Antioxidantes: Neutralizando al enemigo invisible 

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Los antioxidantes, son nuestros aliados para prevenir el estrés oxidativo. Tienen la capacidad de donar electrones a los radicales libres, neutralizándolos y previniendo el daño.  Las fórmulas avanzadas de NuggetBlue® combinan el poder antioxidante de los arándanos con otros nutrientes clave. Combaten el envejecimiento y a mantienen la vitalidad entre otros beneficios. 

Arándano 500 Plus: Una cápsula con el poder antioxidante de 50 arándanos, enriquecida con vitamina C. 

Veno Blue: Piernas lindas y descansadas con centella asiática, ginkgo y flavonoides. 
Vision Blue: Vista descansada y saludable, con luteína, zanahoria y coenzima Q10. 
Beauty Blue: Cabello, piel y uñas con colágeno, biotina, resveratrol y ácido hialurónico. 
Uro Blue: Sistema urinario saludable, con arándano azul, rojo y uva-ursi. 
Memory Blue: Memoria, concentración y reducción del estrés, con ginkgo, L-teanina, L-leucina y selenio. 
Siluette Blue: Control de peso con café verde, garcinia y cetonas de frambuesa. 
Gluco Blue: Optimiza los niveles de glucosa con canela, picolinato de cromo, vitaminas y minerales. 
Defense Blue: Defensas fuertes con jengibre, vitaminas C, D y minerales esenciales. 
Multivit Blue: Multivitamínico y multimineral para tu salud diaria. 
Power Blue: Energizante natural con guaraná, ginseng y damiana. 

Descubrí cómo nuestras fórmulas con antioxidantes pueden transformar tu salud y bienestar. Presentación: 60 cápsulas vegetales de 500mg.  Apto vegano/vegetariano. Sin TACC. Ingredientes naturales de alta calidad. 

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Antioxidantes: 5 razones para amar los Arándanos 

Vivimos en un entorno cada vez más desafiante para nuestra salud, con factores como la contaminación, el estrés y la mala alimentación que contribuyen al daño celular y al envejecimiento prematuro. Los radicales libres, moléculas inestables que atacan nuestras células, son una de las principales causas de estos problemas. Sin embargo, la naturaleza nos ofrece una defensa poderosa: los antioxidantes. 

Arándano, mucho más que una fruta 
El arándano, conocido por su vibrante color y su sabor característico, es mucho más que una simple fruta. Es una fuente rica en antioxidantes, esos compuestos que ayudan a neutralizar los radicales libres y protegen nuestras células del daño oxidativo. Incorporar arándanos en la dieta, ya sea en su forma natural o a través de suplementos dietarios, es una estrategia efectiva para mantener la salud y el bienestar a largo plazo. 

¿Por qué los antioxidantes son esenciales? 
1. Frenan el envejecimiento celular 
El envejecimiento prematuro y muchas enfermedades crónicas están relacionadas con el daño oxidativo. Los antioxidantes presentes en el arándano ayudan a frenar este proceso, protegiendo las células y promoviendo una piel más joven y saludable. 
2. Refuerzan la barrera natural de la piel y el cabello 
Los antioxidantes ayudan a proteger la piel contra los daños causados por el sol y la contaminación, previniendo la formación de arrugas y manchas. Además, compuestos como la biotina y el resveratrol, fortalecen el cabello y las uñas, mejorando su apariencia y resistencia. Incorporar antioxidantes en tu rutina diaria es una manera efectiva de mantener una piel radiante y un cabello fuerte. 
3. Fortalecen tus defensas naturales 
En momentos de cambio estacional o mucho estrés, nuestras defensas naturales pueden debilitarse. Los antioxidantes son cruciales para mantener un sistema inmunológico fuerte, protegiendo al cuerpo de infecciones y enfermedades comunes como gripes y resfriados. 
4. Cuidan tus ojos  
Con el aumento del tiempo frente a pantallas, la salud ocular es una preocupación creciente. Los antioxidantes en los arándanos, como las antocianinas, ayudan a proteger los ojos del daño causado por la luz azul, disminuyendo la fatiga y mejorando la salud ocular.  La combinación de arándano con otros antioxidantes, como la luteína y la vitamina E, es ideal para cuidar tu vista de manera integral. 
5. Mantienen las vías urinarias saludables 
Las infecciones del tracto urinario son un problema común, especialmente en mujeres. El arándano es conocido por su capacidad para prevenir que las bacterias se adhieran a las paredes del tracto urinario, reduciendo así el riesgo de infecciones. 

El valor de la sinergia nutricional 
Los antioxidantes en los arándanos son poderosos por sí solos, pero su eficacia se multiplica cuando se combinan con otros nutrientes. Por ejemplo, la vitamina C, otro poderoso antioxidante, trabaja en sinergia con el arándano para reforzar la protección contra el estrés oxidativo. Minerales como el zinc y el selenio también potencian los efectos antioxidantes, contribuyendo al bienestar general del organismo. 

La importancia de complementarse en la vida moderna 
Nuestro ritmo de vida actual nos expone a un sinfín de factores que contribuyen al estrés oxidativo, como la contaminación, el estrés constante y una dieta a menudo carente de nutrientes esenciales. Estas condiciones desafían nuestra salud y bienestar, aumentando la necesidad de un refuerzo adicional para proteger y optimizar el funcionamiento de nuestro cuerpo. Complementarse con antioxidantes es una manera de asegurar que el cuerpo recibe el apoyo necesario para enfrentar los desafíos diarios.  
Para quienes buscan una fuente confiable de antioxidantes, NuggetBlue® ofrece una gama de productos formulados para maximizar los beneficios del arándano y otros nutrientes clave. 

Por Lic. Florencia E. Vales
Equipo de NuggetBlue®
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Stevia el endulzante guaraní

Ka’a he’E es el nombre con que es conocido este arbusto entre los aborígenes del Paraguay y Brasil de donde es originario, y “Stevia Rebaudiana” su denominación para la ciencia, que ha verificado sus nobles poderes, ya que posee – además de su dulce sabor- virtudes antioxidantes, bactericidas, cicatrizantes y diuréticas; es poderosa aliada en la lucha contra la diabetes y la obesidad, dos de las enfermedades con mayor incidencia en la salud mundial. 
Son las hojas de este arbusto la parte más dulce; utilizada desde tiempos inmemorables como endulzante natural. Y justamente esta infusión tiene el poder de regular el azúcar en sangre, tan beneficiosa para personas que padecen diabetes tipo II y para muchas con diabetes tipo I. 
Sus propiedades se encuentran, principalmente, en sus hojas, las cuales cuentan con una sustancia llamada Esteviósido que es la responsable de darle su característica dulce, muchas veces mayor al azúcar y, además más sana (que el azúcar blanco refinado, vale aclarar).  La Stevia es considerada un edulcorante 100% natural, que tiene 0 calorías y con niveles muy bajos de hidratos de carbono y que, además, no eleva el nivel de azúcar en sangre.
Entonces… de todo esto deriva, casi inevitablemente, pensar en la Stevia como en el endulzante predilecto y por excelencia para las personas con diabetes. 
Cuando hablamos de la diabetes, enseguida, se nos juntan mil dudas y aprensiones que nuestro médico se encargará de disipar. Pero para quienes somos amantes de “lo dulce”, el mundo se desmorona un poco ante la posibilidad de padecer esta enfermedad y la Stevia puede convertirse en una gran aliada.
Los alimentos endulzados con esta planta no sólo proporcionan una saciedad “del antojo” sino que también disminuyen los niveles de azúcar en sangre y dan pelea contra la diabetes.
La Stevia puede consumirse en té o infusión de sus hojas. Para hacerlo, lo ideal es calentar un litro de agua y agregar las hojas hasta que el agua hierva. Luego de apagar el fuego, dejar unos 10 minutos más y luego, colar y beber. Se puede consumir 2 o 3 veces al día. El mercado natural ofrece stevia para endulzar y cocinar en diferentes presentaciones permitiendo reemplazar los edulcorantes comerciales por una opción más natural 
Es importante aclarar que, en caso de padecer diabetes debe consultarse al médico y controlar los niveles de glucosa, sobre todo, si se es insulinodependiente.

La contaminación de los alimentos

Todo alimento humano o animal debería llevar en el rótulo del envase el total de los componentes con las respectivas cantidades de los productos químicos que se usan como aditivos. La contaminación de los alimentos es el problema más terrible que padece el mundo contemporáneo y es el principal causante del desordenado aumento de las enfermedades crónicas degenerativas en la actualidad. Los EE. UU. marchan a la vanguardia de este pavoroso problema, al permitir adicionar a los alimentos sustancias químicas diferentes: colorantes, solventes. Emulsionantes, preservantes, edulcorantes, humectantes, acidificantes, insecticidas, plaguicidas, fungicidas, cerca de 16.000 sabores artificiales, etc. La situación se agrava paulatina y periódicamente y los diarios publican «accidentes» ocurridos por la ingestión de productos alimenticios que intoxican a seres humanos, llevándolos muchas veces a la muerte. 

Del libro «La salud por la alimentación natural vital» del Dr. Víctor Bevacqua.

Producción Orgánica -5-

Buenas prácticas bajo lupa

A quienes nos interesa el cuidado de la naturaleza, vemos con ojos románticos el contacto con los quinteros y el consumo de cercanía a la hora de la compra de frutas y verduras. Pero últimamente, se han observado múltiples contaminaciones registradas por ciudadanos que se enfermaron por consumir ensaladas infectadas con parásitos debido a un mal manejo de abonos. ¿Quién controla esto? Quizás no está tan bien que las verduras no pasen por un mercado que garantice control. Abordamos este tema en nuestra 5ta parte de la charla con el ingeniero agrónomo Facundo Soria.

Facundo: Aclaremos que estamos tocando un tema sensible. No es que el Estado no sepa de esta situación, pero es complejo abordar soluciones. Desde el punto de vista ambiental e incluso económico, es mejor consumir productos de cercanía, lo que se llama «alimentos kilómetro 0». Es decir, los consumidores que se perciben como más responsables, conscientes e informados no sólo eligen productos orgánicos o con atributos ambientales o sociales, sino que también buscan que estos sean cada vez más cercanos. En Argentina, hemos perdido mucha cercanía; los «cinturones verdes» están desapareciendo. Antes, todos los pueblos tenían cinturones verdes que los abastecían de alimentos frescos y más económicos, ya que se transportaban menos kilómetros. Esto ha desaparecido debido a un ordenamiento territorial y una cuestión de la sociedad en la que vivimos, donde ha sido más rentable vender tierras para urbanizaciones que seguir produciendo. Además, también hay problemas de robo y otros factores que han alejado estos cinturones verdes y reducido el concepto de kilómetro 0.

Cecilia: Pero los que continúan…

Facundo: Los que continúan pertenecen a un sector más informal y al que nunca se le ha dado demasiada importancia.
Ese sector es el sector hortícola, quinteros, que está en manos de trabajadores bolivianos, en su mayoría, ellos son los que trabajan básicamente en un entorno muy intensivo pero también muy informal. Por lo tanto, los alimentos que producen son los menos controlados. Estos alimentos, al consumirse frescos, pueden tener riesgos microbiológicos porque se fertilizan con estiércol, que en el caso extremo puede ser estiércol humano (aunque esto no ocurre con frecuencia), pero también puede ser estiércol animal que no está bien compostado y puede tener riesgos microbiológicos como Salmonella o Escherichia coli. Si el alimento se cosecha y luego no se lava adecuadamente, el riesgo es mayor. Por eso es importante lavar bien las verduras.
Además del riesgo microbiológico, también hay un riesgo químico significativo. En lugar de utilizar prácticas orgánicas o ecológicas, se han reemplazado por insumos de síntesis química, y a menudo se aplican agroquímicos tóxicos, algunos de los cuales están prohibidos.

C: ¿Hablamos también de los pequeños cultivos en quintas?

Facundo: Sí, exactamente. A veces, se utilizan agroquímicos que están prohibidos en Argentina y en el mundo, pero siguen entrando de forma clandestina o son remanentes de stock que se siguen comercializando. Esto es muy tóxico. Cuando se analizan muestras en los mercados centrales, que tampoco se hace con frecuencia, los niveles de residuos son muy superiores a los límites permitidos y son claramente tóxicos.

C: Entonces, si saco la manzana o el tomate y los lavo, ¿todos esos residuos van al agua?

Facundo: Van al agua o no los sacas, y si están adentro, te los comes.
Y están adentro porque son sistémicos, no solo de contacto.

Cecilia: ¿Estamos envenenados?

Facundo: Estoy seguro de que si nos hiciéramos análisis de sangre, encontraríamos niveles de agroquímicos superiores a los recomendados. Aunque no deberíamos tener esos niveles, estoy seguro de que los tenemos, ya que están presentes en todos los cultivos, pero en los hortícolas, que están menos controlados y donde los productores están menos formados, es donde más se encuentran.

C: Aquí es donde aparece el gran diferencial que es consumir orgánico certificado…

Facundo: Claro, es que el sello de calidad diferenciada, como lo son Orgánico, Bio-dinámico y también Kosher, Halal – vegano incluso- tienen como requisito las Buenas Prácticas Agrícolas. El corazón de las buenas prácticas agrícolas es la inocuidad del alimento y la seguridad del trabajador. Esto brutalmente significa: que no se muera el consumidor cuando los consume por un riesgo químico o microbiológico, y que el trabajador rural no se muera por qué está manipulando productos altamente tóxicos.
Hoy producir frutas y verduras sin buenas prácticas agrícolas está prohibido, es un delito.

Por Cecilia Andrada

FLORA INTESTINAL

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La Ecología interior

La flora intestinal, es un magnífico conjunto de más de cien billones de individuos que pueblan y vivifican nuestras mucosas. Esta población intestinal es apenas la mitad del total de microorganismos que conviven con nosotros en distintas partes del organismo, a razón de tres microbios por cada célula corporal. Si bien la cifra puede ser imprecisa y difícil de ponderar, seguramente la masa ayuda a una mejor apreciación; estamos hablando de un kilo y medio de microorganismos que se alojan en el intestino. Sin este complejo mosaico de “huéspedes” benéficos, pertenecientes a unas cuatrocientas especies distintas, los intestinos serían un tubo inerte y desde luego no podrían realizarse todos los fenómenos bioquímicos necesarios para la correcta asimilación y evacuación del alimento ingerido. La flora se regenera periódicamente, excretándose los microorganismos muertos a través de las heces; esta masa suele representar un tercio del peso seco de nuestras deposiciones. Muchos ignoran la existencia de este verdadero ecosistema que llevamos dentro; la mayoría desconoce las reglas con las cuales opera esta simbiosis de microorganismos. En resumen: no sabemos que están, no sabemos que necesitan y no sabemos que los afecta. La relación con estos huéspedes imprescindibles, es de colaboración recíproca: debemos garantizarles la supervivencia, a fin que nos proporcionen una serie de funciones (esencialmente enzimáticas), que posibilitan la digestión de los alimentos y la síntesis de vitaminas. La simbiosis natural es perfecta: ellos obtienen energía y sustento de los procesos de desdoblamiento de hidratos, grasas y proteínas; procesos que sólo son posibles gracias a las enzimas que ellos mismos aportan. Pocos saben que la degradación inicial de los alimentos (por ejemplo, las fibras vegetales) en muchos casos la realiza la flora y no los jugos intestinales. Una parte importante de los nutrientes que ingerimos sirven para alimentar la flora, existiendo por ellos una cierta competencia entre los microorganismos y la mucosa. Una investigación del Centro de Ciencias Genómicas de la Universidad de Washington (EEUU) demostró lo relativo que resulta hablar de un valor energético fijo para los alimentos. Esto se debe a que distintos equilibrios de flora intestinal pueden metabolizar los nutrientes que ingerimos en forma más o menos eficiente, con lo cual varía el aprovechamiento calórico, a similar ración alimenticia ingerida. Una función muy importante de la flora normal, es su capacidad para desdoblar cuerpos grasos, como los ácidos biliares y el colesterol. Al hablar del hígado, vimos que la bilis transporta toxinas y excedentes hacia el intestino. Entre dichos excedentes está el colesterol, con el objeto de ser luego evacuado por los intestinos. Para que esta evacuación sea posible, es necesario el trabajo de ciertas bacterias intestinales que lo “digieren” (desdoblan), convirtiéndolo en compuestos no asimilables. Si esa población de bacterias no existe o es muy reducida, el colesterol permanece intacto y en condición de ser asimilado; debido a ello es reabsorbido por la mucosa intestinal y es conducido rápidamente al flujo sanguíneo. Esto nos permite entender dos cosas: porqué hay vegetarianos con colesterol elevado y porqué es relativo el efecto de las medicaciones para el colesterol. Mucha gente gasta tiempo, dinero y esfuerzo en el inútil y obsesivo control del índice de colesterol, en lugar de atender las mínimas necesidades de la flora, que, gratuita y naturalmente se ocuparía eficientemente de esa tarea. La flora genera un ecológico equilibrio dinámico, gracias al cual se evita el desarrollo de enfermedades en el organismo. Si se mantiene prevalente la población de microorganismos benéficos, éstos impiden que pobladores peligrosos (otras bacterias o levaduras) puedan afincarse en el medio y les roben su forma de sustento habitual. Además, la flora normal genera una especie de protección de la mucosa digestiva, cubriendo ciertas porosidades, en las cuales podrían depositarse microorganismos patógenos. Con ello la flora cumple otra importante tarea de defensa corporal. Siendo el interior del intestino un lugar apetecible para cualquier microorganismo por sus condiciones (humedad, temperatura, nutrientes), puede ser fácilmente invadido por gérmenes extraños. Algunos son causa de variadas patologías, mientras que otros producen sustancias nocivas que incrementan la toxemia corporal y la tarea hepática. Algunas bacterias intestinales propias de la flora putrefactiva (clostridios, bacteroides) generan sustancias (ácido desoxicólico) que favorecen la producción de cálculos biliares. En ocasiones el intestino delgado es invadido por gérmenes del colon, lo cual genera mala absorción de nutrientes (vitamina B12), flatulencias y deposiciones sin consistencia. Algunas clínicas alemanas han desarrollado terapias efectivas para padecimientos crónicos, basadas en correcciones dietarias y restauración de la flora intestinal benéfica. Los resultados positivos se evidencian en gran variedad de trastornos: infecciones crónicas de las vías respiratorias, el tubo digestivo y las vías urinarias, artritis reumatoide, infecciones infantiles, candidiasis, etc. Los fluidos digestivos (saliva, jugos gástricos e intestinales) generan las condiciones para el desarrollo de la flora benéfica e impiden el crecimiento de la flora nociva. Dos hábitos nefastos del modernismo nutricional conspiran en gran forma contra la calidad de dichos fluidos: la mala masticación y el uso de antiácidos. Es de fundamental importancia la lenta masticación y buena insalivación de los alimentos, al generarse allí sustancias (como la lisozima) con cierto efecto antibiótico contra microorganismos perjudiciales. Por otra parte, el uso y abuso de antiácidos estomacales, al disminuir la acidez estomacal, anula esta verdadera barrera contra bacterias indeseables. Dichos microorganismos disponen de las condiciones favorables para colonizar luego los intestinos, convirtiéndose de ese modo en huéspedes crónicos. La flora intestinal es muy susceptible a la influencia que genera la alimentación sobre su equilibrio, la comida puede condicionar o restituir su funcionamiento armónico. 

 Nestor Palmetti “Cuerpo saludable” 

Propóleo, siempre en tu botiquín

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El propóleo, es una sustancia natural de uso milenario, noble por su origen, ya que es producido por las abejas a partir de resinas vegetales. Reconocido mundialmente por sus múltiples propiedades terapéuticas, su uso en la medicina tradicional se ha consolidado gracias a numerosos estudios científicos que respaldan sus beneficios tanto para humanos como para animales.
Uno de los aspectos más destacados del propóleo es su capacidad para fortalecer el sistema inmunológico. Diversos estudios han demostrado que sus compuestos, como los flavonoides y los ácidos fenólicos, poseen potentes propiedades antimicrobianas. Esto lo convierte en un aliado eficaz contra virus y bacterias, siendo útil en el tratamiento de gripes y resfriados. Los jarabes de propóleo, ricos en estos principios activos, son una opción popular para aliviar la tos y reducir los síntomas de las infecciones respiratorias.
Además de sus efectos antivirales, el propóleo exhibe notables propiedades antiinflamatorias. Investigaciones recientes indican que puede ayudar a reducir la inflamación en diversas condiciones. Las cremas y ungüentos a base de propóleo se utilizan para tratar heridas y quemaduras, acelerando la cicatrización y reduciendo la inflamación local.

Y para nuestros animales también
En veterinaria, ha demostrado ser beneficioso para el tratamiento de infecciones en animales. Su capacidad para promover la curación de heridas y combatir infecciones bacterianas lo convierte en un complemento valioso en el cuidado de mascotas y hasta para animales de granja.

Salud dental?
Los estudios también sugieren que el propóleo puede mejorar la salud dental, gracias a sus propiedades antimicrobianas. Su inclusión en productos como enjuagues bucales y pastas dentales ayuda a prevenir enfermedades periodontales y reducir la placa bacteriana.
Es fundamental mencionar que, aunque el propóleo ofrece numerosos beneficios, su uso debe ser supervisado, especialmente en personas con alergias o con condiciones de salud específicas. La calidad del propóleo puede variar, por lo que es crucial optar por productos de fuentes confiables y seguir las recomendaciones de profesionales de la salud.

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Omega-3 y Vitamina B12 para una Salud Óptima

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En Argentina, el consumo de pescado es relativamente bajo, a pesar de los amplios beneficios que estos alimentos ofrecen. La merluza, la caballa y las sardinas, que abundan en nuestras aguas, son ricas en nutrientes esenciales como los ácidos grasos omega-3 y la vitamina B12, fundamentales para una buena salud.

Ácidos Grasos Omega-3: buen funcionamiento del Corazón y el Cerebro
Los ácidos grasos omega-3, presentes en la caballa y las sardinas, son conocidos por sus beneficios para la salud cardiovascular. Estos ácidos grasos ayudan a reducir la inflamación en el cuerpo y a disminuir el riesgo de enfermedades del corazón. También juegan un papel crucial en la función cerebral, mejorando la memoria y la concentración. Los omega-3 son especialmente importantes para las personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares, mujeres embarazadas y niños en desarrollo, ya que contribuyen al desarrollo neurológico y al bienestar general.

Vitamina B12: fundamental para el sistema Nervioso y la producción de Energía
Presente en la merluza y las sardinas, la vitamina B12, es esencial para la formación de glóbulos rojos y el mantenimiento del sistema nervioso. Esta vitamina también es crucial para la producción de energía y la síntesis de ADN. La deficiencia de B12 puede llevar a anemia, fatiga y problemas neurológicos. Para las personas mayores es fundamental el consumo de pescados y para quienes siguen dietas vegetarianas o veganas, que a menudo carecen de B12, el consumo de suplementos se hace imprescindible.

Consumo de Pescado
Hoy nos embarcamos en un nuevo desafío: introducir en dietéticas y almacenes naturistas alimentos naturales provenientes de nuestra región atlántica. Estos productos, bajos en sodio y grasas, son ricos en minerales, vitaminas y proteínas naturales. Ofrecidos en forma de conservas de merluza, caballa y sardinas, permiten preparar una variedad de platos altamente nutritivos. Este es mi consejo para un bienestar óptimo.

El cuerpo habla hasta cuando duerme

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La homeopatía observa las posiciones del sueño porque son actitudes instintivas de refugio o de agrado muy ricas en sentido.
Dormir boca abajo podría ser objeto quizá de un análisis freudiano.
Para algunos se trata de una posición de comodidad buscada por las personas propensas a cólicos de tránsito rápido y doloroso.
Dormir sobre el lado izquierdo produce molestias en el corazón para algunos, o sueños de muerte a otros.
Las personas autoritarias y exigentes, cuyo bajo vientre es muy sensible, abren las piernas.
Algunas personas hablan durante la noche, otras gritan durante el sueño (buena señal de parasitosis en el niño, acompañado de bulimia, de despertar huraño y despavorido por la mañana).
Algunos se agitan durante el sueño, como que persiguen febrilmente los asuntos del día.
Algunos se levantan y caminan. El sonambulismo define estructuras frágiles que se realizan en el inconsciente.
Rechinar los dientes durante la noche es frecuente en los estados agudos o parasitarios; pero es una situación de defensa en las personas ansiosas, meticulosas, que guardan todo para ellas y condenan su boca al secreto, y en los que se agitan durante el día, que contraen sus defensas musculares durante la noche.
Despertarse de noche es un accidente fisiológico o bien una angustia puntual, pero el estado del yo al despertar es un cúmulo de informaciones.
Los hepáticos son generalmente muy irritables. La laboriosa puesta en marcha del circuito biliar les vuelve huraños, silenciosos, de malhumor. Su despertar debe ayudarse durante la primera media hora mediante un silencio sigiloso, para evitar una explosión hostil y enfados particularmente violentos, desprovistos de cuidado en el lenguaje.
El estado general al despertar está a menudo invadido por la ansiedad: todas las desesperaciones oscuras del comienzo del día tienen un sentido fisiológico.
Personas propensas a enfermedades circulatorias se despiertan cansados, descorazonados y sin meta. Algunos tienen un miedo existencial permanente. Otros deben volver a encender poco a poco una llama que la víspera era brillante.
Los cardíacos tienen un mal despertar, especialmente en los períodos de equinoccios, en que se pone a prueba su adaptación precaria.

Dr. Roland Sananés /Lenguaje del cuerpo y homeopatía

Una mirada homeopáticasobre la obesidad

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La obesidad es una enfermedad que padecen nuestros animales, muchas veces compartida con sus dueños, que los sobrealimentan buscando la satisfacción de la compañía y el deseo satisfecho. Otras veces la causa es hormonal o genética.
El problema es peligroso porque el exceso de peso trae trastornos graves que atentan contra la calidad de vida. La homeopatía tiene una mirada especial para los casos de perros y gatos con obesidad.
Hay que averiguar la causa del problema, pero teniendo en cuenta dos aspectos fundamentales: el terreno y el temperamento. Nadie se enferma de lo que no puede. Hay un terreno predisponente y luego una causa desencadenante.
Estas pueden ser: castración, hipotiroidismo, mala dieta, stress, forma de vida inadecuada, diabetes, la enfermedad de Cushing, el uso de ciertos medicamentos como corticoides, progestágenos, etc.
Corrigiendo las causas, cuando se pueda, equilibrando al paciente con su remedio constitucional o de fondo, ayudando a los órganos que están trabajando mal con opoterapia homeopática: tiroides, adrenales, hipófisis, ovarios, testículos, páncreas, hígado, utilizando drenadores homeopáticos para eliminar toxinas acumuladas. Hay toda una batería de recursos para usar. Debemos analizar el problema en forma total, sin dejar nada sin investigar, pensando que todo tiene que ver con todo. No se puede corregir la obesidad, si no se analiza el tema en forma holística.
Un animal es obeso porque previamente está enfermo, hay que curar la enfermedad de base para luego tratar a la obesidad.
La enfermedad de base a veces es emocional, un susto, una pena, el stress.
Es importante aclarar que la homeopatía no soluciona el tema de la obesidad usando ansiolíticos o anorexígenos, eso no es homeopatía.
Cada individuo se caracteriza por una constitución, una diátesis y un temperamento.
Hay animales que ya son gorditos desde cachorros, sedentarios, que toman poca agua, se fatigan con facilidad, duermen mucho, son friolentos.
Estas características nos ayudan a buscar el remedio indicado para cada caso individual, que dinamizado y diluido y elegido de acuerdo a su similitud con nuestro caso, logre la homeostasis (equilibrio) para que luego se pueda aplicar un régimen alimentario y un plan de ejercicios y mejora en la calidad de vida.
Será hasta la próxima. Salud y Alegría

Por MV. Jorge S. Muñoz
Médico veterinario homeópata
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