Del Yo Individual al Yo Algorítmico

La identidad de Red o la identidad de Comunidad (Parte I)

De Gaia al océano cósmico.
La transición actual nos lleva del colectivismo a la sincronía biológica, del egocentrismo al ecocentrismo. Es, en esencia, el paso de la fragmentación de voluntades individuales a una fragmentación colectivista que ya no se organiza de forma orgánica, sino mediada por sistemas técnicos y algorítmicos.
Conminados más allá de la ecología planetaria, hacia una Ética Exoplanetaria, comenzamos a rozar una pregunta ineludible: la necesidad de transitar hacia un Derecho Espacial. Hoy se discute seriamente si tenemos o no derecho a “contaminar” otros mundos con nuestra microbiota. Si nuestras leyes ecológicas están basadas únicamente en el carbono y el agua, ¿qué sucederá cuando debamos gestionar ecosistemas sostenidos por otros principios?
Necesitamos una Ecología de Principios Universales —entropía, equilibrio térmico, flujo de información— y no solo leyes biológicas locales. La vida extraplanetaria no implica únicamente nuevas formas orgánicas, sino una ecología de sistemas de inteligencia.
Legislar la sustentabilidad sin considerar que la Tierra es un sistema abierto —desde la basura espacial hasta posibles contactos, pasando por la ingeniería climática, las fumigaciones y los rocíos artificiales a gran escala— es como intentar limpiar una casa ignorando que las ventanas están rotas.
La ecología basada exclusivamente en Gaia (el viejo nombre de la Tierra) está destinada al fracaso, porque no incluye el Kháos (el vacío primordial, la primera deidad, el principio del desorden creativo, el cosmos).

El riesgo del ecofascismo algorítmico
El riesgo del ecofascismo algorítmico es un hecho que ya grita, cuando las corporaciones negocian con el CO₂ como si se tratara de una mercancía más. A este escenario se suma un nuevo peligro: colectivos humanos guiados por inteligencia artificial.
Si la “urgencia planetaria” se utiliza para crear leyes rígidas y colectivistas mediadas por algoritmos, corremos el riesgo de construir sistemas cerrados. La ecología no debería ser un régimen de restricciones para sobrevivir, sino un protocolo de relación con la vida, esté donde esté: en la Tierra, en Marte o incluso en una IA.

El Yo Algorítmico y el sacrificio del ego.
Estamos en un momento histórico en el que la ecología mundial debería dejar de mirar únicamente el clima terrestre para comenzar a observar el clima galáctico. No se trata solo de cómo reciclamos, sino de cómo nos posicionamos como especie frente al universo.
“No estamos salvando un planeta. Estamos aprendiendo a ser ciudadanos responsables de un cosmos”.
Sin embargo, hay un elemento clave que aún no se está considerando con la profundidad necesaria: las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial están creando una modalidad social cercana a un colectivismo práctico. Cada empresa tecnológica construye, de hecho, un colectivo de personas dispuestas a seguir las indicaciones de una IA en la que ya confían.
Esta identidad de red segmenta opiniones y voluntades en verdaderos clanes digitales.

Fragmentación colectivista 
La transición de una identidad egóica a una identidad colectiva o de colmena representa, al mismo tiempo, la luz y la sombra de la nueva humanidad. Mientras gran parte del discurso público se enfoca en lo “verde”, aquí se despliega una arquitectura tecnológica que reconfigura nuestra ecología humana.
Ya no somos individuos aislados, sino nodos de una red que, en muchos casos, entrega su poder de decisión a una inteligencia no humana. El pasaje del “yo soy” al “nosotros somos” encierra una trampa: la deshumanización.
Al identificarnos con colectivos segmentados por una IA, podemos perder la capacidad crítica individual. La Ecología de Sistemas Artificiales, o tecno-colectivismo, gestiona recursos de manera hiper-eficiente, pero a costa de una vigilancia sin precedentes.
La noción de Singularidad Ecológica —las características biológicas, genéticas, funcionales y evolutivas únicas que distinguen a una especie, comunidad o ecosistema— sugiere que Gaia y la red global de información están comenzando a fusionarse.
La verdadera sustentabilidad del siglo XXI deberá lidiar con una tensión central: la soberanía del Yo frente a la eficiencia del colectivo.

La ecología de la atención
Nuestra presencia en el mundo ya no es solo biológica: es también digital. La sustentabilidad contemporánea implica, necesariamente, una “ecología de la atención”.
Si una IA guía a un colectivo hacia prácticas sustentables, ¿estamos ante un avance evolutivo o frente a una pérdida de soberanía humana?
Mientras el mundo se deslumbra con el colectivismo funcional —la eficiencia algorítmica— estamos ignorando que la verdadera evolución radica en la sincronía biológica. 
Si aceptamos la colmena algorítmica por miedo al caos, podríamos estar atrofiando la capacidad natural de la especie para alcanzar una sincronía ética superior.
La verdadera sustentabilidad del siglo XXI se juega en esta elección final:
¿nos sincronizamos a través del algoritmo o a través de la fuente?

Un suplemento para regularizar el funcionamiento prostático

Prostatina Repens

Con el paso de los años, el cuerpo masculino atraviesa una transformación silenciosa pero frecuente: el crecimiento progresivo de la glándula prostática. Este proceso, conocido como Hiperplasia Prostática Benigna (HPB), no es una enfermedad sino una consecuencia natural del envejecimiento hormonal. Se estima que más del 50 % de los hombres mayores de 50 años y hasta el 90 % de los mayores de 80 presentan algún grado de agrandamiento prostático.
Cuando este crecimiento se intensifica, aparecen síntomas que afectan la calidad de vida: dificultad para orinar, aumento de la frecuencia miccional, goteo postmiccional, sensación de vaciado incompleto, peso pélvico y molestias persistentes. Estos signos reflejan un proceso inflamatorio, congestivo y oxidativo que altera el equilibrio funcional de la glándula.
Prostatina Repens es una formulación avanzada que combina extractos vegetales estandarizados, aminoácidos y oligoelementos esenciales, organizados en una acción sinérgica de tres etapas progresivas: desinflamar, proteger y regenerar la próstata.
En una primera fase, ingredientes como Agropyron repens, Urtica dioica, semilla de calabaza, zinc y L-lisina actúan sobre la inflamación y la congestión prostática, favoreciendo el drenaje urinario y mejorando el flujo miccional.
En una segunda etapa, antioxidantes clave como licopeno, extracto de semilla de uva y selenio protegen las células prostáticas del daño oxidativo, reducen la proliferación anómala del tejido y ayudan a prevenir la recurrencia de la hiperplasia.
Finalmente, el extracto de polen y la piperina optimizan la microcirculación y la biodisponibilidad de los nutrientes, favoreciendo la regeneración celular y la recuperación funcional sostenida.
Gracias a esta arquitectura fitoquímica inteligente conocida como formulación epigenética, Prostatina Repens contribuye a desinflamar la glándula prostática, mejorar el vaciado vesical, reducir la frecuencia urinaria y aliviar los síntomas asociados, posicionándose como un apoyo integral para la salud prostática.
Se recomienda como complemento en la prevención y acompañamiento de la HPB, episodios de prostatitis y etapas pre y post quirúrgicas, sin reemplazar la consulta periódica con el urólogo.

Solicita más info en +54 9 351 275-3115

Magnesio en la cosmética: El cuidado profundo de la piel

Durante años el magnesio fue asociado casi exclusivamente a la suplementación interna. Es fundamental para el funcionamiento de músculos y nervios, la salud ósea, el control de la presión arterial y la producción de energía.
Hoy la ciencia cosmética también demostró el aporte esencial del magnesio en el cuidado de la piel. Su capacidad para humectar, reparar y proteger frente a agentes externos lo convierte en un activo de gran valor. Tiene efectos calmantes, reduce irritaciones y rojeces, y resulta especialmente útil en pieles sensibles. Además, ayuda a mantener la elasticidad cutánea. ¿Lo sabían?
En este contexto, Laboratorios Dr. Madaus introduce una innovación clave: el desarrollo de una línea cosmética que incorpora magnesio de máxima pureza, aplicado a cuatro productos: spray corporal, sérum facial, crema humectante facial y desodorante.
El magnesio utilizado por este laboratorio proviene del yacimiento Zechstein, un antiguo depósito mineral formado hace más de 250 millones de años. Según lo publicado por Zechstein, este entorno geológico único permite obtener cloruro de magnesio de pureza excepcional, libre de contaminantes y protegido durante milenios por capas naturales de roca. Este diferencial lo convierte en una de las fuentes más puras disponibles a nivel mundial.
Cremas, geles, soluciones tópicas y productos de cuidado diario incorporan este mineral esencial, conocido —como ya mencionamos— por su rol en la función muscular, la relajación, el equilibrio de la piel y el bienestar general. Son productos aptos para integrarse con facilidad a la rutina cotidiana.
Desde el laboratorio explican que “cada producto fue diseñado bajo un enfoque científico, combinando el magnesio de máxima pureza con otros componentes cuidadosamente seleccionados, priorizando fórmulas limpias, seguras y alineadas con las tendencias de consumo consciente. El resultado es una línea que une naturaleza y ciencia, tradición farmacéutica y nuevas demandas del mercado”.
Quienes elegimos la cosmética natural damos la bienvenida a esta propuesta: una invitación a repensar el cuidado personal desde una mirada integral, donde eficacia, pureza de origen y respaldo científico conviven en equilibrio. Porque salud y belleza van de la mano.

¿El futuro es eléctrico?

0

Mientras el petróleo hace relamer a grandes poderíos económicos y nos llenamos de preguntas sobre nuestros recursos naturales, el mundo parece dirigirse hacia otro lado. ¿Y si estos grandes movimientos llevan, en realidad, a una aceleración en la búsqueda de recursos renovables?
Durante más de un siglo, el petróleo marcó el pulso de la historia moderna. Guerras, alianzas, mercados, poder. Pareciera que todo vuelve a girar en torno a “quién tiene” y “quién controla” esa energía que mueve autos, industrias y economías. Sin embargo, por debajo de ese ruido geopolítico, el mundo ya está cambiando de dirección: la energía del futuro no se extrae únicamente del subsuelo, también se capta del sol, del viento, del agua y del calor del planeta. Y, cada vez más, se transforma en electricidad.

¿Qué son las energías renovables?
Llamamos energías renovables a aquellas que provienen de fuentes naturales capaces de regenerarse: no dependen de un recurso finito que se agote, como el petróleo o el gas, sino de ciclos que se renuevan permanentemente.

Las principales son:
Solar (paneles fotovoltaicos)
Eólica (energía del viento)
Hidráulica (ríos y represas)
Geotérmica (calor interno de la Tierra)
Biomasa y biogás (materia orgánica y residuos)

La gran diferencia es que producen energía con menos emisiones contaminantes, y con el tiempo, se vuelven cada vez más eficientes y accesibles.

¿Qué cambios propone esta nueva era?
Este giro no se trata solo de “cambiar una fuente por otra”: propone una transformación completa del modelo energético. El gran objetivo es la electrificación: llevar a electricidad todo lo que hoy funciona a combustibles fósiles.

Los cambios más importantes son:
Autos eléctricos y transporte con menos dependencia del petróleo
Redes eléctricas más inteligentes, capaces de absorber energías variables como sol y viento
Almacenamiento (baterías) para guardar energía cuando hay excedente
Calefacción más eficiente en hogares mediante bombas de calor (aerotermia)
Menor costo de generación nueva: en muchos lugares ya conviene económicamente
Un dato contundente lo confirma: en 2024, el 91% de los nuevos proyectos renovables produjo electricidad más barata que las alternativas fósiles nuevas, según IRENA (International Renewable Energy Agency). 
Y el cambio no es menor: la Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que las renovables están en camino de superar al carbón como la mayor fuente mundial de generación eléctrica hacia fines de 2025 o, como máximo, a mediados de 2026, dependiendo de la hidroelectricidad. 

¿Qué países están dando un paso adelante?
Si observamos el mapa global, se ve claramente que algunos países ya entendieron que esto no es “una moda verde”, sino un nuevo tablero de poder.

1) Unión Europea:
En 2025 ocurrió un hecho histórico: viento y sol superaron a los combustibles fósiles en el suministro eléctrico de la UE, marcando un quiebre simbólico y real.
Europa apuesta fuerte a renovables, a eficiencia energética y a electrificación, aunque aún tiene desafíos de redes y almacenamiento.

2) China:
China es, al mismo tiempo, un caso impresionante y complejo: se convirtió en un gigante de la electricidad renovable y también en líder industrial. En 2025, sus cifras mostraron una expansión muy fuerte de solar y eólica, además de un récord en exportación de tecnología limpia (baterías, vehículos eléctricos, componentes de redes).
A nivel solar, informes recientes remarcan su rol dominante en la expansión global. 

3) Reino Unido (Gran Bretaña):
Gran parte del cambio británico no pasa solo por generar electricidad “verde”, sino por transformar un hábito histórico: dejar atrás la calefacción a gas.
En ese proceso crece la aerotermia, basada en bombas de calor, que calefaccionan con muchísima eficiencia usando electricidad. Además, el país viene ajustando reglas e impulsos para facilitar estas instalaciones. 

4)Uruguay
Uruguay, nuestro vecino directo, ya dio el salto: en 2024 generó el 99% de su electricidad con fuentes renovables. Hidráulica, viento, biomasa y un crecimiento sostenido de la solar le permitieron reducir casi por completo la dependencia de combustibles fósiles. Lo que parecía una utopía, hoy es una realidad concreta: un país puede reorganizar su energía, ganar estabilidad y mirar el futuro con otro tipo de soberanía

¿Y por casa como andamos?
Argentina tiene un doble destino energético: por un lado, el petróleo y el gas siguen siendo un eje de poder y economía; por otro, el mundo acelera hacia un modelo basado en electricidad y renovables. Hoy nuestra matriz todavía depende mayormente del gas, pero crecen la energía eólica y solar, y aparecen nuevas inversiones que señalan el rumbo. La pregunta ya no es solo qué recursos tenemos, sino qué modelo elegimos construir con ellos.

Entonces… ¿el futuro es eléctrico?
Todo indica que sí. Pero no porque desaparezcan de golpe el petróleo y el gas, sino porque el mundo está entrando en una etapa donde la electricidad será la gran columna vertebral de la vida moderna: movernos, producir, calefaccionarnos, cocinar, sostener ciudades enteras.
El petróleo seguirá siendo objeto de deseo para las potencias durante un tiempo, pero la verdadera pregunta es otra: ¿quién controla la energía del futuro?
Quizás la transición hacia energías renovables sea también una oportunidad: pasar de un mundo basado en extracción y disputa, a uno más eficiente, equitativo y consciente.

Filosofía perenne

No hay nada verdadero en ningún sitio, en ningún sitio se encuentra la Verdad.
Si tú dices que ves la Verdad, este ver tuyo no es el verdadero.
Cuando la Verdad es dejada a sí misma, no hay nada falso en ella, pues es la Mente misma.
Cuando la Mente en sí misma no es libertada de lo falso, no hay nada verdadero; en ningún sitio se encuentra la Verdad.
Hui Neng

Está en mi facultad el servir a Dios o no servirle. Sirviéndole aumento mi propio bien y el bien de todo el mundo.
No sirviéndole, renuncio a mi propio bien y privo al mundo de ese bien que yo podía crear.
León Tolstoi

El que sabe no habla; el que habla no sabe.
Lao Tse

Sólo viéndole a Él, se trasciende la muerte; no hay otra manera.
Svetasvatara Upanishad

Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo.
Cuatro cosas es necesario extinguir en su principio: las deudas, el fuego, los enemigos y la enfermedad.
Confucio

“Paz y Armonía”

Un saludo entre los Pitagóricos – contaba un estudioso amigo- era “paz y Armonía”.  No pocas veces reflexioné en la profundidad de deseos que expresa semejante saludo.
¿Acaso no es lo que todos anhelamos -casi diría lo único- vivir en Paz y Armonía?.
Si lo pensamos unos minutos nos damos cuenta que cualquier cosa que deseamos lograr en esta vida se subordina a ese estado.
Porque si no logramos primero Paz y Armonía en nuestro cuerpo, no tenemos salud.
Y si no logramos primero Paz y Armonía en nuestras relaciones, no conseguimos amor.
También sin Paz y Armonía se nos escapa la riqueza y todo lo que pretendemos lograr.
Entonces, parece que sí: es lo más importante y la prioridad a conseguir para que el resto se nos dé por añadidura, Paz y Armonía.
¿Serán difíciles de lograr?.
¿Cómo hacemos para obtenerlas?.
No creo que existan fórmulas específicas. Sí supongo que, como para todo, primero tendremos que manifestar el deseo; algo así como:
Deseo vivir en Paz y Armonía.
Deseo que en mi cuerpo, en mi vida, en mi entorno, se manifiesten la Paz y la Armonía.
Y reafirmarlo en voz alta, para escucharnos y conseguirlo:
Estoy en Paz y Armonía.
De esta manera funcionarán como una programación mental, y ya sabemos todo lo que podemos lograr cuando nos programamos.
Y como no somos islas y todo lo que pasa a nuestro alrededor nos afecta, podemos extender la programación, más o menos así:
Deseo que mi país se desarrolle en Paz y Armonía.
Y deseo que en todo el planeta se manifiesten la Paz y la Armonía, en toda mente, en todo corazón.
También sabemos lo que varias mentes pensando lo mismo pueden lograr.
Es probable que si nos dedicamos a conseguir que la Paz y Armonía se manifiesten, comenzaremos a poner un poco de orden y multiplicarlo.

Por Marta Susana Fleischer

El color de las flores

0

Hoy vi impecables guardapolvos blancos del brazo de maestros. Una señal inequívoca de que ya se avizora el año que viene…
¿Qué se vendrá?, ¿qué haré de nuevo?, ¿qué podré por fin empezar?, ¿cuáles son mis prioridades? Oraciones en distintas conjugaciones se me agolpan sin orden de abecedario.
El calor me devuelve al aquí y ahora. Hay tiempo, me digo; el verano está a la mitad.
¿Estamos un poco suspendidos en los veranos?, me digo soñadora… y sin solución de continuidad recuerdo todo lo que sucede y quita la paz a nuestros mundos. Ánimos, sociedades y bosques que arden… y en un tris se fue la calma. Es tan fácil perder la tranquilidad que en nada el estómago se revuelve…
Vuelvo a la edición de febrero. Recuerdo que en marzo vamos a cumplir 34 años, que trabajamos para brindar información para el bien común y el desarrollo personal.
Entonces, ¿qué proponemos con este ejemplar de Convivir febrero?, digo resuelta. Conservar la paz. Leer como fórmula de salud mental. No es juego: se nos va el entendimiento en esto. Hacer un poco de dieta de redes. Consumir información de calidad. Mirar al otro. Tomarse un tiempo. Ayudar a pensar y a ser conscientes.
Muchos objetivos para unas simples páginas de diario, tal vez. Pero créeme: ese trabajo es el que está en manos de quienes escriben cada edición.

Te invito a leer y compartir.

Cola de caballo

Esta planta medicinal se utiliza desde hace miles de años. Existen escritos de Plinio, del año 77, que mencionan su aplicación para detener hemorragias. Los pueblos originarios de América la empleaban para tratar afecciones de riñones y vejiga gracias a sus propiedades diuréticas.
La cola de caballo (Equisetum giganteum) contiene sílice, alcaloides, flavonoides, saponinas, potasio, magnesio y manganeso.
Se utiliza como diurético, coadyuvante en hemorragias, tónico para el corazón y los pulmones, antiinflamatorio y cicatrizante de tejidos. También se emplea como ayuda en menstruaciones abundantes y para fortalecer cabello y uñas, debido a su contenido de sílice, que favorece la regeneración del tejido conectivo.
Debe consumirse en dosis pequeñas y por períodos no mayores a un mes, ya que su uso prolongado puede resultar irritante para los riñones. Siempre consultar a su médico o farmacéutico 

La Próstata también se cuida con lo que comemos

0

Cuando se habla de la próstata, muchos hombres prefieren cambiar de tema. Sin embargo, cuidar la salud, no debería generar incomodidades. La prevención es parte de la vida diaria y puede marcar la diferencia en el bienestar.
Una buena noticia es que la salud no se limita al consultorio médico ya que la alimentación puede contribuir muchísimo. No existen fórmulas mágicas, hay alimentos simples que incorporándolos todos los días aportan beneficios al cuidado de la próstata. Realizar pequeños cambios en la mesa puede marcar una diferencia a largo plazo:

Aumentar el consumo de semillas: Son fáciles de conseguir, económicas y muy nutritivas. Las semillas de zapallo aportan zinc, un mineral relevante para el buen funcionamiento de la próstata. Las semillas de chía y lino aportan omega-3, una grasa saludable que contribuye a reducir la inflamación.
Al ser versátiles, se pueden comer solas, en ensaladas, yogures o en múltiples recetas como panes caseros, rebozados o galletitas.
Bayas de goji: Fruto de origen chino rico en antioxidantes que ayudan a proteger las células del cuerpo. No es necesario consumir grandes cantidades: un puñado mezclado con frutas, cereales o incluso en una infusión es suficiente para aprovechar sus beneficios.

Tomate deshidratado: Contiene una sustancia denominada licopeno que le brinda el color rojo. Es un potente antioxidante que se concentra debido a la deshidratación, y está asociado al cuidado de la próstata. Además, aporta sabor y se puede usar en ensaladas, pastas o platos calientes.
Arándano: Contiene antioxidantes y es un protector de las vías urinarias.

Cola de caballo: Propiedades diuréticas y antiinflamatorias. En algunos casos, son utilizadas como infusiones de acción terapéutica, para aliviar síntomas vinculados a la inflamación y dificultades al momento de orinar.
Polen: Acción antiinflamatoria, protectora y estimulante del sistema inmune.

Es importante la incorporación de hábitos saludables que benefician a todo el cuerpo como sumar variedad de frutas y verduras, reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y grasas en exceso, realizar actividad física, tomar agua y tener un manejo consciente del estrés. 
La salud de la próstata no es un tema lejano ni exclusivo de la edad. Empieza todos los días: en la cocina, en el plato y en las decisiones que tomamos. Informarse, animarse a hablar y elegir mejor lo que comemos también es una forma de cuidarse.

Adaptógenos y hongos medicinales

El ser humano lleva cientos de años intentando alcanzar la longevidad y dominar la juventud, y lo ha hecho de muchas maneras; desde la obsesión medieval por la alquimia y el elixir de la vida eterna, hasta la fascinación moderna por los “superalimentos”. Un grupo de hierbas y hongos muy concreto que recibieron el nombre de Adatógenos han demostrado una influencia sutil pero cuantificable en la inmunidad, el sueño, los niveles de estrés, la energía y la resistencia. 
A finales de los años ‘40 del siglo pasado, el gobierno de la extinta URSS ordenó a sus científicos la creación de una sustancia que pudiera utilizarse para incrementar el rendimiento de los deportistas, militares e incluso ajedrecistas del país, y así dominar y destacar internacionalmente en todos los ámbitos. Uno de ellos, Nikolai Lazareth creó el término y lo empleó para definir una “sustancia que aumenta la resistencia inespecífica del cuerpo para hacerlo más capaz de adaptarse a circunstancias estresantes”. Si bien no hay una definición oficial, podemos decir que un adaptógeno no es tóxico para el receptor, produce una respuesta inespecífica en el cuerpo e incremento del poder de resistencia frente a múltiples estresores que incluyen agentes tóxicos químicos o biológicos y produce en la fisiología una influencia normalizadora independientemente de la dirección del cambio de las normas fisiológicas que haya provocado el estresor. 

¿Por qué en el Reino Fungi hay tantos adaptógenos?
Los Hongos son organismos infinitamente sorprendentes y esenciales para la vida en nuestro planeta que han cambiado el curso de la vida y continúan dando forma a nuestro futuro. Ampliamente documentado está cuán fundamentales son para la sostenibilidad del planeta. Y este es sólo el principio porque apenas estamos empezando a entender las complejidades y sofisticaciones de la vida de los hongos.
Los hongos han sido lamentablemente ignorados por la ciencia y a menudo se los ha pasado por alto en términos de sus contribuciones. Son los grandes desintegradores del bosque, que ayudan a reciclar los lignanos y nutrientes de las plantas para permitir el nuevo crecimiento vegetativo y la curación de paisajes dañados. No son plantas ni animales y se encuentran en la tierra, en el aire y en nuestros cuerpos. Están por doquier, pero cuesta verlos. Pueden ser microscópicos, pero también representan a los organismos de mayor tamaño jamás registrados. Comen piedra, crean suelos, asimilan agentes contaminantes, se nutren de plantas, pero también las matan, sobreviven en el espacio e influyen en la composición de la atmósfera terrestre.
Los hongos son la savia del planeta, la vibración rítmica que crea equilibrio y sostenibilidad. Representan orden, estabilidad y salud. Representan el temperamento linfático/flemático de nuestro planeta. Como tal, están constantemente sintiendo y conectándose con otros aspectos de la naturaleza. 
Los hongos y los humanos están más emparentados evolutivamente con el reino animal que con las plantas debido a su naturaleza biológica: algunas de las moléculas esenciales de los hongos han estado presentes en la dieta humana durante tanto tiempo que nuestros cuerpos ahora dependen de ellas, lo que podría ser parte de la razón de por qué los hongos son tan buenos para nosotros.  
Al haber resistido millones de años y sobrevivido a todo tipo de catástrofes, han conseguido adaptarse creando moléculas que les confieren esa resiliencia y que son capaces de transmitirnos cuando entran en nuestros ciclos metabólicos.
Según la Teoría Sistémica incrementan el triángulo de la salud, compuesto por la Energía, la Inteligencia Biológica y la Organización (función y estructura) de cualquier sistema biofísico y en particular el cuerpo humano. Comunican entropía negativa al sistema viviente (se opone al caos) al transferirle información de supervivencia al sistema global.
Ha llegado la hora de descubrir el oculto y fascinante mundo de los hongos, formas de vida extrañas y maravillosas que nos obligan a repensar el funcionamiento de la vida. Los hongos tienen la llave para entender nuestro planeta y nuestras formas de pensar, sentir y comportarnos.
Myselium surge de la necesidad de recuperar la conexión con la verdadera medicina, la Naturaleza, esa conexión que nos brindan los hongos, la gran red invisible que sostiene la vida, la inteligencia del planeta y nuestra última gran esperanza. El reino Fungi esconde grandes mensajes que debemos aprender a escuchar para disponer de su poder sanador. Entenderlos podría cambiar el trágico destino que hemos trazado como especie para nuestra amada Tierra. 
Permítannos presentarles el Futuro: esto es Mycelium, Inteligencia Fungi.  Bienvenido al mundo de los adaptógenos, superalimentos ricos en nutrientes y bajos en calorías. Con esta línea de 15 adaptógenos seleccionados, el cuerpo podrá defender su inmunidad y salud intestinal, funcionar a través de sus sistemas cardiovascular y respiratorio, y restablecer el equilibrio a través de su sistema neuroendocrino. 

Por Dra. Elisa Romio
Farmacéutica- MP 17197 y MN 13059
DT Mycelium Argentina- Inteligencia Fungi
www.mycelium.com.ar
Whatsapp: 112771-8757