis (o enfermedad de los huesos porosos), que significa, la perdida de la masa ósea, o desmineralización (del calcio principalmente), en dos y media veces, por debajo del normal percentil, que le correspondería por su sexo y edad. Esto también implica debilidad o fragilidad de los huesos; pérdida o disminución de su dureza y resistencia a los golpes. La Osteoporosis, por razones varias, pero principalmente hormonales (caída del nivel de Estrógenos después de la menopausia), es casi un 30 % más frecuente en mujeres que en hombres.

La otra causa importante de accidentes y fracturas de caderas, son los trastornos o problemas del equilibrio y de la estabilidad. Algunos reportes de colegas (Universidad de Rosario), señalan al respecto, que un estudio, que, en las personas de más de 50 años estudiadas al menos un 30 % de las mujeres y un 20% de los hombres reportaron haberse caído en el último año, al menos 1 vez, sino más. Se sabe, que con el envejecimiento, se agrava el riesgo de accidentes, de caídas y de fracturas de cadera; esto, pasa más después de los 80 años, sobre todo en adultos mayores que deambulan, en los que viven solos, en los que tienen problema de equilibrio, problemas sensoriales (disminución de la visión y la audición); y más aún, en los que consumen ansiolíticos, sedantes, pues disminuyen los reflejos, aletargan los sentidos y producen somnolencia. También en aquellos que están medicados con diuréticos y fármacos que bajan la presión.

Se comenta en algunos reportes, que si bien, las fracturas de caderas se pueden producir en accidentes varios (vía pública, transito), en actividades deportivas, etc; en las personas de 80 o más años, el 80 % de las fracturas ocurre por accidentes domésticos (dentro de la casa, y muchas veces en el baño).

Consejos prácticos y tips para disminuir riesgos de fractura de cadera y sus complicaciones

1) Prevenir y tratar la Osteopenia y la Osteoporosis, con consumo adecuado de dieta rica de calcio (promedio 1 gr. por día); lo que se obtiene aprox. por medio litro de leche descremada, más una porción de 50 gr. de queso descremado o magro más una porción de pasta con salsa blanca; o la leche más 1 yogurt reforzado con calcio, cornalitos, etc. Otros alimentos como semillas secas (sésamo, almendras, etc.), vegetales como coliflor, brócoli, etc. o consumiendo suplementos de calcio y VitD3 requerida para la fijación del mismo en los huesos. También, de VitC fundamental para la buena absorción del calcio en los intestinos mediante consumo de Cítricos, Tomates, Kiwis, Guayabas, o suplementos que la contengan.

2) Mantenerse en movimiento: Esto significa que, dentro de las posibilidades personales e individuales, es fundamental el caminar, nadar, correr, o practicar algún deporte (preferible los de bajo impacto), y evitar el sedentarismo. O sea mantener una adecuada calidad de músculos, articulaciones y huesos, con actividad física regular.

3) Si existen problemas o alteraciones del equilibrio y la estabilidad, se deberá realizar por algunos meses, un plan de entrenamiento y de rehabilitación física Kinesiológica de la marcha, el equilibrio y la estabilidad (propiocepción en general).

4) Si padece déficit visual o auditivo, en el caso requerido usar lentes adecuados que mejoren la visión; oto-amplificadores (que mejoren la audición); y usar en caso requerido, bastones de apoyo, trípodes o andadores que se ajusten a los requerimientos de cada vaso.

5) En los domicilios, usar calzado bajo, antideslizante, con suela de goma; evitar desniveles, tener pisos antideslizantes; ambientes bien iluminados y disponer en pasillos, en la bañera, el inodoro, etc. de dispositivos de sostén, barrales o agarre que ayuden a evitar caídas.

6) En los pacientes operados de fracturas de cadera, tratar de reducir tan pronto sea posible la postración en cama y lograr dentro de la primera semana (de ser posible) parar al paciente en andador, e iniciar un pronto plan de rehabilitación post-operatoria.

En el Centro de Rehabilitación Rebiogral, se atiende tanto los aspectos de prevención como de la rehabilitación de personas con Osteoporosis, problemas de equilibrio-estabilidad y de fractura de caderas.

Dr. R. Quiñones Molina
@dr.quinonesmolina

Centro de Rehabilitación

Integral REBIOGRAL

Inf.: 4981-0565/ 6604 / (15) 6999-4177

El probiótico Bacillus Subtilis dg101, mi experiencia personal y sus propiedades antienvejecimiento

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Un sábado por la tarde del año 1995, en EE. UU, donde realizaba mis estudios postdoctorales, golpeó a mi puerta, mi actual amigo el Dr. Akira Nakamura. Él realizaba una pasantía de corta duración en el laboratorio donde yo trabajaba, sobre la Biología Molecular de la formación de esporas en bacterias, en particular en Bacillus subtilis. Mi amigo me dijo desesperadamente: “Roberto, por favor acompañarme al supermercado. No tolero más la comida americana y necesito comer algo que sea lo más similar posible a mi comida típica de Japón. Necesito comprar una vaporera y natto”- dijo. Lo de la vaporera lo entendí, Akira necesitaba preparar arroz blanco hervido según la tradición japonesa, pero ¿el natto? Luego de sonreírse un poco por mi ignorancia, me contó que el natto es una comida típica japonesa a base de porotos de soja fermentados por la bacteria Bacillus subtilis, variedad natto. El pueblo japonés lo consume hace casi mil años (pese a su muy feo sabor y olor), y se lo considera la principal causa de la buena salud y longevidad. Si bien esto no tenía aún un aval científico, estaba totalmente establecido dentro de la cultura y folclore japonés. Esta fue la primera vez que escuché de manera concreta sobre la aplicación práctica de Bacillus subtilis. En 1998 visité Japón, tuve la oportunidad, durante un congreso internacional sobre Bacillus subtilis, de tener frente a mí un plato con natto y comprobar lo feo que era para el paladar, más allá de sus potenciales propiedades anti-age. Probablemente, la mayoría de las personas, aceptarían con agrado vivir el mayor tiempo posible si supieran que su salud, su físico y su mente no se deteriorarían con el paso del tiempo. Hoy en día se acepta que ya nacieron las personas que han de llegar vivos a los 120 o 130 años. Desde hace más de un siglo a esta parte se conocen hipótesis científicas sobre la posibilidad de retardar significativamente a la muerte producida por causas naturales, es decir la muerte producida como consecuencia de una enfermedad donde se diría que “tal persona murió por tal o cual enfermedad.” o bien la muerte producida por el desgaste del cuerpo, es decir el desgaste de las células, tejidos y órganos, que lleva a que en un dado momento éstos órganos de la persona dejen de funcionar y se diga que “tal persona murió de vieja”. Según el científico y premio Nobel de Medicina del año 1904, Elías Metchnikoff (uno de los Padres y fundadores de la Inmunología), sería posible prolongar la vida del ser humano, previniendo o retardando cualquier causa de muerte natural, más allá de las expectativas de vida promedio de las personas de esa sociedad o país en particular con el consumo de probióticos. Hoy en día la expectativa de vida promedio en los países de buen bienestar económico se ubica en los 82 / 84 años, estando Japón al tope de esta tabla con una expectativa de vida para sus ciudadanos de 83 / 85 años. En el caso de los argentinos, nuestra expectativa de vida promedio ronda los 80 / 82 años. Más importante aún es la expectativa de vida saludable, es decir llegar a una edad avanzada sin sufrir de ninguna enfermedad, en particular aquellas enfermedades asociadas a la edad (Osteoporosis, ACVs, Diabetes, Alzheimer, Parkinson y obviamente cáncer). Aquí, nuevamente Japón está al tope de la clasificación donde su pueblo tiene una expectativa de vida saludable de 80 / 83 años, es decir que el japonés, en promedio, va a pasar prácticamente toda su vida y hasta el momento de la muerte sin padecer enfermedades. En la Argentina, la situación no es buena, la expectativa de vida saludable en nuestro país ronda los 67 / 70 años. Esto significa que, en promedio, cada uno de nosotros (no todos, pero sí la mayoría) pasaremos los últimos 12 o 15 años de nuestra vida sufriendo de alguna de las 5 o 6 enfermedades más comúnmente asociadas a la edad avanzada. Hoy en día ya es común escuchar hablar a médicos, nutricionistas y comunicadores sociales sobre la importancia de la microflora o microbiota intestinal, del segundo cerebro, del eje intestino – cerebro, la importancia de la eubiosis o equilibrio de la flora intestinal. En nuestro país existe un probiótico, único en su tipo, que está formulado en base a esporas de la bacteria probiótica de origen japonés Bacillus subtilis natto (Probiótico Kyojin, cepa DG101), la misma de la que me hablaba Akira casi 27 años atrás. A partir del año 2017, pudimos demostrar al menos en modelo animal en el laboratorio, que esta bacteria probiótica tiene propiedades neuroprotectoras y la propiedad de incrementar la expectativa de vida sana (efecto prolongevidad saludable) de manera significativa. Es decir que aquello que en 1995 me había comentado Akira parecía ahora tener un sustento científico. Más interesante aún, se publicó en el año 2020 un estudio científico llevado a cabo en Japón con casi 100.000 voluntarios sanos entre edades de 45 a 74 años, y a lo largo de unos 15 años, donde se demuestra que el consumo diario del alimento natto incrementaba en un 10 % la probabilidad de permanecer vivo y no morir por cualquier causa de muerte natural (en particular se prevenían las enfermedades del corazón). Es reconfortante como a lo largo de estos casi 30 años de investigación, hemos podido sentar las bases científicas del efecto antienvejecimiento de Bacillus subtilis natto (Kyojin, Bacillus subtilis DG101) y que nuestra gente pueda acceder al mismo en cualquier dietética o farmacia sin necesidad de “padecer” el mal gusto, sabor y aroma del alimento natto japonés.

Dr. Roberto Grau

*Dr. en Bioquímica, Pew Latin American Fellow in Biological Sciences, Fulbright International Scholar, Profesor de Microbiología de la UNR e Investigador del CONICET.

La «sopa de plástico» del Mediterráneo

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Una gran proporción de los microplásticos terrestres acaba en los que son, por excelencia, los sumideros finales de la basura humana: los océanos. El problema de la contaminación microplástica comenzó a captar la atención del público con el descubrimiento de la gran isla de basura del Pacífico y otras similares, enclaves oceánicos donde las corrientes marinas forman vórtices que concentran inmensas cantidades de esta polución.

Sin embargo y en contra de una idea popular, “por supuesto que no existen islas flotantes en el océano”, aclara Stefano Aliani, del Instituto de Ciencias Marinas de Italia; el tamaño de los fragmentos no los hace visibles a simple vista, ni siquiera desde un barco navegando por esas áreas. En 2016 Aliani dirigió un gran estudio destinado a identificar los ingredientes de la “sopa de plástico” —como el investigador prefiere llamarla— del Mediterráneo, una de las regiones marinas del planeta más afectadas por esta contaminación. Los dos compuestos más abundantes no fueron una sorpresa: polietileno y polipropileno, los plásticos comerciales más frecuentes, típicamente utilizados en envases y bolsas.

También al contrario de lo que podría imaginarse, la flotabilidad de los plásticos no restringe esta contaminación a la superficie; de hecho, solo el 1% del total de estos materiales que entra en los océanos se encuentra en esta sopa superficial. En los últimos años, investigaciones como las lideradas por la Universidad de Barcelona (UB) en el Mediterráneo han descubierto la presencia en los lechos marinos de grandes cantidades de microplásticos, en muchos casos fibras textiles —de las que en 2016 se fabricaron más de 60 millones de toneladas— y su transporte por las corrientes del fondo, a donde caen formando agregados.

Fuente: OpenMind

¿Preparás botellas de amor?

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Cantidad de botellas de amor recolectadas desde los inicios: 547.861 Kilos

Hace algunos años la idea de separar tus plásticos de un solo uso e introducirlos en una botellita era una romántica entrega, pero hoy que sabemos que el plástico nos llega a las narices, iniciativas como “Botella de Amor” se convierte en una acción clave a la que debemos adherir. De pocos lugares de recolección a muchísimos puntos donde entregarlas, nos hace la tarea más fácil y sin excusas, porque separar los plásticos debe convertirse en un hábito domestico del manejo de nuestros residuos. El gobierno de la ciudad adhiere a esta iniciativa sumando muchísimos puntos en parques y plazas (en los puntos verdes), podes chequearlos  www.ciudadverde.gob.ar. Además hay otros puntos como sucursales de supermercados, locales (los mercados naturales Eneldo) y hasta clubes deportivos como Racing , Boca… Estos plásticos son convertidos en una “madera plástica”, la cual es resistente a la intemperie, es impermeable al agua, no necesita mantenimiento y no propaga la llama. Con la cual se construyen mobiliarios de uso público que son devueltos a la comunidad, mediante un sistema de intercambio con los puntos de acopio.

¿Cómo armo mi botella de amor?

Para armar una botella de amor se puede usar cualquier botella plástica. Dentro de ella se colocan esos plásticos de un solo uso que todavía no logramos evitar consumir pero que queremos recuperar: paquetes, envoltorios de comida, de productos de limpieza, bolsas de supermercado, tapas plásticas y sorbetes.

Cuando la botella se va llenando, hay que ir comprimiendo el contenido. Cuanto más chico se corta el plástico de un solo uso, más se puede comprimir e introducir mayor cantidad. 

¿Qué se puede guardar en las botellas? vasos, cubiertos y platos descartables; paquetes de fideos, arroz, legumbres; bolsas de plástico (super, ziploc); paquetes de galletitas, pan, alfajores, de golosinas; paquetes de papel higiénico, rollos de cocina y de toallitas femeninas; blíster de remedios (sacándole la mayor cantidad de aluminio de atrás); sachet de leche; papel film; repuestos de productos de limpieza; etiquetas de botellas; y cepillo de dientes.

¿Qué cosas no van dentro?: papel, cartón, globos, metal, arena, vinilos, Telgopor, guantes de látex, radiografías, esponjas, aluminio, paquete de yerba, tierra, tetra pack, y telas. 

“Desde la Fundación Botella de Amor comprendemos que la educación ambiental es la principal herramienta, para impulsar los cambios de hábitos. Es por ello que realizamos actividades, charlas, talleres en instituciones, escuelas, empresas, municipios, de las cuales más de 20.000 personas han sido participes de estos encuentros. Durante estos 4 años se ha propagado una red de personas dispuestas a colaborar por un mundo mejor, dispuestas a contagiar nuevos hábitos, hoy en día son más de 300 puntos de acopio. Entre escuelas, clubes de barrio, instituciones públicas y privadas, empresas, municipios. Que se tradujeron en 547.861 Kilos de plásticos que evitamos que terminen en basurales, rellenos sanitarios o dispersos por la naturaleza generando graves problemáticas ambientales” – nos cuenta Nicole coordina

¿Esperanza para el medioambiente?

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Bacterias que comen plástico de un solo uso

El protagonista de hoy es un material construido para durar y de corta vida útil, pero difícil de degradar a corto plazo en el medio ambiente: el plástico. Actualmente la producción de plástico es de 359 millones de toneladas por año y se estima un incremento a 600 millones para el año 2050. Dentro de estos miles de kilogramos de plástico, un 20% está representado por los llamados plásticos PET – tereftalato de polietileno – con el que se fabrican principalmente textiles y botellas de agua descartables. Estas últimas, son una de las principales causantes del impacto ambiental negativo vinculado al uso de plásticos, ya que se fabrican para ser utilizadas una sola vez y ser desechadas. Para dimensionar el problema, consideremos que 1 de estas botellas tarda entre 500 y 1000 años en degradarse completamente en el medio ambiente. Hoy en día se recicla un bajo porcentaje de botellas a nivel mundial, entre 9% y 19% – dependiendo el país – mientras que el resto se deposita en rellenos sanitarios, se incinera o, en el peor de los casos, llega a océanos y mares “a un ritmo preocupante, incluso ya se ha documentado la aparición de macroplásticos en la Antártida “, nos cuenta el Dr. Lucas Ruberto – investigador independiente del CONICET y del Instituto Antártico, JTP UBA FFyB y especialista en biorremediación. Por todas estas razones, la ciencia hace algunos años busca alternativas para un mundo más sustentable, recurriendo a recursos innovadores. ¿Escucharon hablar alguna vez de bacterias que comen plástico? Si, así como suena, ¡comen plástico! Hoy les presento a una de ellas: IaIdeonella sakaiensiss. que es capaz de clivar el PET en moléculas más pequeñas y potencialmente utilizarlo como fuente principal de energía y carbono. Esta bacteria fue aislada en Japón en 2016 por Shosuke Yoshida, quien formaba parte de un equipo de investigación dirigido por Kohei Oda del Instituto de Tecnología de Kyoto y Kenji Miyamoto de la Universidad de Keio, después de recolectar una muestra de sedimento contaminado con PET en una planta de reciclaje de botellas de plástico. Pero ¿cómo es posible que existan en la naturaleza bacterias que se alimenten de plástico? “Los vertederos de basura, con cantidades crecientes de plástico en las últimas décadas, podrían haber favorecido la aparición de estas bacterias y la capacidad de incorporarlo como alimento. Esto es por el crecimiento rápido que presentan generalmente las colonias de las mismas que pueden duplicar su población en horas o incluso minutos” explicó el Dr. Ruberto.  Las bacterias que literalmente pueden comer plástico tienen esta capacidad gracias a la presencia de proteínas llamadas enzimas, las cuales llevan a cabo reacciones químicas con baja energía y de manera muy eficiente, que les permiten romper específicamente las uniones de estas extensas moléculas.

Si bien los estudios recientes tienen resultados prometedores, el pasaje del laboratorio a una escala industrial de reciclaje, requiere superar obstáculos técnicos y económicos en un rubro con ganancias mínimas donde generar plástico nuevo puede ser más barato que el reciclado. 

Hoy en día la empresa francesa Carbios, con la colaboración del laboratorio TBI (Instituto de Biotecnología de Toulouse) y del laboratorio cooperativo PoPLaB (Plastic Polymers and Biotechnologies), lleva adelante este desafío. Utiliza una versión mejorada de una enzima extraída de la cepa 201-F6 de laIdeonella sakaiensiss, la cual sería muy eficiente para reciclar PET de manera biológica. En asociación con empresas de renombre internacional, la compañía anunció que produjo las primeras botellas de PET fabricadas con plástico 100% reciclado enzimáticamente.  Una de las ventajas de la digestión enzimática de los plásticos es que, a diferencia de la mayoría de los métodos de reciclaje, estas enzimas pueden degradar PET coloreado. Por ahora hay que hacer un pretratamiento del material para mejorar la acción de las bacterias y esto requiere energía adicional.

Como dice el profesor Ramani Narayan de la Universidad Estatal de Michigan «La conversión enzimática o microbiana del PET en sus componentes básicos es una ciencia interesante y debe explorarse. Sin embargo, la tecnología tendrá que competir con tecnologías de conversión comerciales comprobadas que utilizan sistemas de catalizadores de agua mundanos y menos emocionantes». Es decir, el método tradicional de reciclado.

Para concluir, se necesita más investigación y desarrollo para aumentar la eficiencia y diversidad de enzimas o microorganismos que actúan sobre estos polímeros. Por lo que, investigadores e investigadoras de todo el mundo continúan en la búsqueda de bacterias que cumplan este rol. Búsquedas que van desde el Parque Nacional de Yellowstone (EEUU) hasta en playas de islas remotas en el Océano Pacífico. 

Este novedoso método de reciclaje pareciera ser una opción muy prometedora para el problema de contaminación por plástico, sin embargo, debe ser complementada a otras acciones convencionales como lo son reducir, reutilizar y reciclar, si realmente queremos ayudar al planeta tierra.

 Lic. Nabila M. Gomez Mansur

Lic. en Biología Molecular UNSL, Docente UBA FFyB (Facultad de farmacia y bioquímica), becaria doctoral. 

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Hongos comestibles (parte 1)

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Conectarse con la naturaleza durante la temporada otoñal nos permite descubrir un universo mágico. Los hongos juegan un rol de considerable importancia en la dinámica de la naturaleza, donde protagonizan procesos de conversión de material orgánico de desecho a formas comestibles que pueden ser aprovechadas no sólo por el ser humano sino también por otros organismos.

Desde los tiempos antiguos fueron los que prosperan al amparo de la sombra y el húmedo microclima de los bosques, tan apreciados por su sabor y textura que en algunas sociedades su consumo estaba limitado a la realeza. La práctica permitió ir diferenciando las especies comestibles de las venenosas, y pudo establecerse su valor culinario.

Ya sean frescos o secos, en ensaladas, guisos, risottos, salsas o a la plancha, los hongos están en la cocina por su versatilidad a la hora de prepararlos. Complementan la nutrición, ya que además de gran cantidad de agua, tienen proteínas (con aminoácidos esenciales), minerales (potasio, fósforo, calcio, manganeso, cobre, hierro, zinc y selenio), vitaminas (B1, B12 y C) y fibra (betaglucanos: compuestos que favorecen al sistema inmunológico).

Si bien el champiñón es el más conocido en Argentina -seguido por el hongo de pino seco- la gírgola, el portobello y el shiitake son especies que poco a poco van ganando adeptos, no sólo por el avance de la comida gourmet sino también por la difusión de sus propiedades nutricionales y medicinales. 

Con la denominación, Hongos Comestibles, se entiende el cuerpo fructífero de hongos superiores pertenecientes al Reino Fungi (Ascomicetes y Basidiomicetes) silvestres o de cultivo y que frescos, secos o en conserva, se emplean en alimentación humana. Se dividen en:

A) Hongos comestibles silvestres: son aquellos colectados en la naturaleza y que crecen espontáneamente. En nuestro territorio se han descripto solamente cinco hongos silvestres, todos ellos con presencia en los bosques. Dos de estas especies son propias del monte nativo y las otras tres, resultan ser ectomicorrizas que han sido importadas con los pinos.

B) Hongos comestibles de cultivo: son aquellos que se obtienen mediante prácticas de producción sembrando el micelio en sustratos específicos, debidamente pasteurizados o esterilizados. 

Se cultivan tanto en troncos de árboles como en sustratos compuestos por un

amplio abanico de desechos (pulpa de café, aserrín, bagazo de caña de azúcar, cáscara de arroz, tusa de maíz, mosto de cerveza, viruta). Es una de las formas más eficientes de convertir los desechos vegetales en alimento. La siembra consiste en mezclar el sustrato con un inóculo de la especie a cultivar. En condiciones apropiadas de humedad, temperatura y luminosidad, el hongo crece y luego, fructifica. Cabe señalar que, en comparación con otras actividades productivas primarias, el cultivo de hongos optimiza el uso del agua. Se estima que producir 1 kg de hongos comestibles del género Pleurotus ssp. (gírgolas). Sólo requiere 28 litros de agua. Tras la recolección los hongos pueden mantenerse frescos bajo refrigeración o ser procesados industrialmente.

Si bien la Argentina fue el primer país de Sudamérica en cultivar hongos (1941), la producción se centró durante cuatro décadas en el champiñón blanco o champiñón de París, del cual, en 1945 llegó a ser el primer proveedor mundial.  El consumo de hongos, en la dieta argentina apenas alcanza a unos 30 g/ pers., muy lejos de los países europeos y asiáticos, donde el promedio anual de consumo de hongos va de los 3 a los 9 kg/pers. Su empleo en la cocina es más bien una costumbre moderna, adquirida con la inmigración europea y fortalecida con el ingreso al país de comunidades orientales a fines del siglo XX.

En los mercados comerciales las especies más requeridas son Agaricus bisporus (champiñon), en los últimos años se incorporó la variedad conocida como «portobello» o «parrillero»; Lentinula edodes (shiitake) y Pleurotus ssp. (gírgolas). 

C) Hongos no comestibles:

Muchos hongos carecen de virtudes nutritivas o simplemente no son comestibles. Estos grupos sin valor son enormes frente a las especies venenosas, de las cuales, existe un número aún más reducido de especies letales. En la Argentina tenemos Amanita phalloides que son mortales y fácilmente confundibles con los hongos comestibles, aquellos denominados ´de sombrero´. Son de latencia larga y comienzan con un cuadro de diarrea profundo, una fase de cierta mejoría, y luego, una invasión visceral que hace falla hepática. Se trata de una especie que ataca el sistema enzimático. Por eso, la lesión fundamental se produce en el hígado, adonde va rápidamente, y actúa sobre las enzimas hepáticas. Unos 50 g de ingesta de este hongo, es suficiente para matar a un adulto.

Continuará…

 Prof. Lic. Gabriela Buffagni
Lic. En Nutrición (MN3190 – UBA)

Prof. Regular Titular Cátedra de ASA 

 Facultad de Medicina (UBA)

/Nutrición Nuuff  |  @gabrielabuffagni

gabrielabuffagni@gmail.com

Artemisa, la Diosa y la Planta

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Artemisa es la diosa griega de la naturaleza, la Luna y la caza, protectora de las vírgenes y de las parturientas. Según la mitología, la diosa conociendo los beneficios de esta planta en particular, le concedió su nombre: Artemisia, que al igual que la diosa y la luna está muy relacionada con las mujeres y sus ciclos menstruales.

Existen muchas especies de Artemisia, les contaré con más detalle la más conocida, la Artemisia absinthium, pero casi todas comparten activos y cualidades similares.

El nombre popular es el ajenjo, pero también se la conoce como hierba santa, altamisa, alunio, absinto, entre otros.

En su composición química encontramos Principios amargos (absintia o artemisina, matricina, arabisina, etc.), Aceites esenciales como el azuleno que le confiere un color verde- azulado a la destilación. Además contiene tuyona, alfa bisabolol (igual que la manzanilla), rutina, Vit C, Vit B6, ácidos como cafeico, clorogénico, benzoico, y ácido nicotínico.

Estos son algunos de los muchos componentes de esta planta maravillosa, los cuales le confieren una gran utilidad para tratar varias afecciones, pero quizá por ser una planta “elegida por la diosa” mucho respeto y cuidado con la dosis.

Los principios activos amargos y los aceites esenciales le aportan una acción aperitiva, colerética, colagoga, vermífuga y antiespasmódica.

La tuyona es el activo con acción emenagoga (regula el ciclo menstrual) y junto con las sales potásicas y el alfa bisabolol brinda una acción diurética suave y antiinflamatoria. Se aconseja tomar 20gts de la Tintura madre 2 veces al día una semana antes del ciclo menstrual. Está totalmente contraindicado en embarazadas por su efecto abortivo.

La artemisina y la santonina le confiere su acción vermífuga o antiparasitaria. Actúan dañando y paralizando las membranas del parásito.

El azuleno tiene una acción antialérgica y antiinflamatoria.

El alfa bisabolol actúa como espasmolítico y protector gástrico al igual que la manzanilla.

El ácido nicotínico y la rutina, ambos relacionados con la circulación sanguínea, el primero vasodilatador arterial y el segundo protector de los capilares sanguíneos y antiagregante plaquetario.

El ajenjo, por su característica amarga fue muy usado en la elaboración de aperitivos y vermut, esta fue la bebida favorita en el siglo XIX , Francia la declaró ilegal hacia principios del 1900 debido al daño neurológico que producía a quienes la bebían sin mesura, la FDA ha prohibido el ajenjo en las bebidas por dicha toxicidad.

Entre los efectos adversos más comunes (en altas dosis) tenemos estupor, temblores, convulsiones, sopor, vértigo, alucinaciones, irritación gastrointestinal. La tuyona estimula la irrigación en los órganos sexuales femeninos pudiendo resultar oxitócica, por ende, abortiva. 

Podemos resumir sus acciones como:

Antiparasitaria, antiespasmódica (mejora las funciones del aparato digestivo), estimula la sudoración (alivia la fiebre), es levemente diurética, mejora los resfríos y la gripe, y en el caso de la Artemisia annua tiene acción antimalárica. 

Estamos hablando de una planta con grandes beneficios, pero debe ser usada bajo vigilancia médica y en dosis adecuadas, estandarizadas y elaboradas según las buenas prácticas magistrales.

Como siempre, «ante cualquier duda consulte con su médico y/o farmacéutico de confianza”.

Farm. Dra. Miriam Noemí Bruno

DT Farmacia Homeopática Libertad

farmacialibertad0@gmail.com

Bibliografía: Tratado de Medicina, Dr Alonso, Artemisa, la doncella inflexible J.Moncayo.