… y llegamos a Agosto

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Es invierno

El invierno jamás dejó de convertirse en primavera. Pero, este año, se hace desear. Todos estamos estresados y queremos ver otro horizonte.

En nuestro rubro, la dietética, sabemos que algunos colegas han logrado mantener un nivel razonable de trabajo. Por otro lado, gran parte de las dietéticas está en el mismo barco del comercio en general. Estamos en una crisis mundial.

Nuevos tiempos, nuevos hábitos

En nuestra sociedad, cada tanto, surgen situaciones que implican un profundo cambio de hábitos.

Por ejemplo, antes del atentado a las torres gemelas, podíamos acceder a un avión portando tijeras, cutters, destornillador, bombilla para mate, encendedor. Después del atentado, se cambiaron todos los protocolos.

Durante la gripe porcina (H1N1), quedó incorporado el alcohol en gel, tanto en los comercios como así junto a los efectos personales. Antes, el alcohol en gel era un ilustre desconocido.

Actualmente, nuevo episodio devastador irrumpió en nuestra sociedad. Como ya dice en nota anterior, unas gotas de saliva pueden ser más mortales que un misil. Y un microrganismo es más fuerte que las murallas de China.

Entre los nuevos hábitos, llegó el barbijo, el distanciamiento social, la cuarentena obligatoria. Desapareció el saludo con un beso y el apretón de manos. ¿Qué más? 

¿Y la dietética?

En el imaginario de la gente, la dietética ocupa un lugar de privilegio. Tiene imagen de lugar sano. Digamos que es una isla de confiabilidad. 

Sumado a eso, existe un consenso general que alimentarse bien puede reforzar las defensas. Esa es una recomendación de los médicos y nutricionistas. 

Entonces, a nivel dietética, hay que reforzar el mensaje de vida sana. Sea con carteles, pizarrón, comunicación verbal durante la atención personal, posteo en las redes sociales, avisos. El mejor momento de poner avisos es cuando nos va bien. El público percibe nuestra publicidad como un salto en escala. 

Es momento de dar contención

Sabemos, constatamos que el público no es homogéneo.  

Hay un público que está muy sensible y tiene miedo de todo. Ese público valora el cuidado durante el acceso y permanencia, y observa nuestra forma de cuidar todo, especialmente la higiene.

Otro grupo va a priorizar la dietética por ser vecinal, barrial, para evitar aglomeraciones.

Creció rápidamente el público que va comprar, prioritariamente, por Internet.

Y como hay de todo, existe un público que considera todo eso de la pandemia un manejo. Que es una gripecita. 

Hay que prepararse para dar contención a una gran cantidad de personas. Y tener versatilidad. 

Otra palabra

Una de las palabras más escuchadas y leídas, últimamente es “protocolo”. Estamos de acuerdo que la dietética deberá diseñar y poner en práctica los propios protocolos. Para eso, tendremos en cuenta algunos lineamientos generales y algunas particularidades para cada barrio, cada ciudad. 

Es más, la dietética puede marcar una tendencia en el mercado de la alimentación. Dar pasos que repercutan y generen ejemplo a ser replicado. 

Aquí hago un listado de ideas para delinear un protocolo adaptado a su dietética. Son solamente aspectos a tener en cuenta. Como digo: ideas. 

•Barbijos. Tener barbijos para la calle y otros para atender en el comercio.

A cada tanto, rociar los barbijos y las manos con alcohol. 

•Guantes. Forman parte de los cursos para manipulación de alimentos. Hay que usar guantes. 

•Ropa y calzado. De la misma forma, disponer de un conjunto para el trabajo y otro para viajar.  

•Delantal. Es una herramienta de trabajo. Refuerza la imagen.

•Sobre el mostrador, siempre alcohol en gel. Algunos comercios ya instalaron un expendedor en la entrada (para que el propio público pueda disponer.)

Es importante que sean normas escritas, nada de transmisión oral.

Un protocolo debe ser aplicado por todos, sea dueños, dueñas, empleados, empleadas. 

•Manejo del dinero. El dinero es un vector de microrganismos. No se recomienda cobrar, portando los mismos guantes que se despacha mercadería. Ya sé que complica. La complicación madre es el virus.

•Proveedores. Hay que diseñar una secuencia de cuidados al atender proveedores y también al recibir productos. 

Eso es, hay más cosas a considerar. Un protocolo es una secuencia de detalles. (Bien detallados, para ser redundante).

•Constancia en la aplicación del protocolo. Y coherencia. Eso mismo, hay que ser y parecer. Pensemos que la gente está muy sensible, muy atenta a todo, muy observadora de las conductas. 

Lo que se viene…

https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/coronavirus-jacques-attalila-humanidad-aun-no-comprendio-nid2404532

Helio Perotto* / CONVIVIR
Para contactarse: helioperotto@gmail.com
116274-6315  |  @samurai_proteico

*Helio Perotto es brasileño y ciudadano italiano. Psicólogo, educador, con posgrado en comunicación comercial y teleeducación. Desde el año 2001 escribe regularmente y exclusivamente para los lectores de CONVIVIR. El público merece buena prensa. Es empresario PYME, dueño de las marcas Samurai, Gurfi. Y, como noticia, está lanzando un libro cuyo tema es: Marketing para productos naturales. 

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