Estamos hasta las nueces…

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Cartas de lectoras

He recibido varios mails y mensajes de lectores con dudas similares y con la pregunta del millón.

«¿Es rentable hoy abrir una dietetica?”

Procedo a contestar…

Después de años de optimismo

Escribo notas, sobre dietéticas, desde el año 2002. No sé bien si tengo calle, pero tengo cronología. Acumulé una colección de notas, siempre vendiendo optimismo. Soy un optimista crónico, incorregible.

Pero, es momento de poner las barbas de remojo. Y se los digo con pesar y preocupación.

Hablando de hechos: junto a mi esposa, hemos instalado cuatro dietéticas, por lo tanto, tengo teoría y práctica.

Cierran y abren dietéticas

“Una generación va y otra generación viene. Pero la tierra permanece para siempre”.

Precepto bíblico, Eclesiastés 1:4

Aquí, en este momento, son más las que cierran. Basta caminar unas cuadras. 

Y lo que permanece es el imaginario de que “ahora la gente se cuida más”.

Al mismo tiempo, y como para profundizar el concepto, la dietética, para muchos, es un negocio sano, goza de buena reputación. Eso es cierto. Sin embargo, un negocio, para ser negocio, tiene que ser rentable. No siempre sano y rentable son sinónimos. Una cosa puede no llevar a la otra. 

No todo está perdido

Este asunto, como tema de respuesta a las lectoras, va a demandar más de una simple nota.

Es más, pienso escribir varias, una secuencia. Pese a que, corro el riesgo de no dar en el clavo. En la presente nota, abordaré, como listado, algunas causas del problema. En nota sucesiva, pretendo dejar algunas sugerencias para aquellas personas que siguen con el propósito de explorar ese rubro sano y natural. Todos los caminos llevan a Roma, pero son muchos los puntos de partida. 

Por qué cierran las dietéticas

•Entra poca gente. Pasen por las dietéticas, a título de estudio de mercado y miren cuántas personas hay en el interior de las mismas. En algunas de mis visitas, llegué a preguntar el número de clientes/día. Me contestó: cuatro por la mañana y tres por la tarde. A los pocos meses, cerró. Eso en Martínez, Zona Norte. Para que sea razonable, debería esperarse que entren, por lo menos, cien personas por día y 150 los sábados.

•El público cambió. Aquella leyendaria ola de naturismo (de las décadas 60/70/80), acudía a las dietéticas como un camino alternativo (la vida sana). Aquel público (de los años dorados) estaba dispuesto a pagar más caro (eso se llama valor agregado). Hoy, gran parte del público de la dietética, espera encontrar precios bajos. Y la dietética, para hacer frente a tal situación, sigue bajando los precios. ESTAMOS CON LAS NUECES POR EL PISO. Ni hace falta ser economista para concluir que eso serrucha la rentabilidad. 

•Muchos commodities. Es decir, venta de genéricos, sin marca. Por lo tanto, sin diferenciación, sin nombre. Un producto es fácilmente reemplazable por otro. Para dar ejemplo, un productor de nueces, no logra, en una dietética, afirmar si son de su finca o de otra finca. 

•Más de lo mismo. Muy pocas dietéticas se especializan. Todas quieren vender todo lo que también vende otra dietética puerta con puerta. El cliente hace como abeja. La abeja va de flor en flor. El cliente compra arroz yamaní en una tienda, compra la tostada en otra, compra semillas en la otra. Al final de la jornada, cada dietética vendió todo lo más barato. ¿Dónde está el negocio? 

•Apertura sin criterio comercial. Se abren dietéticas en lugares donde impera la soledad. No pasa gente. 

Saturación de dietéticas. Si ya existe una dietética, abre otra, a la vuelta o sobre la misma cuadra. Para ir ejemplificando: Belgrano, calle Juramento, entre Amenabar y Moldes, hay cuatro mercados naturistas. Vayan y vean. Y caminando hacia Av. Cabildo, hay tres (dos de ellas adentro del Mercado Municipal de Belgrano).

Por qué abren nuevas dietéticas

•Primeramente, porque el argentino es emprendedor, busca (como Moisés), sacar agua de la piedra. Los años están difíciles, pero son los nuestros.

•El mercado está cambiando, surgen nuevos segmentos. Esos nuevos negocios encorajan y estimulan a abrir nuevas dietéticas. Para dar ejemplo real: LOS VEGANOS. Ese fenómeno se está dando entre los jóvenes. Estadísticas (no oficiales) nos dicen que 1 de cada 5 jóvenes es vegano. Los padres se preocupan. Aquí se da una particularidad: por lo general, el joven tiene escasos ingresos, o directamente no trabaja. Pero madre es madre. Entonces, ¿Quién compra los productos para el hijo? La madre, preocupada por su nutrición equilibrada. De manera que, para aquellas dietéticas que trabajan veganos, consideren la estrategia de captar a la madre. Un cliente indirecto…

Continuaremos en la próxima edición<

Helio Perotto
Brasileño, psicólogo, educador,
con posgrado en comunicación comercial y teleeducación.
Desde el año 2001 escribe regularmente y exclusivamente
para los lectores de CONVIVIR (Marketing para Dietéticas).
Es empresario PYME, dueño de las marcas Samurai, Gurfi y Clini. 
helioperotto@gmail.com 116274-6315 | /cereales.proteicos

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