¿Helado natural hecho en casa?

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Estamos en verano y el calor puede resultar agobiante ¿Por qué no refrescarnos con un helado natural hecho en casa? Ya sea para estar en la playa, en el parque, en la pileta o para disfrutarlo sentados en el sillón de casa. No hay nada mejor que tomar un rico helado cuando hace mucho calor.  Ahora, ustedes dirán: qué “fiaca”, qué trabajoso debe ser hacerlo en casa ¡Pero no lo es! De hecho, puede ser súper sencillo y de los gustos que uno prefiera. 

Beneficios de hacer un helado casero: Para empezar, podemos hacerlo con los ingredientes que elijamos. Tenemos la posibilidad de seleccionar nuestros favoritos y buscar opciones más saludables, de mejor calidad nutricional. Cuando compramos helados industriales en heladerías y kioscos, debemos tener presente que generalmente aportan grandes cantidades de azúcares y grasas. Además, suelen contener diversos aditivos, conservantes y colorantes.

Qué ingredientes usar: para elaborar nuestro propio helado casero y saludable, seguramente precisemos muchos menos ingredientes. Podemos utilizar frutas como por ejemplo frutillas, arándanos, bananas, peras y damascos. Incluso podemos utilizarlas en su versión deshidratada, que concentra más el sabor y sus propiedades. Para este tipo de preparación resulta conveniente hidratarlas y luego procesarlas. 

Las frutas deshidratadas se caracterizan por brindar fibra, que favorece la regulación de la función intestinal y la salud cardiovascular, al inhibir la absorción del colesterol. Incluso en tratamientos de descenso de peso, puede resultar muy beneficiosa por la saciedad que otorga. Recordemos también, que la fibra contenida en las frutas actúa como prebiótico para el intestino, es decir que favorece al crecimiento de las bacterias benéficas y, por lo tanto, fortalece el sistema inmune. ¡No olvidemos a su vez, las vitaminas, minerales que brindan, ayudando a que nuestro cuerpo funcione correctamente! 

La fruta que elijamos tiene su propio dulzor, por lo que agregarle o no algún tipo de endulzante depende de cada uno. Podríamos elegir variedades naturales como la miel o incluso azúcar mascabo, destacada por ser un producto sin refinar que, a diferencia del azúcar común, conserva vitaminas y minerales. 

Por otro lado, en el caso de que se desee evitar el consumo de azúcar, también se pueden utilizar variedades no calóricas naturales como stevia o eritritol. Este último es un endulzante bastante novedoso, y se destaca por no producir elevaciones en los niveles de azúcar en sangre, por lo que es apto para diabéticos. Tampoco aporta calorías, lo que lo hace ideal para quienes pretenden controlar su peso. A diferencia de lo que puede ocurrir con otros tipos de edulcorantes, el eritritol no genera molestias gastrointestinales.

Para grandes y chicos: hacer un helado casero no sólo está bueno para los adultos, sino también para los niños. ¿Y si en vez de comprarles el clásico helado con formita en la heladería o el kiosco, los hacemos partícipes de elaborar su propio helado? 

Resulta una actividad divertida para los chicos y una manera de familiarizarse con los alimentos y las texturas, para compartir en familia e incluso ofrecer a los amigos. Es importante tomar consciencia, incluso desde pequeños, sobre aquello que consumimos en nuestra alimentación diaria y fomentar la selección de alimentos de buena calidad para, de esta forma, cultivar hábitos saludables. Así se estimulan los sentidos, se conocen nuevos sabores y se valora el esfuerzo realizado para obtener un resultado del que todos disfrutan. 

Les dejamos algunas ideas fáciles, así que… ¡manos a la obra!

– Helado de coco y damascos deshidratados:

Procesar 250g de damascos, previamente hidratados.  Incorporar 300cc de bebida de coco lista para consumir. También podemos utilizar su variedad en polvo. Mezclando 6 cdas tipo té de bebida de coco en polvo en 300cc de agua, hasta que espese. Mixear los damascos con la bebida de coco.  Añadir 3 cucharadas tipo té de eritritol (¡o el edulcorante que prefieran!). Fraccionar, llevar al freezer y esperar a que adquiera la consistencia deseada.

Opcional: podemos espolvorearlo con coco rallado, para darle un poquito más de sabor.

– Helado de coco y cranberries deshidratados: 

Procesar 200g de cranberries, previamente hidratados en agua. Incorporar 300cc de bebida de coco y mixear bien la preparación. Colocar 3 cdas tipo té de eritritol. (opcional: Agregar 1 cda tipo té de cacao amargo). Fraccionar y llevar al freezer, hasta que adquiera la consistencia deseada.

¡Listo! ¡Ya tenemos helado para disfrutar!

Lic. Camila Enrique
Equipo New Garden

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