Artemisa, la Diosa y la Planta

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Artemisa es la diosa griega de la naturaleza, la Luna y la caza, protectora de las vírgenes y de las parturientas. Según la mitología, la diosa conociendo los beneficios de esta planta en particular, le concedió su nombre: Artemisia, que al igual que la diosa y la luna está muy relacionada con las mujeres y sus ciclos menstruales.

Existen muchas especies de Artemisia, les contaré con más detalle la más conocida, la Artemisia absinthium, pero casi todas comparten activos y cualidades similares.

El nombre popular es el ajenjo, pero también se la conoce como hierba santa, altamisa, alunio, absinto, entre otros.

En su composición química encontramos Principios amargos (absintia o artemisina, matricina, arabisina, etc.), Aceites esenciales como el azuleno que le confiere un color verde- azulado a la destilación. Además contiene tuyona, alfa bisabolol (igual que la manzanilla), rutina, Vit C, Vit B6, ácidos como cafeico, clorogénico, benzoico, y ácido nicotínico.

Estos son algunos de los muchos componentes de esta planta maravillosa, los cuales le confieren una gran utilidad para tratar varias afecciones, pero quizá por ser una planta “elegida por la diosa” mucho respeto y cuidado con la dosis.

Los principios activos amargos y los aceites esenciales le aportan una acción aperitiva, colerética, colagoga, vermífuga y antiespasmódica.

La tuyona es el activo con acción emenagoga (regula el ciclo menstrual) y junto con las sales potásicas y el alfa bisabolol brinda una acción diurética suave y antiinflamatoria. Se aconseja tomar 20gts de la Tintura madre 2 veces al día una semana antes del ciclo menstrual. Está totalmente contraindicado en embarazadas por su efecto abortivo.

La artemisina y la santonina le confiere su acción vermífuga o antiparasitaria. Actúan dañando y paralizando las membranas del parásito.

El azuleno tiene una acción antialérgica y antiinflamatoria.

El alfa bisabolol actúa como espasmolítico y protector gástrico al igual que la manzanilla.

El ácido nicotínico y la rutina, ambos relacionados con la circulación sanguínea, el primero vasodilatador arterial y el segundo protector de los capilares sanguíneos y antiagregante plaquetario.

El ajenjo, por su característica amarga fue muy usado en la elaboración de aperitivos y vermut, esta fue la bebida favorita en el siglo XIX , Francia la declaró ilegal hacia principios del 1900 debido al daño neurológico que producía a quienes la bebían sin mesura, la FDA ha prohibido el ajenjo en las bebidas por dicha toxicidad.

Entre los efectos adversos más comunes (en altas dosis) tenemos estupor, temblores, convulsiones, sopor, vértigo, alucinaciones, irritación gastrointestinal. La tuyona estimula la irrigación en los órganos sexuales femeninos pudiendo resultar oxitócica, por ende, abortiva. 

Podemos resumir sus acciones como:

Antiparasitaria, antiespasmódica (mejora las funciones del aparato digestivo), estimula la sudoración (alivia la fiebre), es levemente diurética, mejora los resfríos y la gripe, y en el caso de la Artemisia annua tiene acción antimalárica. 

Estamos hablando de una planta con grandes beneficios, pero debe ser usada bajo vigilancia médica y en dosis adecuadas, estandarizadas y elaboradas según las buenas prácticas magistrales.

Como siempre, «ante cualquier duda consulte con su médico y/o farmacéutico de confianza”.

Farm. Dra. Miriam Noemí Bruno

DT Farmacia Homeopática Libertad

farmacialibertad0@gmail.com

Bibliografía: Tratado de Medicina, Dr Alonso, Artemisa, la doncella inflexible J.Moncayo.

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