Cuida al planeta. Sí al veganismo

El pasado lunes 3 de julio se realizó por primera vez en la sede del gobierno la implementación en el menú de almuerzo “el lunes vegano”. Esta iniciativa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires demuestra un fuerte compromiso de las más altas autoridades del país que comienza a asumirse en diversos sectores de la sociedad con el objetivo de preservar el planeta.
Cada día somos más las personas que tomamos consciencia sobre del daño en nuestro organismo a través del consumo de ciertos alimentos y del deterioro que se ocasiona al medio ambiente por medio de la explotación animal. En este sentido la mayor revolución pacífica jamás conocida en la historia se produciría si el ideal vegano de no explotación fuera adquirido masivamente. Según Donald Watson, fundador de la Vegan Society e inventor de la palabra “vegano” resulta conveniente proclamar que: “Veganismo es establecer por primera vez en la historia una relación correcta entre el ser humano y los animales, donde se produciría una gran mejora en nuestra salud si adoptamos una alimentación basada en los frutos de la tierra, evitando todos aquellos riesgos que provienen de las sustancias de origen animal”.
Concluimos mencionando que el proceso de digestión al consumir carne puede tomar hasta 48 horas en degradarse en el interior de nuestro cuerpo. Esto hace que la misma se fermente y produzca diversos trastornos como la acidificación del cuerpo que es la causa principal de las enfermedades degenerativas.
En Cerealko asumimos el compromiso con la comunidad vegana desde hace 30 años ofreciendo una amplia variedad de productos elaborados sin el derivado de animales como las galletas de arroz Arrocitas en toda su variedad, los snacks saludables Mini Arrocitas en sus sabores original, finas hierbas y caramel, las conocidas galletas redondas Macrobióticas y la línea de Nachos Macritas.

Por Ma. Magdalena Gandolfo
Responsable de Comunicación
en Cerealko SA – Alimentación Consciente.

Aceite de canola Krol

El aceite de canola virgen KROL, es un aceite rico en Omega 3, 6 & 9, y es el aceite más bajo en grasas saturadas. Entre sus ventajas nutricionales, KROL contiene 10 veces más de omega 3 que los aceites de oliva, girasol y maíz, y 50 % menos de grasas saturadas que cualquier otro aceite del mundo vegetal. Por sus características nutricionales, 100% naturales, el aceite de canola KROL es ampliamente recomendado por médicos y nutricionistas para combatir diferentes afecciones como la diabetes, el colesterol, los triglicéridos, el mal de Alzheimer, entre muchas otras enfermedades.
A diferencia de otros aceites vegetales, KROL, es un aceite que no contiene químicos ni solventes en su método de extracción, no emplea ningún tipo de derivado animal ni explotación animal. El método de prensado en frío implica tres pasos fundamentales:
• Extracción del aceite por presión en frio (manteniendo una temperatura estable)
• Decantado de la borra por la acción de la gravedad
• Filtrado del aceite en crudo, mediante paños de tela.
Un proceso 100% natural!

Este proceso artesanal garantiza la calidad de los ácidos grasos poli-insaturados también conocidos como OMEGA 3 y 6 (indispensables para la salud humana debido a que el organismo no los puede sintetizar y los necesita incorporar “si o si” de los alimentos.) y del ácido graso mono-insaturado también conocido como el Omega 9.
Todos estos beneficios nutricionales, sumados a una alta concentración de vitamina E natural que contiene el aceite, hacen de KROL la mejor alternativa para condimentar todo tipo de ensaladas y alimentos con filosofía vegana!
* El aceite de canola KROL es apto CELIACOS

KROL, Sabor a vida!

Vegetarianismo y Veganismo: apoyo nutricional

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En la actualidad muchas personas optan por excluir la carne y otros productos animales por una variedad de razones. Los nutrientes más importantes a tener en cuenta a la hora de la planificación son la vitamina B12, vitamina D, calcio, zinc y hierro, y los ácidos grasos omega-3.

Apoyo nutricional
Actualmente se dispone una amplia gama de productos para vegetarianos y especialmente para veganos (exclusión completa de todo producto animal y derivados) en sus elecciones alimentarias y como tal, les ofrece el mismo nivel de seguridad y comodidad que disfrutan los no vegetarianos. Algunos ejemplos son las leches no lácteas, los alimentos enriquecidos como los cereales de desayuno o los zumos, así como los suplementos.
La soja, en sus diversas formas (como legumbre, tofu, etc.), es una adición útil a la dieta vegetariana/vegana. Puede satisfacer las necesidades proteicas como la proteína animal, y algunos preparados pueden ser considerados como fuentes de ácidos grasos Omega. La soja también es rica en hierro en una forma unida a las proteínas que parece que se absorbe fácilmente. Algunos compuestos de plantas de menos importancia en la soja – conocidos como fotoquímicos – se cree que también tienen efecto protector frente a enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y algunos tipos de cáncer. Las fuentes habituales para vegetarianos de vitamina B12 incluyen la leche y productos lácteos así como huevos, que al mismo tiempo se consideran fuente de proteínas de alta calidad. Esta lista implica que la vitamina B12 es uno de los nutrientes más importantes para los veganos, que puede ser necesario el uso de suplementos (de utilización natural con microalgas Spirulina, que disponen del mayor contenido de vitamina B12 de la naturaleza) o confiar en extracto de levadura para satisfacer sus necesidades.

Potenciales beneficios para la salud
Bien planificadas las dietas Vegetarianas y Veganas se caracterizan por un consumo relativamente elevado de frutas, verduras, legumbres y frutos secos. En comparación con las dietas omnívoras, tienden a ser bajas en grasas saturadas y colesterol, pero más altas en fibra, vitamina C y E, magnesio, potasio y fitoquímicos, como carotenoides y flavonoides. Se cree que este tipo de dietas confiere un efecto protector frente a una serie de enfermedades crónicas y pueden contribuir a menores valores de índice de masa corporal (IMC) en vegetarianos, especialmente en veganos.
Los beneficios cardiovasculares del bajo consumo de carne se deben, en parte, a la mejora de los perfiles de lípidos en sangre y a la reducción de los niveles de presión arterial que se ven típicamente en vegetarianos, así como los efectos beneficiosos de ciertos fitoquímicos en la función cardiovascular.
Los vegetarianos tienen menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que aquellos que consumen carne. Esto se debe en parte al menor IMC de los vegetarianos, pero hay un riesgo adicional asociado con el consumo de carne, especialmente al de carne procesada (por ejemplo tocino, jamón, y otros embutidos). Las dietas ricas en alimentos integrales, frutos secos y legumbres pueden reducir sustancialmente el riesgo de desarrollar enfermedad y mejora el control de azúcar en sangre en los ya afectados. Cabe señalar que el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con la dieta es muy bajo si se mantiene una dieta equilibrada, independientemente si la carne u otros alimentos de origen animal se encuentran presentes en el menú.
Algunos resultados muestran mayor riesgo en personas que consumen, por ejemplo 100 gramos diarios de carne roja (como carne de res, cordero y cerdo) o 50 gramos diarios de carne procesada, presentando un riesgo aproximadamente 20% mayor de desarrollar cáncer de colon que las personas que no comen ninguna de estas carnes.10 Si bien estas estadísticas se encuentran expresadas en “riesgo relativo” en algunos casos, no deben menospreciarse, pero tampoco constituir una señal de alarma que motive un cambio completo en la alimentación. Todos los cambios deben ser graduales valiéndose del apoyo de un profesional de la nutrición o de la salud de manera de evitar trastornos asociados a cualquier carencia en la dieta.
Mientras que una dieta completamente exenta de carne no es conveniente en todos los casos, sobre todo si no se regula con un apoyo nutricional adecuado (utilización de suplementos dietarios) o balanceando la ingesta de ciertos grupos de alimentos, puede considerarse el hecho de no consumir carne uno o varios días a la semana como solución a aquellos que deseen reducir su consumo en general. El Fondo Mundial de Investigación de Cáncer recomienda comer menos de 500 grs. de carne roja a la semana.9 El consumir una dieta rica en verduras, frutas y productos integrales, minimizando el consumo de carnes, podría ser otra opción beneficiosa para la salud.
Para asegurar una adecuada ingesta de nutrientes sin importar que dieta se lleve a cabo, siempre es necesaria una cuidadosa planificación.

LIC. LEANDRO D. ORSELLI
Lic. en Nutrición (Mat. Profesional N°643).
Especialista en Nutricion renal y administrativa.
Departamento científico Hydro-Grow® Laboratorios

El veganismo en los jóvenes: ¿Decisión consiente o límite peligroso?

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La pregunta por la relación entre las tendencias de moda y las patologías alimentarias siempre flota en el aire. El modo en que se enlazan los problemas referidos a la comida y las grupos de pertenencia que se forman alrededor de las modas preocupa tanto a padres como a especialistas. A simple vista podría parecer que lo que define los grupos de pertenencia entre los jóvenes es solo la estética pero, sin embargo, lo que verdaderamente los une son las costumbres culturales y sociales que comparten junto a ideología que los define y, por lo tanto, los diferencia del resto de la sociedad. Con las nuevas tecnologías llegaron grupos relativamente nuevos en los que se evidencian más fuertemente las patologías alimentarias. De este modo, las redes sociales han aumentado exponencialmente la costumbre de los jóvenes a mostrarse. Cuando nos encontramos con jóvenes en las edades de 12 a 20 años, lo importante es saber diferenciar si sus conductas corresponden a la etapa de la vida que transitan: en la que buscan saber quiénes son y cuál es su lugar en el mundo o si su aspecto se ha convertido en uno de las claves que los llevará al éxito y a ser aceptados por su tribu. En el caso del veganismo, una tendencia alimenticia que ha crecido cada vez más en todos los ámbitos y que últimamente aparece como una tendencia fuerte entre los más jóvenes que se quieren identificar con una vida «fit» y que eligen cuidar qué alimentos consumen, debemos saber si es que verdaderamente está ocultando algo más. La anorexia es la tercera enfermedad crónica más común entre los adolescentes. Se trata de una patología que nace cuando las personas se ven gordas y con la obsesión de ser delgadas como timón van dejando de comer. Parte del trastorno radica en que no detectan esta actitud como una enfermedad. Incluso, en los casos más severos pueden hasta dejarse morir de hambre. En la Argentina, según un estudio realizado por Aluba, 1 de cada 10 adolescentes mujeres de entre 14 y 18 años sufre algún tipo de trastorno alimentario. Además, entre 2000 y el 2010 crecieron de manera alarmante las patologías alimentarias entre los jóvenes varones, que pasaron del 2 al 10 por ciento. Mirarse con atención Los criterios de belleza actuales, que son difundidos por los medios de comunicación y seguidos por los grupos sociales sin objetar nada, hacen que los adolescentes se vean más gordos de lo que realmente son. Hoy en día, la tendencia cada vez más presente en las redes sociales de mostrar cada aspecto de la vida y del cuerpo lleva a los jóvenes a sentir una presión cada vez mayor por responder a ciertos estándares. Los chi – cos de hoy buscan estar cada vez más delgados y entonces, buscan bajar de peso de muchas maneras, entre las que figuran: comer cada vez menos, consumir pastillas para adelgazar, diuréticos y laxantes. A eso se suman formas novedosas, como la sobre exigencia en la actividad física o las dietas que, disfrazadas de dietas saludables, se vuelven cada vez más restrictivas. Así la dieta vegana ha sido incorporada muchas veces como «excusa» para tener una dieta restrictiva. Quien tiene la tendencia a padecer de un trastorno alimentario, puede llevar este tipo de alimentación a un extremo. Por todo lo dicho, es fundamental los adultos permanezcan cercanos a los jóvenes para que no lleguen a estar en situación de riesgo y deben estar atentos a los posibles indicadores de trastornos. Que se ocupen de que consuman una dieta variada, con todos los nutrientes y, que si los adolescentes plantean la idea de incorporar una dieta vegana o vegetariana, lo hagan controlados por un especialista que se asegure que sumen todas las vitaminas de manera balanceada.

Dra Mabel Bello
Directora de la Asociación
de Lucha Contra la Bulimia y la Anorexia
www.aluba.org.ar

¿Puede el perro recibir una dieta vegana?

Muchos de mis clientes son vegetarianos, naturistas, algunos veganos y esta pregunta me la hacen siempre. Mi respuesta: Puede pero no debe. Voy a explicar por qué. El perro puede vivir con una dieta vegana, hay perros que lo hacen, pero hay que tener mucho cuidado con la planificación de esa comida. Hay que valorar si el mismo perro estaría en mejores condiciones con una dieta diferente. Hay dietas con las que un animal puede estar en su punto óptimo de salud y condicionamiento, y otras con las que puede vivir; los perros son animales muy resistentes. Recuerdo a mi perra de chico, mi madre la alimentaba con corazón de vaca y restos de cocina y vivió 20 años.
Si para un perro comparas el valor nutricional de una dieta rica en productos animales (carnes, huevos, lácteos…) con otra que es sólo vegetal, hay una diferencia importante. También en la capacidad para digerir unos alimentos y otros. Desde el punto de vista biológico, no procede darle una dieta vegana a un perro, porque es un carnívoro.
Me parece que no tiene beneficio para el perro una dieta vegana, no hay ninguna ventaja. Otra cuestión es que una persona sea vegana y considere también interesante que su perro se alimente de una manera en la que no hay cruel explotación animal. Enfocado así, es comprensible que alguien vegano lo piense. Pero enfocado por el bienestar del perro… Creo que no tiene ninguna base. Ni en digestión, ni en necesidades, ni mucho menos en palatabilidad. Recuerdo un mensaje en un foro vegano: “Soy vegetariana hace muchos años y desde un año vegana aunque no del todo porque tengo un problemilla (sic): no sé qué dar de comer a mis perros…!
He intentado con comida vegetariana, o sea les preparaba lentejas o garbanzos con verduras, aceite de oliva y arroz. Para una temporada todo bien, les gusta, pero como pueden se escapan para ir a cazar (vivo en una zona aislada donde hay un montón de conejos) y yo misma las vi volver con un conejo y comérselo con huesos, piel y todo… O sea que les hace falta la carne… o no? Me pregunto: ¿Es exagerado por mi parte pretender cambiar su naturaleza y obligarlas a comer vegetales en vez que carne?, Pero por otra parte me resulta imposible manejar carne y comprarla… Qué hago??? Seguro habrá muchos de vosotros con animales… para los gatos imagino sea un tema aún más difícil….”
Es un tema complicado. Muchos hacen tripas corazón y compran carne de vaca, pollo o cerdo o se rinden a usar alimento balanceado para perros o para gatos. En los gatos creo que no hay otro camino. Algunos respetando la dieta natural del perro, tratando de imitar lo que los lobos comen en la naturaleza, han optado por una dieta llamada BARF. Donde se dan los alimentos crudos: carnes, huesos y vegetales. Como en estado silvestre los lobos o los cánidos ingieren vegetales ya digeridos que están en el estomago de sus presas. Los perros no digieren bien los vegetales crudos, por lo que hay que agregar a la dieta suplementos necesarios para completar una buena nutrición: enzimas digestivas, calcio, vitaminas, ácidos grasos esenciales, etc. Lo que complica bastante la preparación de estas dietas. Tengo varios pacientes que comen Barf y están muy bien alimentados y sus responsables (no me gusta la palabra dueños), se bancan todo el trabajo dearmar la comida.
No tengo pacientes totalmente vegetarianos, pero ya hay en el mercado un alimento vegano para perros con el que se puede probar. Tal vez necesiten algún suplemento. Es un tema nuevo y hay que dejar que pase el tiempo para saber su eficiencia. Hay otra gran discusión que es la de dar alimentos balanceados comerciales o comida natural preparada en casa. Los perros no digieren bien los hidratos de carbono y los cereales son uno de los mayores inductores de alergias por lo que recomiendo hacer dietas naturales. Pero muchos de mis pacientes comen balanceados y los toleran perfectamente. Hay otros que no. Cada ser es diferente y único. Por lo que cada caso es también diferente y único.
Resumiendo: teniendo en cuenta cada caso individual es la dieta que recomiendo. Si es natural con proteínas de origen animal en su mayoría y verduras hervidas con agregados de aceite, calcio y fibras, mejor. Si por comodidad o por filosofía se opta por otra dieta, trato de buscar la mejor forma para adaptarla a cada caso. Siempre es posible. El perro es carnívoro no obligatorio, que se puede adaptar a otras dietas, pero los gatos son carnívoros obligatorios que sí o sí necesitan carne en sus comidas.

Hasta la próxima. Salud y alegría.
M.V. Jorge Muñoz /Médico veterinario homeópata

Cuidar la alimentación

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La adolescencia es un período con grandes cambios físicos, psicológicos y sociales, que conducen a una autonomía e independencia en la conducta alimentaria. Se suele considerar que los problemas nutricionales del adolescente se relacionan con una mal – nutrición asociada a malos hábitos y una alimentación poco balanceada.
En los últimos años creció la popularidad de las dietas vegetarianas, fundamentada en consideraciones éticas, cuestiones ecológicas, factores religiosos, problemas de salud e incluso como estilo de alimentación de moda. En los adolescentes, la suma de la inconformidad con los cambios físicos de su figura corporal, la mayor vulnerabilidad genética, el desarrollo psicosocial alterado y el afán de identificarse con su ídolo, pueden conducir al desarrollo de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) en las cuales se suprimen alimentos o grupos enteros de alimentos, quedando muchas veces enmascarados y justificados desde la adopción de una dieta vegetariana.
En muchas ocasiones, al comenzar este tipo de alimentación sin un asesoramiento adecuado, derivan en dietas vegetarianas restrictivas, monótonas y mal planificadas; que son insuficientes en términos de provisión de nutrientes e incluso pueden ser perjudiciales para la salud a largo plazo. En general quienes optan por este tipo de alimentación presentan, con el tiempo, déficit de vitamina B12, ácidos grasos omega 3, vitamina D, minerales (hierro, calcio, zinc, iodo) y proteínas.
Considerando los minerales, la incidencia de anemia por deficiencia de hierro es común tanto entre los vegetarianos como en los no-vegetarianos por igual, aunque los adultos vegetarianos tienen reservas de hierro más bajas. Debe tenerse en cuenta que los alimentos de origen vegetal suelen presentar menor biodisponibilidad de hierro debido al contenido de fitatos, por lo cual la dieta debería contener niveles más eleva – dos de este mineral para asegurar que la cantidad absorbida sea adecuada. En relación al calcio, la inclusión de lácteos en la alimentación ovo-láctea vegetariana permite que la ingesta de este mineral sea suficiente; pero debido al bajo contenido de calcio de la mayoría de los alimentos vegetales y a la presencia de oxalatos que reducen su absorción, es difícil para los vegetarianos estrictos alcanzar a cubrir las recomendaciones de éste mineral. De hecho, la baja ingesta de calcio se ha asociado con menor densidad mineral ósea en quienes siguen una alimentación vegana.
Algunos errores frecuentes en la alimentación vegetariana son: la monotonía del menú, el abuso de productos procesados, consumir solo frutas y verduras, abusar de cereales y derivados (en especial refinados) y, por último, el alto consumo de jugos de frutas.
La alimentación vegetariana cuenta con el respaldo de la ADA (American Dietetic Association), que en 2009 publicó un documento de posición en el que establece que “las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las dietas totalmente vegetarianas o veganas, son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades. Las dietas vegetarianas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, así como también para los atletas”.
Por este motivo, aquella persona que decida optar por este tipo de alimentación, en cualquier etapa del ciclo vital, debería estar orientado por un profesional de la nutrición a fin de asegurar una dieta adecuada.

Lic. Maria José Suarez – Mn 6920
Licenciatura en Nutrición.
Universidad Maimónides

Somos depredadores

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En 1944, Donald Watson, Elsie Shrigley y otros cuatro amigos vegetarianos quisieron dar un paso más en sus dietas alimenticias y fundaron la primera Asociación Vegana.
Antes de Donald Watson que falleció a los 95 años en el 2005, lo más común era que los vegetarianos incluyeran en su dieta productos lácteos (leche, la manteca y queso) y otros alimentos de origen animal como los huevos o incluso el pescado. Sin embargo, Watson y sus compañeros postularon que estos alimentos no eran propios de alguien que quisiera llamarse a sí mismo “vegetariano” y para eso acuñaron un término diferente. Nacía así el concepto de “vegano” entendido como “vegetariano estricto” que solo y exclusivamente se alimenta con productos de origen vegetal.
La raíz de este suceso está anclada en la perspectiva que Watson y sus amigos vegetarianos tenían sobre el sistema de producción de alimentos de origen animal, Lácteos, carnes y Huevos. El Veganismo nace como oposición a este sistema cruel y desnaturalizante del sistema industrial de producción de alimentos de origen animal. También en oposición a los laboratorios que experimentan con animales y a toda forma de abuso y explotación de los mismos. Cada vez más las personas que se suman a la ola del Veganismo y en Argentina su crecimiento en los últimos años es exponencial, como está sucediendo en muchas partes del mundo. Este crecimiento si es mal entendido, lejos de luchar contra el sistema industrial de alimentos que está depredando el planeta, lo incentiva y trae muchas otras complicaciones.
Propongo analizarlo con criterios que nos permitan revisar nuestras creencias y poder contrastar lo que creemos con la realidad. A la vez analizar el sistema de consumo actual, porque más allá de los sellos y certificaciones del producto terminado, lo cierto es que el tema de fondo, la raíz del mal, es el consumo indiscriminado de los métodos de producción industrial. Hoy en día debería reverse con mucho más detenimiento el sistema de cultivos a gran escala. La producción de alimentos de origen vegetal, ya que se está constituyendo como el sistema más destructivo y contaminante que haya existido antes en cualquier cultura, poniendo en riesgo el medioambiente y todas las especies, contaminando los suelos, el aire y el agua, poniendo en riesgo a millones de abejas y la biodiversidad de todo el planeta. Desertificando las tierras fértiles por los fertilizantes de combustible fósil, el glifosato y la variedad indiscriminada de plaguicidas.
Lo sabemos, el ser humano es omnívoro. Durante millones de años nuestra particular evolución ha sido posible gracias a la ingesta de todo tipo de nutrientes de origen muy diversos entre los que cabe destacar, con una importancia capital, las proteínas obtenidas de la carne, los lácteos, huevos y pescado. Cuando el cuerpo no consume una porción de nutrición animal con regularidad, comienza a devorarse a sí mismo por la falta de los mismos. Nosotros, como animales, tenemos el problema de ser heterótrofos, es decir, que a diferencia de las plantas solo podemos alimentarnos de algo que antes ha estado vivo. Así que, a diferencia de una planta, nosotros no podemos alimentarnos de aire y de tierra. Nos tienen que dar el carbono, nitrógeno y azufre que necesitamos ya incorporado a la materia orgánica de modo que nuestro organismo pueda metabolizarlo.
Para producir los alimentos que se consideran libres de crueldad, la agricultura moderna industrializada obliga a la tierra a tener cultivos extraños y poco naturales, le roba al planeta sus recursos, destruye eco-sistemas completos, acaba con especies enteras de plantas y animales, y crea un caos de muerte y destrucción a medida que se necesita más y más tierra salvaje para reemplazar a las tierras de cultivo devastadas. Lo que termina haciendo dudosa esta ecuación de que comer vegetales no daña al ecosistema y protege a los animales. ¿Cuánta biodiversidad se pierde con cada fumigación o tala indiscriminada?
Por mi parte estoy en contra de la crueldad animal, en contra del testeo en animales, la experimentación o el abuso y explotación, pero desde el sentido común, ¿cuál es el límite? Somos parte de la naturaleza, aunque estemos enajenados y contra ella. Estamos en la cúspide de la cadena alimenticia porque somos omnívoros y lo que debemos hacer es luchar contra los métodos de este sistema industrial de alimentación y contra los métodos crueles e inescrupulosos de la industria, pero no volvernos en contra de nosotros mismos. Detener la explotación animal no se logra dejando de consumir solo carnes si al hacerlo desbastamos el hábitat de todas las especies. Más que una dieta es necesario revisar nuestras creencias, nuestra zona de confort y el sistema de producción.
Celebro la iniciativa vegana contra la crueldad animal y que lo hayan puesto en el tapete de la discusión mediática en el mundo entero y creo que debemos acompañar esa lucha y darle una protección legal a todas las especies para que no haya abuso y explotación de ninguna especie tomando en cuenta a la más depredadora de todas también, la humana. A la vez defiendo una visión ecologista y del cuidado del medio ambiente integral y verdadera, ya que si toda la humanidad tuviese una dieta vegana se necesitarían dos planetas y medio de cultivos a gran escala y con un tiempo de explotación de tierras muy corto ya que la pronta desertificación es más que segura.
El planeta y toda su biodiversidad, necesita una toma de conciencia y no subirse a nuevas modas. Necesitamos soluciones de fondo además de mejorar el consumo. El consumo saludable mejora un poco nuestra salud y la del planeta, ¿Pero es posible un consumo verdaderamente saludable? No, si no se cambian los métodos de producción y explotación de recursos que es lo que está matando al planeta. Todo movimiento de reflexión y conciencia es saludable si no lo tomamos como una moda y lo hacemos verdaderamente a conciencia.
Otro punto crítico es que nadie puede ser vegano sin ser orgánico, Tengamos en cuenta que si toda la verdura que consumimos esta envenenada*, el maíz transgénico tiene genes de escorpión y el trigo genes de una mosca, el tomate genes de un molusco de las profundidades para que soporte las heladas, estamos hablando de una dieta paradojal y muy peligrosa. Cuando un vegano ha tomado todas estas cuestiones en consideración y sigue siendo vegano, tiene todo mi respeto y mi amistad, si solo está subiéndose a una moda, le diría que se tome un tiempo de reflexión, no hay nada de malo en ser vegano, es una elección de vida, pero siempre que tengas el control de lo que haces y cómo lo haces.

Ignacio Conde / iconde@FyN5.com

*http://www.diarioregistrado.com/sociedad-/es-oficial- -las-frutas-y-verduras-que-consumimos-del-mercado-central-estan-envenenadas_a5909c2effc34787c07f73066

Tengo un adolescente vegano… ¡¿qué hago?!

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Mi querida amiga- a la que llamaremos “La Madre”- tiene una dulce y aguerrida criatura, a la que nos referiremos como “La niña” (ya se sabe que a los adolescentes les gusta la privacidad) y que hace un par de años fue modificando su alimentación hasta hacerse vegana. Esta decisión significó un cambio muy grande en la familia, que ya había pasado por varias adolescentes cada una con su cantar. ¿Vegano? ¿Y eso qué significa? Y qué vas a comer entonces… Fueron las primeras inquietudes….

Convivir- Cuando fue que tu niña comenzó empatizar con el veganismo?
La Madre: La primera aproximación fue por internet, yo digo que es un es un “fenómeno on line”, en el caso de ella, porque no hay nadie de su entorno que sea vegano, ni ella conoció nunca a nadie que sea vegano. Sí tiene amigas que comen mucho orgánico o son vegetarianas, pero no extremas… Empezó a consultar páginas sobre el tema, sobre todo en ingles, ya que hay mayor información en sitios de otros países. En Estados Unidos, Gran Breta- ña, Australia, Alemania es una forma de alimentación mas asentada.
– Qué hizo que se volcara al vegansimo.
– Por un lado nosotros tenemos familiarmente sensibilidad hacia los animales, y por otro, esta es una etapa donde los chicos quieren verse bien físicamente… y hay una tendencia de unir esta necesidad con la comida saludable. Es un fenó- meno que se está dando a esta edad, 12-14 años. Los sé porque me puse a leer! Me convertí en experta… También hay adultos que hace años que llevan adelante este tipo de alimentación… En el caso de ella el proceso de cambio fue paulatino. Un día no quiso comer carne, otro no quiso comer pescado…creo que me iba midiendo para ver mi reacción; hasta que un día no quiso comer un queso que le encantaba… de a poco tanteaba a ver si a mí se me volaban los cables… –Te preocupaste?
-Y sí, al principio nos preocupamos porque bajó mucho de peso en poco tiempo. Creo que era un momento de indefinición de ella también, porque apartaba sin reemplazar. Con el papá la llevamos a hacer análisis. El pediatra discutió, yo discutí, pero ella tenía una línea de argumentación muy firme. El pediatra le decía “- ¿de dónde lo sacaste? “ “- De internet”, “-Sabes todo lo que puedo mostrarte de internet que es mentira!”. El pediatra de ella no coincide pero la escucha… Quedamos en repetir análisis de control periódicamente. Igualmente es un cambio que al principio causa mucha angustia… Las madres siempre tenemos miedo que los hijos se enfermen…
-Pero se la ve una chica muy saludable y fuerte!
– Muy! Desnutrida no está! Energía le sobra. Hace deportes tiene buen peso y altura. Siempre tiene calor, los estudios le salieron genial (esa es una condición, y repetir los análisis). El primer periodo los análisis se repitieron cada 6 meses y ahora anuales; le dio bien el hierro, el calcio, las hormonas, la tiroides, el potasio…todo un recuento enfocado en ver si había alguna deficiencia… Ella me pidió buscar un pediatra vegano, pero yo no la voy a cambiar de pediatra, eso lo elijo yo! En todo caso, sumaremos otra opinión…
-Qué cambios implicó en la familia?
-Implicó que yo aprendiera un montón de cosas que ni sabía que existían, propiedades de las semillas, de las especias, de los suplementos… Y sumara nuevas propuestas a la alimentación. Lamentablemente acá no hay productos, el mercado es muy limitado y está circunscripto a un circuito pequeño y caro. En New York por ejemplo muchas cadenas de comidas, de las más conocidas, tienen opción vegana y también los restaurantes.
– Se siente en la economía la opción vegana?
– Es un gusto caro…o una opción cara, si querés mantenerte bien nutrido. No es un planteo para un chico o un adulto de clase baja, como opción alimentaria de vida, siento que es un planteo que no se puede permitir si aprieta la economía.
-Cómo es la compra mensual de alimentos?
-Con aproximadamente $ 1000 por mes incorporo todos los frutos secos para el mes. Obvio que compro x kilo… Lo que es caro ahora es la verdulería… las paltas y las bananas no pueden faltar… con las bananas hacemos helados, budines… Y mucha fruta para licuados y verdura para acompa- ñar legumbres. Luego se le suma lo que no puede faltar en casa: arroz yamaní, porotos, garbanzos, tahine, avena, almendras, pasas, castañas, dátiles. Cuando alguien viaja, nos trae productos que acá son caros o ni existen: cacao premium, suplementos proteicos, semillas de cáñamo (es una de las semillas con mayores propiedades nutricionales), azúcar de coco, siropes…
Cómo se organiza una madre de adolescente vegano?
-No soy parámetro porque yo cocino mucho desde siempre, me gusta cocinar y tengo el tiempo, eso ayuda…. Necesitas planificación y tiempo. Comencé a leer y a consultar páginas on line!!! Al principio no tenía idea de qué hacer. Se me acababa la imaginación en los fideos, el arroz y las lentejas…
-Y con las salidas?
– Ella opta por comer antes de salir. Se lleva sus tuppers con almendras, pasas. Las mamás de sus amigas ya saben y le preparan su comida: arroz yamani con verduras y frutas… y ella chocha. O hay lugares para comer afuera en los que confía. Por ej. cadenas como “Le pain Quotidien”, tiene opción vegana , de merienda… nosotros vamos también a “Hierba buena” que es riquísimo en Barracas… o Raslok en Caballito… Hay que aclarar que ser vegano no es sinónimo de comida saludable, a veces se consiguen cosas que no son de buena calidad… o no están hechas con buenos aceites… Si duda, no come.
-Qué te gustaría a vos para el futuro de tu hija?
– A mí lo que me molesta es el fundamentalismo. Si tenes que viajar, podes comer algo y luego continuar con tu elección de dieta… Y lo que me preocupa es que tenga un déficit nutricional… Solo eso… A ella le gustaba comer, había cosas que le encantaban, y ahora se restringe el placer de comer, pero es una elección…
-Tiene ella alguna militancia ecológica?
-No, para el afuera no.
-El carácter bravo se modificó?
– Nooooooooooo!!! Creo que en este caso es una postura que corresponde a la edad, a diferenciarse…lo que no me gusta repito, es el fundamentalismo…

Cecilia Andrada /CONVIVIR

Tarta Vegana de Tomate y Almendras

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Para la base:
2 ramitas de estragón
300 gr de harina Espelta ( o Integral)
1 cda. de azúcar
1 cdta. de sal
1/2 cdta. polvo de hornear
180 gr de margarina vegana fría o congelada

Para el relleno:
450 gr de tomates perita
60 gr de mousse de almendras.
80 ml de vino blanco seco (o caldo de verduras + 1/2 cdta. de vinagre de manzana)
1/2 cdta de orégano seco Sal / pimienta negra molida

Además: Harina de espelta (puede ser integral)
Margarina para el molde 5 hojas de albahaca para decorar
Pimienta negra molida
Para 1 tartera o molde desmoldable (26 cm de diáme- tro, 12 porciones)
Preparación: 30 minutos
Enfriado: 30 minutos
Cocción: 35 minutos
Cada porción aporta 240 calorías, 5 gr de proteínas, 16 gr de lípidos y 19 gr de carbohidratos.

Para la base, lavar el estragón, secar sacudiendo y picar las hojas. Mezclar los ingredientes secos con el estragón. Rallar la margarina congelada o colocar en trocitos la margarina fría y mezclar todo con un amasador o con las manos. Poco a poco agregar 3-4 cdas. de agua helada hasta que las migas se aglutinen. Amasar todo rápidamente con las manos. Formar un bollo con la masa y extender hasta que quede un poco más grande que el molde entre dos folios o con un poco de harina. Engrasar el molde, colocar la masa y hacer un borde de 2cm. Cortar los sobrantes. Colocar la base con el molde en frío por 30 minutos. Precalentar el horno a 180º. Pinchar la base enfriada con un tenedor varias veces y precocinar en el horno (medio) por 10min. Lavar los tomates y cortar- los en rodajas de 5mm. Poner a cocinar la mousse de almendras con el vino blanco o el caldo con vinagre. Cocinar revolviendo a fuego mínimo durante 3-4 minutos. Condimentar la salsa con orégano, sal y pimienta. Esparcir la salsa de almendras sobre la base y colocar las rodajas de tomate formando círculos un poco superpuestos. Cocinar la tarta en el horno (medio) 20-25 minutos hasta que los bordes estén levemente amarronados. Lavar la albahaca, secar sacudiendo, sacar las hojitas y cortarlas en tiras finas. Esparcir la albahaca sobre la tarta, también la pimienta y servir caliente.

Brownies Veganos con Nueces Pecan

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Para la masa:
2 cdtas. de semillas de lino trituradas
125 gr de chocolate amargo (con un mínimo de 55% de cacao)
200 gr de harina de trigo integral
1/2 cdta. de polvo hornear
170 gr de azúcar
1 cdta. de vainilla Bourbon en polvo
50 gr de cacao en polvo
170 gr de margarina vegana
150 ml de leche vegetal

Para el glaseado:
30 gr de margarina
2 cdas. de azúcar
5 cdas. de licor de naranja (según preferencia)

Además: Papel manteca para el molde
100 gr de nueces pecan (o sustituirlas por nueces comunes)
Para 1 molde cuadrado o rectangular (de 20×30 cm, rinde 12 porciones)
Preparación: 25 min.
Cocción: 20 min.
Cada porción aporta 385 calorías, 5 gr de proteínas, 25 gr de lípidos y 34 gr de carbohidratos

Para la masa, mezclar las semillas de lino trituradas con una cucharada de agua y dejar reposar por 5 minutos. Calentar el chocolate en un recipiente a baño María. Mezclar la harina, el polvo de hornear, el azúcar, la vainilla, las semillas de lino, la margarina y la leche vegetal y revolver todo con un batidor hasta que quede una masa lisa. Precalentar el horno a 190º. Colocar el papel de cocina en el molde y cubrir con la masa hasta que quede lisa. Colocar las nueces en fila e insertar algunas adentro de la masa. Para el glaseado, colocar en una cacerola la margarina y el azúcar con los 50 ml de agua, hervir y dejar cocinar por 30 segundos. Agregar el licor de naranja (en el caso de que se utilice). Verter la mezcla sobre la masa. Cocinar por 20 minutos en el horno medio. Dejar enfriar completamente en el molde y cortar en 12 porciones.