La Pausa – Enero 2012

Bueno, ya pasó, acá estamos. Sobrevivimos a la organización de las fiestas, a los brindis y comidas de fin de año, a la presencia fatal de los ausentes…a los exámenes propios y ajenos, a los balances y presentaciones, a los mil compromisos, a los regalitos de navidad; hasta sobrevivimos a un nuevo anuncio de fin del mundo, con cambio de dimensión incluido, que a mas de uno nos hizo pensar en qué pasaría si fuera cierto…

Y aquí estamos, cansados imaginando siestas, reposeras al sol, libros que leeremos en algún momento, imaginamos ocuparnos de las plantas, juntarnos con aquellos amigos con los que nos debemos mil cafés, imaginamos bellos paisajes, pisar el pasto fresco, tener tiempo para uno, y exclusivamente para uno…Es, el preludio de la pausa, eso que aveces llamamos vacaciones, con las que soñamos ¾ de año…pero, inmediatamente y sin solución de continuidad, irrumpen sin permiso esos pensamientos agotadores, esos que  nos vuelven a conectar con las responsabilidades del trabajo, de familia, del colegio de lo nenes…pero Stop!…o mejor dicho: “Pause”…

Suspendámonos en un momento de regocijo, obliguémonos a parar, porque hace falta, porque nos lo merecemos, porque la mayoría pasamos un año 2012 muy exigido…

Vamos, respiren profundo, sonrían, bajen los hombros, muevan el cuello…es verano…

Miren por la ventana, es verano!!!

Una vez , y como una revelación, entendí qué significaba hacerse amigo del tiempo, aunque a veces me distraiga y lo olvide…Hacerse amigo del tiempo es aprovechar al máximo cada momento, es levantarse un poquito mas temprano y desayunar tranquilo, es irse caminando del trabajo a casa, es sentarse en el piso y ver a jugar a tu hijito, es tomarse un ratito para conversar en un café con amigos, es apagar la tele y leer antes de dormir, es comer ensaladas frescas de colores en verano, es caminar comiendo un helado …y el tiempo se acomoda, se hace tu amigo y lo mejor es que no necesitas de fechas de calendario, que cambiando “la onda”, podes disfrutarlo siempre. Es dejarse vivir.

Esta edición de Convivir esta hecha para leerse tranquilo, en la plaza, en la playa, en casita acompañados de algo rico, o en nuestro bar preferido…re-la-ja-te.

El tiempo es tuyo.

Que disfrutes de la edición de Enero

Cecilia Andrada / Directora

Cerebro de Cacahuate

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Producto muy común para nosotros y fácil de hallar en dietéticas e incluso en verdulerías, es un alimento rico en grasas monoinsaturadas y antioxidantes, según estudios realizados, por la Universidad de la Florida y la Asociación Británica de Dietética (ABD).

Se recomienda el consumo de cacahuates para proteger al organismo de males asociados a enfermedades cancerígenas y coronarias. El cacahuate es tan bueno para la salud y tiene tal número de antioxidantes como la fresa. Además, supera, con creces, a otras frutas secas y verduras, dijo Steve Talcott, quien encabezó la investigación en la Universidad de la Florida. Explica que el consumo de cacahuates elimina el colesterol malo y, consecuentemente, previene y ayuda a tratar la hipertensión arterial, al igual que evita los males cardíacos y estabiliza los radicales libres para evitar que se generen algunos tipos de cáncer.

Por su parte, Frankie Phillips, de la ABD, recomienda combinar el cacahuate con otras frutas y verduras para potenciar sus valores en la salud, aunque indica que las personas que están llevando a cabo dietas para bajar de peso deben consumirlo con moderación pues contiene calorías que podrían afectar su plan dietario.

Beneficios del cacahuate: No sólo son ricos en todas sus variedades, sino que también contienen nutrimentos claves como vitaminas, proteínas, fibra y grasa con características saludables. Combinados con aceite oleico cuidan al corazón. Por eso, al incluir cacahuates como parte de una dieta equilibrada y baja en grasas saturadas, puede ayudar a reducir el colesterol en la sangre.

Fuente considerable de potasio: Lourdes Hernández Hernández y Angélica Díaz Aranda, nutriólogas del ISSSTE, subrayan la importancia de esta fruta y consideran que deben aprovecharse los beneficios que aportan al organismo humano. Los cacahuates, señalan, tienen un importante aporte de grasa vegetal, de la cual se puede consumir hasta el doble con relación a las grasas de origen animal. Recomiendan consumir cacahuates naturales, ya que en los procesos industriales les adicionan grasa, sal o conservadores.

Una cantidad aceptable son dos cucharadas soperas de cacahuates pelados por día, de preferencia sin sal. Si bien la cáscara que los envuelve aportan un tipo de fibra (aunque no de las más importantes) el inconveniente es el sabor amargo que tiene.

Son una fuente considerable de potasio, segundo mineral más importante en el cuerpo para la función muscular. Tostado es alto en ácido fólico, vitamina muy recomendable para las mujeres embarazadas porque favorece el desarrollo neuronal intrauterino del bebé.

Consumidos en cantidades normales, ayudan a mejorar los niveles de grasas no recomendables en la sangre, precisan las nutriólogas del instituto citado.

Luis E. Velasco

Antioxidantes en la cáscara de maní

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Expertos en alimentación recomiendan agregarla en las pastas y mantequilla.

La pasta de maní y otros productos preparados con esta semilla, aumenta la capacidad antioxidante, según indica un estudio publicado en noviembre por la Universidad North Caroline.

El experimento

El experto en alimentos, el Dr. Tim Sanders y su equipo agregaron entre un 0,5 a 20% de cáscara de maní a las pastas y mantequillas de este producto y midieron su capacidad antioxidante, descubriendo efectos muy positivos.

Al agregar un 0,5% se mostró un leve aumento antioxidante, que se hizo notorio al agregar un 10% de cáscara. Esta propiedad aumentó aún más entre un 10 y 20%.

Estos beneficios para la salud fueron acompañados de un sabor más amargo cuando se agregó más de un 10% de cáscara.

El Dr. Tim Sanders recomienda incluir un 3% de cáscara en los productos de maní.

La mantequilla de maní es uno de los productos favoritos para acompañar el pan en muchos paises y el efecto antioxidante es combatir el estrés oxidativo del cuerpo, relacionado a múltiples enfermedades, en especial el cáncer.

El maní se suele comer tostado, o procesado como pasta, sin embargo en las zonas donde se cultiva, también se come cocido

Anastasia Gubin/ La Gran Época