Alimentación consciente, saludable y un estilo de vida natural

El alimentarse y nutrirse de la naturaleza en su máxima expresión, de alimentos frescos, cargados de enzimas y de alto valor nutricional, en el momento en el cual teníamos hambre o necesidad de algún nutriente, forma parte del origen de la alimentación del ser humano. La alimentación quedó rezagada cuando el ser humano se movilizó y se ubicó en climas no propicios para su supervivencia. Más tarde, cuando la industrialización predominó, dejó de nutrirse y comenzó a sobrealimentarse. Conversemos hasta el final de la nota para entender por qué ser conscientes cuando hablamos de Diabetes o de cualquier otra enfermedad.

Alimentación Consciente ¿cómo lo defino?

Los seres humanos somos tan dinámicos que estamos generando constantemente nuevos inventos, propuestas y hasta recetas, pero mi pregunta es ¿Nos atrevemos a reinventarnos cuando aparece una enfermedad o un síntoma que no esperamos? En diciembre de 2013 estuve haciendo una desintoxicación de mi cuerpo a raíz de que siempre estuve buscando una manera de mejorar la Diabetes tipo I diagnosticada a los 11 años. Viví además con mi madre el testimonio de que el cáncer se podía mejorar y como lo viví en carne propia, hasta revertir y ser un gran maestro de vida. Esto me llevó a preguntarme con tan solo 11 años de edad: “Si el cáncer se puede superar ¿por qué no una diabetes?”.

A partir de este proceso de desintoxicación me interesé por una Alimentación Viva, es decir, una alimentación sin destrucción de los nutrientes. Me gusta definir la Alimentación Viva como una forma de respetar a la naturaleza en su máximo esplendor. Si nosotros ponemos la mano arriba de una sartén caliente, nos vamos a quemar: las células de la piel van a morir. Lo mismo le pasa a los alimentos, si constantemente ponemos a los alimentos a temperaturas altas, se destruyen sus enzimas, sus células, sus nutrientes, dejan de tener la energía vital para nutrirnos gracias a la ruptura de su estructura natural.

Desde que descubrí cantidad de alimentos vitales, me nacieron las ganas de difundir sus ideas y educar en todo lo referido al maravilloso proceso que nuestro cuerpo humano realiza de absorber alimentos, combinarlos con reacciones químicas y metabolizar sus nutrientes en mayor o menor medida. “Esto tiene que llegar a los gastronómicos, nutricionistas y médicos”, me dije. El mensaje es que el alimento realmente nos nutra, que el acto de comer, llegue al estadio de nutrir de nuestro cuerpo y cumplir el objetivo que tiene como alimento.

“Alimentación Saludable” me animo a definirla como la selección de alimentos que estén naturalmente adaptados para relacionarse con nuestra fisiología natural. Aquellos alimentos que nuestro sistema puede digerir, absorber y utilizar en su mayor potencial. Elegir alimentos íntegros, que no hayan sufrido transformaciones genéticas ni hayan sido expuestos a la mano del hombre o a máquinas, alterando la composición química natural de sus nutrientes. Y por último, la elección de consumir alimentos que mezclados con otros alimentos, tampoco generen reacciones adversas y posiblemente tóxicas para nuestro organismo y salubridad.

La alimentación consciente hace referencia al discernimiento de lo que elegimos para comer, cuándo lo elegimos y por qué lo elegimos.

Alimentarse de forma consciente, muchas veces se lo cataloga en un “estilo de comida”, o tal vez en un “utopía subjetiva de la alimentación”, pero tenemos bases sólidas a las cuales recurrir para hablar de Alimentación Consciente o Ser conscientes de la alimentación. Algunas de ellas son:

Hay tantas formas de alimentarse conscientemente como cuerpos vivos en el planeta.

La alimentación consciente hace referencia al discernimiento de lo que elegimos para comer, cuándo lo elegimos y por qué lo elegimos.

Debemos aprender a respetar al ecosistema, la vida vegetal, la vida animal, la vida microbiológica y marina. Estamos con convivencia con miles de organismos cooperantes en nuestra vida. Alimentarse de forma consciente refiere a una detallada mirada que contemple si lo que comemos tiende en algún punto a destruir, malgastar o extinguir alguna especie teniendo como base nuestra fisiología natural.

Cada cuerpo tiene una historia, un presente y algo que programar para el devenir. La alimentación es una “necesidad biológica” que hacemos todos los días de forma repetida. Estamos renovando instante a instante nuestras necesidades como seres íntegros y holísticos. Más allá de esa distinción, somos conscientes de que en cada momento podemos elegir comer algo que “no sea sano” o que “sea sano”, algo que “nos haga bien” o algo que “no nos haga bien”. Estas elecciones marcan la diferencia: debemos ser puntillosos y exhaustivos en saber realmente escuchar la necesidad y el pedido del cuerpo.

Tres tips para empezar a mejorar un cuadro de Diabetes que puedes incorporar con mi apoyo y asistencia:

1- Respetar al alimento como un ser vivo. El alimento está en constante vibración dispuesto a entregarse para que nos podamos nutrir. Lo elijo dentro de estos tres tips para compartirte ya que en las guías generales de nutrición y medicina para una persona con diabetes, lo único que se hace es restringir, pero jamás se habla de incorporar. En este caso lo que busco es que con los conceptos que te di al comienzo y tu libre albedrío, puedas incorporar por la alimentación, vitalidad nutricional y células que ayuden al proceso de mejorar la producción de insulina e incluso metabolicen de mejor forma la glucosa.

2- Hacer pequeños aportes posibles: con jugos y batidos con mucha cantidad de hojas verdes (usar en mayoría: pepino, limón, arándanos, espinaca, berro, perejil, clorofila de pasto de trigo, alga espirulina, alga chlorella, semillas de chía, hojas de stevia, canela, sandía, aloe vera, semillas de fenogreco)… …aprender a respirar de forma consciente como método de alcalinizar la sangre y oxigenar el medio ambiente y meditar de forma regular para llegar a comprender la causa primaria que indujo la enfermedad.

3- Aprender a escuchar el cuerpo. Cuando nos inclinamos por una alimentación consciente no lo hacemos solo por saciar los sentidos. Elegimos esta alimentación, fundamentalmente porque nos sentimos bien. ¿Por qué voy a comer lo que me hace sentir mal? Poder escuchar el cuerpo es lo esencial para volver a ser “seres humanos” sanos.

¿La Alimentación Viva es sinónimo de Alimentación Consciente?

Necesariamente ser consciente de nuestra alimentación no lleva pegado el concepto de comer todos los alimentos de forma viva y cruda, pero si es un gran paso que todo aquel que elige alimentos vivos y crudos, seguro en algún momento se preguntó qué está comiendo, porqué lo está comiendo y como lo come.

Para hablar ampliar el concepto te voy a contar un poco sobre la Alimentacion Viva, aquel acto fisiológico que hemos dejado de lado y hasta olvidado, al punto que hay hasta tabúes y miedos al concepto.

El alimentarse y nutrirse de la naturaleza en su máxima expresión, de alimentos frescos, cargados de enzimas y de alto valor nutricional, en el momento en el cual teníamos hambre o necesidad de algún nutriente, forma parte del origen de la alimentación del ser humano, tal forma natural de alimentación quedó rezagada cuando el ser humano se movilizó y se ubicó en climas no propicios para su supervivencia. Más tarde, cuando la industrialización predominó, dejó de nutrirse y comenzó a sobrealimentarse.

Todos los alimentos poseen vitalidad intrínseca, vida en potencia dentro de sí mismos. Por ejemplo las manzanas y zanahorias que, tras ser recolectadas, se mantienen vivas durante un tiempo y pueden seguir madurando y hasta brotando. Otro ejemplo simple e histórico es traer las pirámides de Egipto que dentro de ellas fueron encontrados granos de cereales que los antiguos egipcios dejaron a sus faraones para que tuvieran alimento después de morir. Se comprobó que éstos, pese al paso del tiempo, podían germinar, porque estaban vivos aún y sin degradarse.

Los alimentos que portan vida nos entregan “energía vital y solar” en las mejores condiciones y que el cuerpo las aprovecha con gran eficiencia. Estos alimentos nos brindan oxígeno, agua, vitaminas, minerales, proteínas, grasas e hidratos de carbono. Si, hablar de hidratos de carbono no está mal para una persona con diabetes, incluso necesita de esta ingesta para generar combustible ¿Pero qué hidratos? Es simple, una harina no es un alimento natural para nosotros e incluso nos inflaman, por eso las harinas no es el hidrato elegido, pero si las frutas y hortalizas, donde si elijo comer la fibra natural de la fruta u hortaliza, y elijo mover el cuerpo y no dejarlo en sedentarismo, voy a mejorar todo el funcionamiento hormonal y por ende, mejorar la producción de insulina.

En materia de técnicas, te recomiendo re-aprender a manipular los alimentos para no romper su campo energético, aprender a germinar, aprender a fermentar y aprender a elegir cuando consumo tal o cual alimento y de qué forma, ya que las recetas francesas, italianas, americanas e inglesas van a quedar obsoletas en nuestro libro de cocina.

La cocina sin fuego o sin calor que supere al doble nuestra temperatura corporal como acostumbramos a servir nuestros alimentos, puede ser desarrollada todo el año, no sólo en estos cálidos meses de primavera-verano: si en invierno consumo un alimento vivo, no rompo su estructura enzimática, recibo sus nutrientes y elevo mi temperatura corporal. Por lo tanto, recomiendo re-acostumbrar al cuerpo a consumir alimentos vivos durante todo el año. Acceder a los beneficios de la Alimentación Viva es sencillo en el marco de una alimentación más rica y saludable.

Es necesario que las personas que quieren comer más sano se informen y que también se sumen a este conocimiento las tiendas naturales, dietéticas, restaurantes, médicos, nutricionistas y otros profesionales de la salud, porque es clave derribar mitos y fomentar el conocimiento de forma integral a nuestra composición de seres humanos que vivimos en la naturaleza y somos parte de ella. Por ejemplo, ejemplifico la afirmación con el ejemplo de las semillas de chía que son buenas y que tienen propiedades beneficiosas, sí, eso es cierto, pero falta información de cómo implementarlas en la alimentación, de cómo activarlas y utilizarlas para que aprovechemos sus nutrientes. Los prejuicios nos mantienen en un estado de “adormecimiento” con respecto a la alimentación. Por ejemplo, desde niños nos dicen que necesitamos leche de vaca para nuestro desarrollo óseo, pero no nos cuentan (quizás por desconocimiento o desinterés o interés comercial) que puede desembocar en problemas para los huesos y abordando la Diabetes, tengo mi testimonio personal de cómo dejar los lácteos, benefició notablemente la Diabetes en mí. Continuará…

 

Matías Amadasi
Gastronómico profesional,
Coach en estilo de vida y Consultor organizacional
en Alimentación Saludable.
Fundador de el Arte del Buen Comer y
de la Universidad de la Conciencia
Embajador de Paz
www.matiasamadasi.com
contacto@matiasamadasi.com
(+549) 1162977768 | /matiasamadasi
@MatiasAmadasi | Matias Amadasi

Diabetes y terapia floral

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La diabetes es una enfermedad crónica del metabolismo en la que se produce un exceso de glucosa o azúcar en la sangre y en la orina; es debida a una disminución de la secreción de la hormona insulina o a una deficiencia de su acción.

La glucosa en sangre es la principal fuente de energía, y proviene de los alimentos. La insulina (hormona que produce el páncreas) ayuda a que la glucosa de los alimentos ingrese a las células para así poder usar su energía. Cuando el cuerpo no produce lo suficiente o nada de insulina la glucosa se queda en la sangre y por ende no llega a las células. Con el tiempo ese exceso de glucosa en sangre trae problemas de salud graves.

Aunque no existe aún una cura, sí podemos controlar la enfermedad.

Una ayuda a la diabetes la

encontramos en…

El cromo es un mineral que se encuentra en frutas, verduras, lácteos y ha demostrado que regula el metabolismo actuando en la secreción de insulina y absorción de la glucosa. Lo encontramos en porotos, arándanos, aceites vegetales, queso, levadura de cerveza entre otros.

También la cebolla ya que está demostrado que en pacientes tipo II normaliza la curva tolerancia en ayunas, y en pacientes tipo I reduce el requerimiento de insulina.

Las plantas con mucílagos disminuyen la velocidad de absorción de glucosa a nivel intestinal, reducen lípidos y tienen gran poder de hidratación.

Tenemos goma guar ya que aumenta la sensibilidad a la insulina a su vez éste incrementa la actividad LPL (lipoproteinlipasa) y de ese modo se logra la reducción de lipoproteínas y de ácidos biliares.

El llatén es muy utilizado para tratar los niveles altos de azúcar en sangre además de tratar problemas de hipertensión, muy bueno también para problemas respiratorios, hemorroides, infecciones urinarias entre otras.

El fenogreco asiste a controlar el equilibrio de azúcar en sangre en diabetes tipo II, sus aminoácidos promueven la producción de insulina. También tiene otras propiedades como ayudar al colesterol malo (LDL), trabaja como anticoagulante de la sangre, reduce tejidos adiposos (ayudando a la pérdida de peso).

Las hojas de gimnema se utilizan para la diabetes ya que los ácidos gimnémicos son conocidos por su efecto hipoglucemiante, además de incrementar los niveles de insulina en sangre. También se considera hepatoprotector. Además, se utiliza en casos de alergias, anemia, colesterol, indigestión y problemas gástricos. Es una planta con moderada propiedad diurética.

La galega que es coadyuvante en el tratamiento de la diabetes, contiene galegina que es una sustancia antihiperglucemiante. Además es indicada en afecciones genitourinarias, hipertensión arterial, edemas y sobrepeso con retención de líquido.

El eucalipto es hipoglucemiante, ya que reduce los niveles de azúcar en sangre, se utiliza como coadyuvantes en los tratamientos antiadiabéticos. Además de ser recomendado para enfermedades de las vías respiratorias, asma, gripes, catarros, bronquitis sinusitis, etc.

El nopal ayuda a regular el nivel de azúcar en sangre. Refuerza el hígado y el páncreas incrementando la sensibilidad a la insulina. Es muy bueno para el que padece diabetes tipo II para evitar picos de glucosa después de las comidas. Es antiinflamatorio por lo que puede ser usado en distintas afecciones, en lesiones musculares, artritis y dolor de articulaciones en general.

La stevia estabiliza los niveles de azúcar en sangre, promueve la producción natural de insulina a nivel pancreático y aumenta la resistencia de dicha sustancia. Reduce y estabiliza la presión arterial. También es buena para combatir gingivitis, caries, úlceras en la boca ya que suprime el desarrollo de microorganismos infecciosos en los dientes, caries.

La canela según un estudio reciente podría ser una solución beneficiosa y natural en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Al parecer la ingesta de la canela consigue una reducción del azúcar en la sangre y además mejora los niveles de colesterol en pacientes con diabetes tipo 2.

También en la terapia floral encontramos herramientas para la parte emocional como PEACH-FLOWERED TEA-TREE que sirve para los desequilibrios en el cuerpo, CHERRY PLUM para los cambios e impulsos inesperados, MUSTARD para la angustia, APRICOT es una esencia fundamental en el tratamiento de la diabetes, por su acción reguladora sobre los niveles de azúcar. Sin embargo, a nivel emocional, los pacientes diabéticos suelen tener casi siempre, muchos de los rasgos depresivos por lo cual esta esencia es ideal para contemplar los aspectos integrales (físicos y emocionales) de esta enfermedad.

Siempre para cualquier enfermedad tenemos que entender porque emocionalmente esta para así ayudar a su recuperación, y cuando hablamos de azúcar hablamos de amor, ternura, afecto y muchas veces la diabetes nos refleja sentimientos de tristeza. Es, podríamos decir, el mal amor, carencia de amor, emociones reprimidas teñidas de tristeza. Nos dice que la tristeza se quedó en nuestro inconsciente y dejó paso a la enfermedad.

Estas son algunas de las herramientas naturales que tenemos contra la diabetes.

Nunca nos olvidemos del ejercicio que puede ayudarte a bajar el azúcar en sangre, también reduciendo riesgos de enfermedades del corazón y estrés.

Recordá controlarte periódicamente el nivel de glucosa.

Consultá con tu médico, este texto es solo a nivel informativo.

Lo que es fundamental es que te cuides, solo vos podes hacerlo, solo vos sufrís las consecuencias si no lo haces. Querete y cuídate, para vivir una mejor vida.

NAMASTE

Alejandra Giammarino
Terapeuta
www.saludparaelalma.com
saludparaelalma.alejandra@gmail.com
(15)4971-0991

Un desamor heredado – diabetes y homeopatía

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La diabetes es una enfermedad caracterizada por dar un cuadro de hiperglucemia, o sea el aumento de glucosa (azúcar) en sangre, y tiene dos formas clínicas de expresión: la insulino dependiente o tipo 1 y la que se adquiere a la mediana edad de la vida, que se conoce como tipo 2. Hoy hay otras clasificaciones, pero utilizaré esta a los fines didácticos.

Lo que se sabe es que para que se produzca esta enfermedad se registra un mecanismo de autodestrucción a nivel de las células beta de los islotes de langherans, ubicadas en la glándula pancreática, más exactamente en su porción endócrina, que es donde se produce la insulina. La falta de producción de insulina hace que se vea imposibilitado el transporte de glucosa (energía) a los músculos y por lo tanto se vea aumentada la glucosa en sangre. El aumento de glucosa en sangre en la diabetes tipo 1, la infanto juvenil, como se la conoce, trae rápidamente un cuadro clínico característico de poliuria, polifagia y polidipsia, que con el tiempo, acarrea graves complicaciones.

Toda esta breve introducción en el tema es para referirme especialmente a la diabetes tipo 1 o insulino dependiente, enfermedad que tiene una predisposición hereditaria.

Para ver si podemos poner un poco de luz en esta problemática voy primero a incursionar por la etimología de la palabra diabetes, que proviene del latín diabetes y esta, del griego, y que significa correr a través o atravesar. Por otro lado, sabemos que en hebreo “dia” es dos y “beth” es cama. Podríamos pensar que la diabetes proviene de una dificultad que se desliza a través del amor de dos, en una familia: la madre y el padre. En esta dificultad en el amor se revelan dos tipos de conflictos que operan simultáneamente, el primero es de gran resistencia y el segundo de repugnancia, ambos heredados por el paciente diabético. 

Es muy interesante prestar atención a la sutileza de la calidad de dicha herencia: lo que se hereda no es la genética, sino la ética del gen que traduce la dificultad del amor de los padres, en un problema que tiene un operador orgánico en el hijo. Entonces, cabe preguntarnos por la razón del aumento de la glucosa. Pareciera que el paciente fuera el equilibrio que sostiene este sistema familiar, es decir, su páncreas lo que hace es develar el desamor de los padres, imprimiendo una sobrecarga de dulzura imposible de canalizar.

Para entender la línea de pensamiento que les estoy proponiendo, voy a relatar un caso clínico que atendí el año pasado. Se trata de un paciente de 32 años que consulta por cefaleas importantes y diabetes tipo 1, insulino dependiente desde los 7 años de edad.

Javier se definía como una persona inestable, susceptible, impaciente, al que le costaba transitar por momentos de pérdidas. Muy reservado, no hablaba con nadie y muy pocos eran los que sabían que era diabético ya que no compartía este sufrimiento con los amigos. Relataba que durante el verano, de más joven, no veraneaba en la playa porque le costaba mostrar su cuerpo en público.

Tomando los siguientes síntomas, con el modelo revolucionario de la toma del caso que nos enseñó el maestro San Karan:

1)  trastornos por pena

2)  “impulsivo»

3)  deseo de jamón crudo

Pude indicar un remedio que se llama Uranium Nitricum, con un resultado asombroso que le permitió al paciente salir de su encierro psíquico, ser más sociable y producir un cambio en su vida de relación familiar.

Las cefaleas desaparecieron luego de tres semanas de tratamiento y luego de tres meses también disminuyó notablemente la dosis de insulina, hasta inclusive llegar a picos de hipoglucemia que fueron rápidamente compensados.

Después del cuarto mes de tratamiento, los padres de Javier se separaron, a pesar de la cantidad de años que estuvieron casados. El paciente pudo establecer una relación de pareja duradera, que mantiene actualmente.

Mucha gente me pregunta si podría definir la homeopatía con pocas palabras. Simplemente les digo que es la medicina de la quintaesencia, ya que trabaja en todas estas dimensiones.

Dr. Sergio M. Rozenholc
Médico Homeópata
doctorsergiorozenholc@gmail.com
Director del periódico «El Homeopático»

Pancitos planos integrales

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Estos pancitos planos integrales y sin miga, se pueden servir untados ligeramente, con dulces de frutas sin agregado de azúcar y espolvoreados con un toque de canela. Las especias incluidas en la receta, canela y cúrcuma, ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre. Ingredientes:(para 5 a 6 pancitos) Harina integral fina, 150 g. Sal rosada, ½ cdita. Canela, ½ cdita. Cúrcuma, ½ ccdita. Aceite de oliva, 1 cda. sopera . Agua, 6 cdas. (80 mm).

Preparación:

Poner en un bol la harina, la sal y las especias. Hacer un hueco en el centro y verter los ingredientes líquidos. Unir hasta formar una masa suave.

Dejar descansar la masa tapada con un lienzo durante 10 minutos. Armar un cilindro con la masa y cortar 6 porciones y con cada una hacer bollitos.

Enharinar la mesada de trabajo y estirar cada bollito con palote hasta llegar a un grosor de 3 mm.  Como resultado quedan discos redondos similares a las tapas para empanadas. Precalentar una sartén a fuego medio. Cocinar en la sartén cada pancito plano vuelta y vuelta, aproximadamente 1 minuto de cada lado. La superficie estará burbujeante y levemente dorada. Si hiciese falta se puede reducir la temperatura de cocción. A medida que los pancitos salen de la sartén se deberán apilar y tapar con un lienzo húmedo, para mantener la flexibilidad. Se pueden conservar 7 dìas en heladera apilados en tuper cerrado.

Karina Mariani
Chef naturista – IATENA

Los sí y los no para la diabetes: ¿edulcorantes naturales o artificiales?

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La diabetes es una enfermedad conocida desde la antigüedad.

La primera referencia escrita que generalmente se acepta corresponde al papiro encontrado en 1873 por el arqueólogo y novelista alemán George Ebers, cerca de las ruinas de Luxor.

El papiro, fechado hacia 1553 antes de la Era Cristiana, contiene todo el conocimiento médico que se había desarrollado hasta ese momento.

En él ya hay referencias a enfermos que adelgazan, tienen hambre continuamente, orinan en abundancia y padecen una sed intensa.

Los primeros físicos y médicos describen esta dolencia como “la enfermedad de la orina dulce,” lo cual nos dice algo acerca del rudimentario sistema que tenían en esas épocas para determinar el nivel de azúcar en orina, que consistía en probarla.

En el año 1675 el doctor Thomas Willis hizo una descripción de la orina dulce de los diabéticos y llevó a cabo precisas observaciones acerca de la sintomatología clínica.

Tendiendo en cuenta el sabor dulce de la orina característico de esta enfermedad, le dio el nombre de “diabetes mellitus”; esto es, “sabor a miel”.

Como queda documentado, la diabetes ha sido objeto de estudio desde tiempos lejanos.

Los conocimientos se han ampliado notablemente en nuestros días gracias a la constante investigación, y cada vez hay una mayor difusión de los cuidados necesarios.

A pesar de eso, y de modo muy llamativo, los casos de diabetes se siguen incrementando cada vez más.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su primer “Informe Mundial sobre la Diabetes” afirma que “el mundo se enfrenta a una marcha implacable de la diabetes” y sostiene que una de cada 11 personas en el mundo ya padece el trastorno.

Y todavía más!  Las cifras indican que el número de personas afectadas, prácticamente se cuadruplicó en los últimos 30 años.

“Es una enfermedad silenciosa, pero su marcha está siendo implacable y tenemos que detenerla”, expresó a la BBC Etienne Krug, responsable de los esfuerzos de la OMS en la lucha contra la enfermedad.

Desde el punto de vista holístico, son varias las causas que confluyen para que esta verdadera pandemia de diabetes esté afectando a tantas personas de distintas franjas etarias, inclusive niñ@s de edades cada vez más tempranas.

Las personas con diabetes, en general tienen muy en claro la prohibición de consumir azúcar o alimentos con alto contenido de hidratos de carbono, y saben qué es lo que pueden comer y de qué alimentos deben abstenerse.

Pero en nuestra Escuela de Cocina Naturista hemos detectado la recurrencia de un problema en particular, que padecen las personas con diabetes y es que, a la hora de endulzar las bebidas o los postres, muchas veces no saben con qué hacerlo.

En esta nota nos proponemos reflexionar al respecto y dar alguna respuesta a este tema, que hasta ahora se cerraba casi con exclusividad en torno a los edulcorantes sintéticos.

Los profesionales de la salud tradicionales solo recomiendan edulcorantes sintéticos y la industria aprovecha esta situación para inundar el mercado de productos con edulcorantes artificiales.

Los edulcorantes naturales son ignorados y dejados de lado.

Vamos a analizar unos y otros, siempre desde una perspectiva naturista que apunta a promover la Salud y despertar así la capacidad auto curativa del organismo.

¿EDULCORANTES NATURALES

O ARTIFICIALES?

Ante todo, definamos qué entendemos por “edulcorante”.

Se le llama edulcorante a cualquier sustancia, natural o artificial que sirve para dar sabor dulce a un alimento o producto que de otra forma tiene sabor amargo.

a. EDULCORANTES NATURALES

Llamamos así a los que tienen una procedencia biológica, es decir, que provienen de alguna planta y han sido modificados para su consumo.

b. EDULCORANTES ARTIFICIALES

A diferencia de los naturales, son edulcorantes sintéticos que han sido creados “desde cero” por el ser humano, a través de combinaciones químicas en un laboratorio.

Está comprobado que estos últimos pueden desencadenar reacciones nada deseables en el organismo.

Un estudio reciente publicado en la revista Nature afirma que el consumo continuado de edulcorantes artificiales puede producir un importante desequilibrio de la microbiota intestinal.

Ese desequilibrio de la microbiota deriva en una mayor intolerancia a la glucosa, incluso en personas no diabéticas.

Por lo tanto, no es aconsejable el uso indiscriminado de edulcorantes como la sacarina, el acesulfamo o el aspartamo.

Sin duda, es el momento de buscar opciones más naturales para endulzar la dieta.

Ya no se trata de cuestionar si “produce o no produce cáncer” como argumento central para consumir o no estos edulcorantes artificiales.

Como parte del cuidado individual, es importante que la persona diabética tome participación activa en el asunto buscando la información más saludable y natural.

Es importante leer minuciosamente las etiquetas de los productos y no guiarse solamente por el rótulo de “dietético”, optando siempre por los endulzantes naturales.

¿CUÁLES SON LOS EDULCORANTES NATURALES?

La naturaleza nos ofrece opciones más sanas que el azúcar refinado o los

edulcorantes artificiales.

Son alternativas naturales adecuadas para diabéticos, pre diabéticos o para quienes quieren regular su índice glucémico.

En cuanto a las cantidades a usar, depende del gusto y del dulzor que se quiera dar.  Es muy personal y conviene ir probando.

STEVIA: Se trata de un edulcorante natural procedente de una planta de hojas verdes, la stevia rebaudiana.

Endulza 300 veces más que el azúcar y su sabor es muy dulce, con un ligero toque a regaliz.  Tiene una alta resistencia al calor, hasta 200° C.

Tiene múltiples propiedades beneficiosas para nuestro organismo: es antidiabética, antioxidante, antibacteriana, reduce la tensión arterial y no es calórica.

Su mayor beneficio es que permite al organismo suprimir los niveles de azúcar en el plasma, aumentando la tolerancia del cuerpo a la glucosa.

Además aporta, entre otros beneficios, un aumento del efecto de la insulina, a la vez que normaliza los niveles de glucosa en sangre.

Para beneficiarnos con estas propiedades, se recomienda la stevia en forma de hoja seca.

La que se ofrece en polvo o líquida no es totalmente natural y debe controlarse su consumo.

Sugerencia: Para reemplazar 100 gramos de azúcar, dividimos por 300, que es su poder endulzante y nos da 0.33 gramos lo que tenemos que usar.

SUCRALOSA: Edulcorante natural que proviene de la caña de azúcar, de sabor más parecido al azúcar, algo más suave.

Es una opción adecuada para aquellas personas a quienes no les gusta el sabor de la stevia.  Su resistencia al calor es alta, hasta 200°C

Sus hidratos de carbono pasan directamente al aparato excretor sin ser absorbidos por el organismo.  Por ello no altera los niveles de glucosa en sangre.

Al no metabolizarse para obtener energía, no tiene calorías.

Sin embargo se debe tener en cuenta que en algunos casos la sucralosa se comercializa mezclada con otros componentes para su conservación y practicidad.  En este caso puede tener algunas calorías.

Sugerencia: Para reemplazar 100 gramos de azúcar, dividimos por 600, que es su poder endulzante y tenemos que usar 0.16 gramos.

AZÚCAR DE COCO: Se obtiene de la savia de la flor de coco, al secarla y calentarla.  Su sabor es dulce y similar al azúcar de caña.

El índice glicémico del azúcar de coco es de 35 y es casi todo carbohidratos (94%)

Es rico en nutrientes como aminoácidos, zinc, calcio o potasio y si bien su índice glicémico es bajo se recomienda un consumo moderado porque tiene las mismas calorías del azúcar común y su composición sigue basándose en azúcares que en cantidades medias/grandes eleva el nivel de glucosa en sangre.

XILITOL O AZÚCAR DE ABEDUL: Es un polialcohol que se obtiene de la corteza del abedul, a partir de la celulosa de su madera.

Su sabor es similar al azúcar de mesa y su aspecto es parecido al del azúcar blanco.

Tiene un índice glucémico de 7, no altera significativamente los niveles de glucosa e insulina en sangre ni aumenta tampoco la resistencia a la insulina.

Tiene algunos inconvenientes: un porcentaje de xilitol se transforma en glucosa en el hígado y, además, un consumo excesivo de xilitol puede provocar problemas digestivos y efectos laxantes.

La sugerencia para personas con diabetes es que moderen su uso.

OTROS ALCOHOLES DE AZÚCAR

Son componentes que se encuentran en las bayas y en las plantas.

Pueden ser una alternativa del azúcar, pero su consumo debe regularse y cuidar de no excederse.

Algunos de los alcoholes de azúcar más comunes, además del xilitol, son:

Sorbitol

Eritritol

Su gusto es menos dulce que el del azúcar y el de los edulcorantes para diabéticos artificiales y pueden ser digeridos por el intestino.

Para finalizar…

Señalamos parte de las opciones para que las personas diabéticas puedan endulzar tanto sus bebidas como sus postres.

Cada día se encuentran nuevas alternativas en los almacenes naturales y no cabe duda de que poco a poco se hallarán más opciones naturales.

Lo importante es tomar conciencia de que los tradicionales edulcorantes artificiales tienen importantes contraindicaciones y que, además, producen adicción.

Volvamos a la Madre Naturaleza que con su bondad y sabiduría nos provee de todo lo que nuestro organismo necesita, aun padeciendo diabetes.

Juana Tucci
Directora de IATENA
info@iatena.com.ar
www.iatena.com.ar

Diabetes: un cambio de mirada impostergable

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Según previsiones de la Federación Internacional de la Diabetes, la incidencia de esta enfermedad aumentará significativamente en los países desarrollados; estos datos son alarmantes, sobre todo, si tenemos en cuenta que a este ritmo, en algunas regiones ya se ha convertido en la primera causa de muerte llegando a representar un 50% o más en algunas poblaciones.

De acuerdo a los datos de la Federación Internacional de la Diabetes, la carga por mortalidad nos muestra que “alrededor de 4,6 millones de personas de entre 20 y 79 años murieron de diabetes en 2011, representando un 8,2% de la mortalidad mundial por cualquier causa en personas de este grupo de edad. Esta cifra estimada de fallecimientos es similar en magnitud al de la suma de muertes por varias enfermedades infecciosas que están entre las principales prioridades de la sanidad pública, y equivale a una muerte cada siete segundos. El cuarenta y ocho por ciento de las muertes de origen diabético se producen en personas menores de 60 años. La mayor cifra de muertes por diabetes tiene lugar en países con el mayor número de personas con diabetes: India, China, Estados Unidos de América y la Federación Rusa.” Para el año 2013 causó 5,1 millones de muertes en total, representando esto que cada 6 segundos muere una persona debido a la diabetes. Es decir, cada año que pasa estamos peor y las autoridades sanitarias, las instituciones médicas y las empresas farmacéuticas nos dicen que esto es un éxito.

Razonemos juntos: si, de acuerdo a la Federación Internacional de Diabetes, casi la mitad de las muertes de origen diabético se producen en personas menores de 60 años, ¿realmente es lógico decir que el aumento de la enfermedad se debe al envejecimiento de la población?

Lamentablemente, la política sanitaria establecida, dominada por intereses económicos únicamente menos poderosos que aquellos que giran en torno a las armas, no ha mostrado un interés en desarrollar verdaderas estrategias de prevención social, y, los tratamientos recomendados, también dejan mucho que desear en comparación con nuestro nivel de conocimientos actuales que muestran con contundencia inapelable que las mejores estrategias para la prevención, control e incluso curación de la diabetes pasan por una alimentación frugal basada en alimentos frescos, vivos e integrales, el uso de plantas medicinales y complementos nutricionales y la plenitud en el contacto con la naturaleza. Esto no es una mirada polar en términos de esto o lo otro y, por supuesto, no descarta los recursos médicos cuando son valiosos, pero en la actualidad la industria farmacéutica ha manoseado tanto a la medicina, ha manipulado la información y financiado campañas de confusión, que el abuso de los recursos que ofrece han desvirtuado completamente su finalidad original para volverse un mero instrumento de ganancias a cualquier precio. Y esto no lo digo yo, nada más ver un informe reciente de la consultora Goldman Sachs al analizar el potencial de la biotecnología y concluyendo que curar enfermedades no es bueno para los beneficios de las farmacéuticas a largo plazo; en otras palabras: curar no es negocio.

Mi interés, como naturópata es prevenir siempre, curar cuando se puede, mejorar cuando esto no es posible y en el peor de los casos, aliviar siempre. Y en lo posible, educando para que te conviertas en tu propio médico. El cambio comienza con una actitud: saber que se puede, que hay montón de herramientas, recursos y conocimientos que contribuyen a sumar a favor siempre y cuyos efectos secundarios implican, más allá de la propia diabetes, mejorar otros órganos, tejidos y sistemas, así como prevenir otras enfermedades, en especial las que más muertes causan: cardiovasculares, cáncer, hipertensión, etc. La medicina natural es una estrategia ganar-ganar y eso marca la gran diferencia.

Junto a Pablo Martín, chef y periodista, hemos escrito «Detené la Diabetes» (Grijalbo), un libro que le está cambiando para bien la vida a todos los diabéticos que aplican sus consejos y personas que quieren prevenir y sacar este fantasma de su vida; te invito a leerlo y compartirlo para que, juntos, vayamos creando consciencia que un mundo sin diabetes no es una utopía.

Pablo de la Iglesia
/pablodelai
www.coachnutricional.net

Glucosa, azúcar, diabetes…

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Estas palabras parecen semejantes pero no lo son, y la diferencia es muy importante para la salud.

¿Que es la glucosa? Aunque está tan denigrada es un nutriente necesario para la vida, se forma en los vegetales y es esencial para que el cerebro pueda cumplir con sus funciones ya que le provee energía: sin la glucosa no podríamos pensar, hablar, movernos… dormir y despertar… estudiar, correr.

Es una pequeña molécula que se une a otra semejante, la fructosa natural de las frutas, para formar el azúcar o sacarosa, que está presente en muchos alimentos, entre ellos la LECHE MATERNA  considerada el alimento más completo y equilibrado para el ser humano! Se obtiene de la caña de azúcar y de la remolacha!! Ambas son muy ricas en fibras!!

Otros alimentos que contienen glucosa son los cereales: que fueron los primeros alimentos que el hombre sembró, los que le permitieron instalarse, cultivar la tierra y obtener comida sin necesidad de recurrir a la caza, dando origen a la civilización.

Contienen en su grano grandes moléculas llamadas almidones, formadas por la unión de muchas pequeñas moléculas de glucosa: los cereales son 7: trigo, avena, cebada y centeno poseen gluten, son los cereales TACC (las personas que padecen Enfermedad Celíaca NO pueden comerlos); y arroz, mijo, maíz y los seudocereales trigo sarraceno o alforfón, quínoa y amaranto, no contienen gluten pero sí hidratos de carbono. El grano está rodeado por una membrana externa, fibrosa y dura, que mantiene la forma y lo protegen de la humedad y contaminación; se usa para alimentar a los animales.

Y una membrana interna, más suave y comestible para el hombre, que es muy rica en fibras, con minerales y vitaminas, y además contiene el germen que le permite reproducirse: está en contacto con el almidón y es la membrana que se retira cuando se refina: ¡Cereales y harinas refinadas sólo contienen los almidones -glucosa- sin los nutrientes y las fibras que retardan su absorción!

Conocer estas características nos ayuda a entender porque padecemos esta epidemia mundial de diabetes y obesidad que parece no poder controlarse a pesar de los esfuerzos de entidades como OMS y FAO.

¿Qué sucede cuando comemos un plato de fideos? Claro que contiene hidratos de carbono -almidones- que se disocian en parte en la boca, por enzimas  salivares, llamadas amilasas; llegan al estómago  -donde se digieren las proteínas  pero no los hidratos, y pasan al duodeno… ¡y allí comienza el problema! Cuando los cereales están refinados la glucosa está libre -no envuelta en las fibras- y se absorbe rápidamente inundando la sangre. Lo contrario sucede comiendo cereales integrales: las moléculas de glucosa se van “despegando” lentamente de las fibras y se absorben lo largo de todo el intestino -que mide unos 7 mts.

Todos los nutrientes tienen que llegar a las células a través de la sangre, pero además deben entran en ellas para metabolizarse; para que las moléculas de glucosa de la sangre penetren en las células es necesario que tengamos INSULINA, una hormona producida por las células beta del páncreas, que facilita el ingreso a las células para que pueden utilizarla en la obtención de energía.

Si, como en el primer caso, la glucosa aumenta rápidamente, la insulina no es suficiente para que esa gran cantidad entre a las células y sigue en la circulación: cuando se mide la glucemia –azúcar en sangre- está aumentada -hiperglucemia- ; en el segundo caso, la glucosa unida a las fibras se libera y se absorbe lentamente sin aumentar la glucemia.

La hiperglucemia es el primer marcador de diabetes: puede aparecer 10 años antes y podemos prevenirla cambiando la alimentación y realizando ejercicio físico adaptado a cada persona.

El primer paso para la prevención es tratar de equilibrarla comiendo con fibras naturales que se encuentran en vegetales, cereales integrales, semillas y frutos secos -nueces y almendras- y legumbres. Para saber cuáles son los alimentos que contienen las fibras naturales disponemos de una medida llamada ÍNDICE GLUCÉMICO -IG- que es la capacidad que tiene un alimento para elevar la glucemia y aumentar la cantidad de Insulina. Cuanto más alto es el Índice, mayor es la necesidad de Insulina: las cifras oscilan entre 110 -el mayor- que corresponde a la cerveza hasta 15, en el caso de los vegetales verdes. La tabla la podrán encontrar fácilmente en Internet. Un ej. es también la forma de cocción: las papas tienen un IG de 95; el puré de papas, de 90, y comer las papas hervidas con piel, el IG desciende hasta 65. También podemos combinar en un plato, la mitad de fideos blancos y la otra mitad con vegetales verdes –espinaca, brócoli-, y de otros colores: zanahoria, morrones, etc. y aceite, ya que retardan la digestión y la absorción. Si no se previene llegamos a la Diabetes tipo 2, antes llamada “del adulto” porque no la encontrábamos en los niños y jóvenes. Tenemos que diferenciarla de la Diabetes tipo 1, porque son dos enfermedades con aumento de la glucemia –azúcar en la sangre tanto por su origen, como por su tratamiento-. La diabetes tipo 2 está íntimamente relacionada con obesidad, el IG de los alimentos y un nuevo síntoma que es la RESISTENCIA A LA INSULINA. Al aumentar las necesidades de Insulina, el páncreas está obligado a producir mayor cantidad, pero se va agotando a lo largo del tiempo, hasta que las células beta mueren y disminuye la Insulina. Pero, por suerte, también en este paso, podemos volver atrás y recuperarlas: todo depende de lo que elijamos para nosotros y para nuestros hijos y familia.

El aumento de la proporción de vegetales, sin ser vegetarianos, puede ayudarnos a sentirnos mejor, disminuir síntomas molestos, mejorar la calidad de vida y poder disfrutar de ella a cualquier edad!!

También se sabe que, las personas, aún diagnosticadas con diabetes tipo 2, pueden volver a aumentar las células beta y a equilibrar su organismo si hacen una alimentación equilibrada.

Dra. Elba Albertinazzi
Lic. Natalia Fratolillo
Asoc. Arg. de Médicos Naturistas

Como lograr el mejor tratamiento

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El número de personas con diabetes se encuentra en constante aumento en todo el mundo y Argentina no es ajena a esta situación : según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud 1 de cada 10 personas mayores de 20  años padece esta enfermedad y , el 90% de este grupo, tiene la tipo 2, la cual se relaciona con muchos factores entre ellos: los procesos de crecimiento y envejecimiento de la población, la creciente urbanización, y la alta prevalencia de obesidad y sedentarismo.

Lo más curioso y alarmante es que la mitad de las personas con diabetes no lo saben. La DMT2 es una enfermedad de carácter silencioso en sus primeras etapas. Esto, entre otras variables, determina que un elevado porcentaje de quienes la padecen desconozcan su condición y el diagnóstico frecuentemente se produzca en forma tardía ante la aparición de alguna de sus complicaciones.  Lo más preocupante de esto es que al no ser diagnosticado tempranamente no se logra un buen control de la enfermedad, ya que la detección temprana es clave para evitar las complicaciones propias de la patología o, al menos, retrasarlas.

Estar enfermo de diabetes, significa tener un conjunto de trastornos metabólicos, caracterizadas por un alto nivel de glucosa en sangre, resultado de defectos en la capacidad del cuerpo para producir o usar insulina, que durante su evolución y en función del grado de control, la edad y la persona, puede asociarse o no al desarrollo de complicaciones a lo largo de su vida.

¿Cómo se puede prevenir la diabetes? Con hábitos y estilo de vida saludable, entre ellos podemos nombrar:

  Aumentar el consumo de frutas y hortalizas,

• Evitar los alimentos con alto contenido en sodio (fiambres, embutidos, aderezos, productos de copetín, quesos, etc.)

• Cocinar sin agregar sal. Reemplazarla por hierbas y condimentos

• Realizar 6 comidas diarias: 4 principales y 2 colaciones

• Consumir carnes rojas o blancas (pollo o pescado) no más de 5 veces por semana.

• Evitar el sobrepeso.

• Sumar al menos 30 minutos diarios de actividad física de manera continua: usar escaleras, caminar, bailar, etc.

• No fumar. Incluso pocos cigarrillos por día son muy dañinos para las arterias, en especial para las personas con diabetes.

Una vez que se diagnostica diabetes hay que comenzar el tratamiento en forma inmediata, siempre personalizado, sabiendo que no hay dos enfermos iguales.

Tener diabetes bien controlada significa mantener los niveles de glucosa en valores normales y para eso el tratamiento debe ser el adecuado y controlado por un equipo de salud interdisciplinario que involucre a médicos, enfermeros, nutricionistas, podólogos y psicólogos, entre otros especialistas.

El tratamiento para diabetes se basa en 4 pilares:

– Plan de alimentación saludable

– Actividad física

– Tratamiento farmacológico: medicación vía oral o inyecciones de insulina, dependiendo de los factores de riesgo asociados.

– Educación diabetológica: Incorporar conocimientos acerca de la enfermedad y las estrategias para los cuidados cotidianos es un componente esencial del tratamiento de la diabetes y otras enfermedades crónicas.

Al hablar de alimentación equilibrada se hace referencia a mantener una alimentación equilibrada y saludable. Los consejos básicos son: Consumir 2 a 3 frutas al día (preferentemente con cascara y evitar jugos). Tratar de reducir al mínimo el consumo de grasas, dando preferencia a al consumo de aceite de oliva, palta, frutos secos y semillas. Usar el esquema del plato para comer en forma variada y completa: la mitad siempre verduras, crudas y/o cocidas, de todo tipo y color; un cuarto con proteínas (carnes magras, aumentando el consumo de pescado, huevos o quesos magros) y el otro cuarto del plato con hidratos de carbono (preferir integrales, legumbres, granos enteros y pastas de laminado grueso).

En una alimentación equilibrada nunca hay que olvidar una adecuada ingesta de líquidos, preferentemente agua, 2 a 3 litros por día.

Los azucares refinados (azúcar de mesa, golosinas, bebidas azucaradas, tortas, postres, helados, etc) tendrían que ser de consumo ocasional y siempre controlado.

En relación a la Actividad física recomendada como parte del tratamiento, tenemos que saber que el objetivo es disminuir la glucemia, mejorar la masa muscular, disminuir la masa grasa y mejorar la calidad de vida. Se recomienda realizar un plan de 150 minutos semanales de actividad aeróbica y de resistencia repartidos en 3 a 5 veces por semana.

Sepamos que más allá que la diabetes es una enfermedad común, cada persona tiene necesidades particulares respecto a su cuidado.

No existen diabetes buenas y malas, existe diabetes bien controladas y mal controladas y este buen control de la enfermedad tiene que ver con comenzar el tratamiento en forma inmediata apenas se diagnostica, mantenerlo en el tiempo logrando adherencia al mismo y adaptarlo según situaciones particulares que se vayan presentando al paciente, sabiendo que la participación de este último y de su entorno en el tratamiento es fundamental para poder mantenerlo de por vida.

Lic. Noemí Alicia Perri
Universidad Maimonides
Nutricionista – MN 9069 – Contacto: 116186-1948
noemiperri02@gmail.com. Docente Universitaria e
Investigadora, carrera de Nutrición, Univ. Maimonides

Humano Demasiado Urbano Alimentación Consciente 2

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¿Cambio de hábitos, y mejor vida?

En la columna del mes pasado, octubre, decíamos el cambio “Comienza por 1” = 1 mismo, 1 hábito, 1 vez a la semana…

Preguntita: ¿Cuán importante es conocer más a fondo algunos temas en relación a la alimentación, que si bien se  suponen conocidos como tendencias, en algunos ámbitos, grupos de investigación, y espacios de divulgación, podemos afirmar que no tienen gran cabida en la mayoría de los mortales?

Es más lo que parece que lo que resulta ser.

Todavía hay un gran prejuicio acerca de algunos temas centrales, elementales en relación a la calidad de vida de la especie humana, lo que se busca desde una perspectiva consumista, con su procreación, vida y muerte, y lo generado en torno a una suerte de dictadura mediática respecto de unas minorías poderosas que deciden cómo y con qué es conveniente “alimentarnos”.

Se produce comida en volúmenes industriales, así como desechos, decidiendo hacernos parte de esa maquinaria masiva, tanto como actores consumidores, como generadores (en diferentes cargos, puestos y roles en las industrias productoras de comida, que vale decir, no implica que sean 100% alimento). Y a la vez, como subproducto de esa producción indiscriminada, se “producirán” por añadidura enfermedades, que la industria farmacéutica se encargará de «buscar la cura», cronificar o «curar»(¿?); o entre las mejores noticias, contarnos que tiene una serie de medicinas y tratamientos para el caso de una enfermedad, en teoría «terminal», que nos mantendrán con una calidad de vida aceptable, para sufrir lo menos posible, hasta que las mismas industrias determinen la muerte por suscripción de nuevos enfermos padecientes de la misma enfermedad, o sus variantes (porque  también son industrias creativas).

Legitimación y aval

La minoría – creciente – que habla de una alimentación saludable, aun es escasa. Sobre todo  en términos de un consumo estrictamente orientado a la prevención de enfermedades, o mitigación de las mismas, causadas por el consumo de alimentos industrializados, incentivados y posicionados a través de grandes y costosas campañas de publicidad “educativas” (¿?), que emanan generalmente del sector privado (en alianza con lo público en varias oportunidades), fundaciones y organizaciones gubernamentales con o “¿sin fines de lucro?, así como directamente surgidas de políticas públicas y globales de salud y alimentarias.

Y qué hago?

En lo personal abogo por una alimentación consciente “de todo” (lo que se dice, investiga y se hace en consecuencia), trato de educarme, informarme, desaprender y des aprehender algunos hábitos y creencias nocivas. El reto diario es incorporar hábitos que impacten constructivamente en mi salud física, mental y por ende emocional, para volverme un ser pleno y compartir la misma posibilidad. Algunos aquí hablan de felicidad, no me convence del todo el término en el actual estado de cosas a nivel mundial; pero si podemos decir que el ir hacia hábitos saludables es de las pocas acciones necesarias en la vida que llevamos, para sentirnos y pensarnos en un ecosistema que promueva la vida misma, y la igualdad de oportunidades para los seres que nos rodean.

Lo cierto es que no todos tienen acceso al conocimiento o información genuinos, entonces, hacer lo mínimo y necesario se traduce en promover e inspirar a una experiencia de vida sana, superadora de la experiencia del ser humano que nos toca ser, en cada espacio de actuación en que decidamos intervenir.

Somos una célula en un gran cuerpo, que es la humanidad.  Yo decido si oxigenarme y por ende oxigenar e inspirar; o acidificarme y acidificar al resto de mis pares promoviendo la destrucción masiva de la especie que me tocó en gracia ser. Si miro alrededor, los seres vivos tienen una lógica por naturaleza asombrosa, que les permite mantenerse y sostener este ecosistema que los humanos vamos interviniendo. Si damos cuenta de ello y podemos intervenir para calmar esa espiral autodestructiva, como algo naturalmente instalado, habremos librado la batalla deconstructiva, para reconstruir y construir una especie mejorada a sí misma – también naturalmente –, y quizá similar en parte a sus orígenes.

Lo degenerativo podría no ser necesariamente algo natural, tal vez parte de un proceso, y como tal, un conjunto de actividades tendientes a producir algo; el tiempo y las acciones dirán si ha sido algo bueno o no.

No me interesa la eternidad física, y si acepto la finitud de la vida con buenos hábitos, entonces habré vivido plenamente cada momento, y me iré cuando mi naturaleza física se encuentre cansada de vivir aquí, y es muy probable que haya afectado positivamente a otros. Ahí se asoma la felicidad, está a la vuelta de la esquina.

Son decisiones muy cercanas, no hay que mover demasiado, ni pedir prestado, solo ser conscientes, y así llega el tan deseado “bien estar”.

Estar bien. (Y punto). Con uno y con los otros.

Por HuDU
Fernando Hechtlinger

Facilitador de Yoga Nidra @nanohecht (instagram) Insight Timer (app).
Escritor. Redactor (Inst. Eduardo Mallea). Generador y divulgador de contenidos.

¿Qué es apto vegano?

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Miles de productos de todos los días, y que no nos damos cuenta, tienen dentro de sus componentes “intervención” animal por eso los veganos deben realizar un esfuerzo extra. El veganismo es una filosofía vinculada a la voluntad de evitar la explotación y daño a los animales y de esta manera proteger el medio ambiente.

La idea está clara: no se come ni carne, huevos, leche, ni pescado. Pero tampoco se consume nada que proceda de los animales. Por este motivo, no se consumen tampoco gelatinas, miel, quesos, yogures ni nada que proceda de animal.

Se opta por alternativas vegetales que procedan de la tierra y, la amplia mayoría, prefiere que estas sean de origen ecológico o biológico para evitar, también, la sobreexplotación de los campos.

Además de la alimentación no se utilizan productos como el cuero, la seda ni tampoco cosméticos que contengan productos de origen animal. Muchos productos de cosmética son testeados en animales o esconden en sus componentes sustancias de origen animal por ejemplo:

Carmín o cochinilla: es un colorante que forma parte habitual de algunos productos que compramos y que son escarabajos triturados.

Goma laca: es un glaseado que suele estar en caramelos y que proviene también de los escarabajos.

Caseína: en batidos o bebidas puede encontrarse este compuesto que procede de la leche de la vaca, por tanto, no apta para veganos.

Suero: aparece como aditivo en muchos productos y es un lácteo.

Vale suplementarse!

Para evitar déficits alimentarios una buena opción es utilizar suplementos dietarios. Consultá a tu médico o nutricionista. Nada mejor que la orientación de un profesional con la mente abierta y sabiduría. Ya que la dieta vegana es considerada saludable y posible.

Hierro: se encarga de producir glóbulos rojos así que es imprescindible para nuestro cuerpo. Apostar por una dieta rica en hierro es de vital importancia para una persona vegana.

Calcio: es esencial para la salud ósea y la soja o soya es un producto repleto de este mineral por lo que es importante que la introduzcas en tu menú diario.

Proteínas: se encarga de que nuestros órganos estén fuertes y sanos, por tanto, es esencial incluirlas en la dieta. Al no tomarlas en su versión animal podés optar por las vegetales como la soja, el tofu, el seitán, etcétera.

Vitamina D: es también imprescindible para la salud de nuestros huesos pues esta vitamina favorece la absorción del calcio. Toma alimentos ricos en esta vitamina cada día y conseguirás estar fuerte y sano.

Vitamina B12: produce glóbulos rojos y también ayuda a prevenir afecciones como la anemia. Esta vitamina se encuentra, sobre todo, en pescados y carnes aunque hay cereales y sustitutos cárnicos que también la contiene pero en muy baja proporción. Un suplemento de esta vitamina suele aconsejarse para un vegano.