Esta planta medicinal se utiliza desde hace miles de años. Existen escritos de Plinio, del año 77, que mencionan su aplicación para detener hemorragias. Los pueblos originarios de América la empleaban para tratar afecciones de riñones y vejiga gracias a sus propiedades diuréticas.
La cola de caballo (Equisetum giganteum) contiene sílice, alcaloides, flavonoides, saponinas, potasio, magnesio y manganeso.
Se utiliza como diurético, coadyuvante en hemorragias, tónico para el corazón y los pulmones, antiinflamatorio y cicatrizante de tejidos. También se emplea como ayuda en menstruaciones abundantes y para fortalecer cabello y uñas, debido a su contenido de sílice, que favorece la regeneración del tejido conectivo.
Debe consumirse en dosis pequeñas y por períodos no mayores a un mes, ya que su uso prolongado puede resultar irritante para los riñones. Siempre consultar a su médico o farmacéutico






