La nobleza de las harinas orgánicas

El cansancio crónico, las alergias, la intolerancia a ciertos alimentos y los trastornos digestivos son señales que invitan a repensar lo que comemos. En ese camino, las harinas orgánicas aparecen como una alternativa noble, limpia y sustentable, que devuelve a la mesa el sabor auténtico del grano y la tranquilidad de saber qué estamos consumiendo.q
Una harina orgánica se obtiene a partir de granos cultivados sin pesticidas ni agroquímicos, respetando los ciclos naturales de la tierra. No se utilizan fertilizantes sintéticos ni conservantes, y el proceso de molienda es cuidadoso, buscando conservar las cualidades originales del cereal. Esto no solo mejora el perfil nutricional del alimento —más minerales, proteínas y fibras biodisponibles— sino que también reduce la carga tóxica a la que estamos expuestos cotidianamente.
Consumir productos orgánicos es una decisión que trasciende la salud individual: es también un compromiso con el ambiente, con los productores y con la forma en que se cultiva el futuro.

¿Una harina blanca orgánica?
Durante mucho tiempo, las harinas orgánicas fueron sinónimo de harina integral. Pero hoy, la innovación permite acceder a una harina blanca orgánica, elaborada mediante un refinado natural que no recurre a blanqueadores químicos ni aditivos. Así, conserva parte de los nutrientes del grano original, pero ofrece la suavidad y el color clásico de la harina blanca tradicional.
Esta harina representa una alternativa ideal para quienes desean cuidar su salud sin modificar radicalmente sus hábitos culinarios. Puede usarse para panes, pizzas, pastas, tortas, galletas y todo tipo de preparaciones, brindando textura, elasticidad y un sabor naturalmente más puro.
Desde Traslasierra, Córdoba: el espíritu de Brotes
En el corazón del Valle de Traslasierra, Córdoba, nació una iniciativa inspirada en altos valores: SERES SRL, creadores de la marca Brotes de Traslasierra. Sus fundadores explican que la harina blanca orgánica (además de la Integral orgánica) es un producto que une lo artesanal con lo tecnológico, lo ancestral con lo moderno. Molida cuidadosamente, mantiene la pureza del grano y el aroma natural del trigo, pero con la textura fina que demandan las cocinas actuales.
En tiempos en que la alimentación industrial suele priorizar la velocidad por sobre la calidad, las harinas orgánicas nos recuerdan que la verdadera innovación está en volver a lo esencial: “Ser parte del entorno, pero con respeto, cuidado y admiración por lo que nos integra y enlaza.”

Platanus x hispánica

Beneficios ecológicos que quizás ignores

Estornudos, ojos rojos… la primavera en las calles de Buenos Aires tiene ese “qué sé yo” de amor/odio con la arboleda de Plátanos (Platanus x hispánica) que dos meses al año se vuelve tan molesta. Pero atención: los beneficios que nos brindan son tantos que bien vale aguantarse la pelusa. 
En esta ciudad se asocia al “plátano” como uno de los responsables de que miles de personas sufran síntomas alérgicos durante la primavera. Un estudio argentino concluyó que, del total de pacientes con rinitis alérgica, aproximadamente el 8,3 % presentó sensibilización a pólenes de este género (Platanus acerifolia = sinónimo de P.× hispanica). 
Se estima que en la ciudad de buenos aires hay alrededor de 75.000 ejemplares de plátano, lo que equivale a aproximadamente el 15 % del arbolado público de alineación. En ciudades como Rosario los vecinos conviven con cerca de 12.000 plátanos, es decir alrededor de un 5 % del arbolado urbano. O su presencia fuerte en el arbolado público de la ciudad de Mendoza nos muestra su resistencia y adaptación a los distintos climas y geografías 
Según datos botánicos se adapta a temperaturas de −15º C a más de 40º C.
Tolera tanto ambientes secos (si tiene agua profunda o riego) como atmósferas contaminadas y compactación del suelo.
Soporta podas fuertes y rebrote vigoroso, lo que lo hace ideal para calles y avenidas.

Ecológicamente: un árbol gauchito 
El plátano de sombra se utiliza ampliamente en entornos urbanos por varias razones:
Captura de dióxido de carbono (CO₂) y almacenamiento de carbono, contribuyendo a la mitigación del cambio climático urbano.
Filtración de partículas en suspensión y mejora de la calidad del aire, dado que sus hojas grandes y estructura favorecen la deposición de polvo y contaminación.
Regulación térmica y confort: mediante la sombra se reduce la radiación sobre pavimentos y fachadas, lo que puede bajar la temperatura ambiente local y reducir el consumo de energía para climatización. 
Mejora del paisaje y el bienestar social: los árboles densos mejoran la calidad del espacio público, fomentan estadías en la calle, encuentros, disminuyen estrés visual, y contribuyen al vínculo con la naturaleza en entornos urbanos.
Biodiversidad: aunque no es nativa, sus copas y troncos albergan insectos urbanos, aves, y aportan microhábitats en el entorno urbano.
Su función es parte de la llamada “infraestructura verde” de la ciudad, no sólo decoración, sino componente activo del sistema urbano sostenible. Entonces paciencia con las pelusas y un poquito de gratitud para con estos gigantes. 

Grooming: Un agresor que se oculta en el mundo digital

Qué es el grooming

El grooming es una forma de abuso sexual digital.  Esta palabra deriva del verbo inglés “groom”, que se refiere a conductas de “acercamiento o preparación para un fin determinado” y es un delito. Se produce cuando una persona adulta contacta a un niño, niña o adolescente por medios tecnológicos —como redes sociales, chats, videojuegos o mensajería— con el fin de ganarse su confianza y luego vulnerar su intimidad. En Argentina, esta conducta está tipificada como delito desde la Ley 26.904 (2013), que modificó el artículo 131 del Código Penal. Posteriormente, la Ley 27.590 “Mica Ortega” (2020) creó el Programa Nacional de Prevención y Concientización del Grooming, en memoria de una adolescente víctima que impulsó un cambio en la conciencia social.
El término grooming — “to groom”, preparar o adiestrar— comenzó a utilizarse en criminología a fines de los años 90. En el Reino Unido, se incorporó oficialmente en 2003 mediante la Sexual Offences Act, definiéndolo como el proceso de manipulación previo al abuso. Desde entonces, el concepto se expandió a la psicología y la sociología como una nueva forma de violencia simbólica y emocional, adaptada al contexto digital.

Con los chicos no 
El grooming es un proceso de manipulación que puede durar días o meses. El agresor suele presentarse como alguien de la misma edad o con intereses similares, buscando generar empatía y confianza. Utiliza halagos, regalos virtuales o promesas de amistad, y poco a poco introduce temas personales, hasta lograr que la víctima comparta información o imágenes íntimas.
Cuando obtiene ese material, el agresor puede pasar a la fase de coacción o sextorsión, amenazando con difundir las imágenes si la víctima no accede a nuevos pedidos. Esta dinámica genera miedo, vergüenza y aislamiento, lo que dificulta que los adolescentes pidan ayuda.
Según datos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y la Línea 137, entre 2023 y 2024 el grooming representó más del 40% de los casos de violencia sexual digital denunciados en Argentina. Las víctimas tienen mayormente entre 11 y 18 años, edades en las que la identidad, la pertenencia al grupo y la validación social a través de redes son pilares emocionales.

Cómo se aborda en las escuelas
En el ámbito educativo, el grooming se trabaja dentro de la Educación Sexual Integral (Ley 26.150), que promueve la enseñanza de la afectividad, el consentimiento y el cuidado del cuerpo —también en entornos virtuales—.
A nivel nacional, el programa “Con Vos en la Web” y los materiales de la Ley Mica Ortega incluyen guías didácticas para docentes con actividades adaptadas a diferentes edades. Las provincias implementan jornadas específicas de “ciudadanía digital” y protocolos de actuación ante situaciones sospechosas.
En la práctica, muchas escuelas realizan talleres preventivos junto a equipos de orientación escolar, psicólogos y especialistas en ciberseguridad. Se promueve el diálogo sobre redes, la empatía digital y el uso responsable de la tecnología, sin estigmatizar a los jóvenes.

Qué hacer ante un posible caso
Cuando un adulto sospecha que un menor puede estar siendo víctima, la prioridad es escuchar sin juzgar. Es fundamental transmitir seguridad, evitar los reproches y dejar claro que la responsabilidad recae siempre en el agresor. Los pasos recomendados por organismos oficiales son:
Conservar las pruebas: no borrar mensajes, capturas, perfiles o correos.
No dialogar con el agresor ni divulgar el caso en redes.
Denunciar inmediatamente en los canales oficiales:
Línea 137 (violencia familiar y sexual, atención 24 h, WhatsApp 11-3133-1000).
Línea 102 (derechos de niñas, niños y adolescentes).
Fiscalías o comisarías especializadas en delitos informáticos.
Solicitar acompañamiento psicológico especializado, ya que el daño emocional puede incluir culpa, ansiedad o retraimiento social.

Consejos preventivos para familias y adolescentes
Hablar de redes sin miedo: la confianza es la primera barrera de protección.
Establecer límites claros sobre privacidad y horarios de uso.
Revisar juntos la configuración de seguridad de las aplicaciones y videojuegos.
Evitar compartir fotos personales o datos privados, incluso con “amigos virtuales”.
Enseñar a decir “no” y reconocer cuando algo incomoda.
Recordar que pedir ayuda no es delatar ni traicionar, sino protegerse.
El grooming no es un problema individual, es una manifestación de desigualdad y manipulación en los vínculos digitales. Involucra aspectos psicológicos —como la vulnerabilidad afectiva— y sociológicos —como la exposición constante en redes y la naturalización del contacto con desconocidos—. La educación emocional, la alfabetización digital y el acompañamiento activo son herramientas poderosas para reducir el riesgo.

Fuentes:
Ley 26.904 y Ley 27.590 (Argentina).
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos – Programa Con Vos en la Web.
UNICEF Argentina y Línea 137 – Informe 2023.
Sexual Offences Act 2003 (Reino Unido).
Guías ESI – Ministerio de Educación de la Nación.

No le temas a las GRASAS!

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…pero elegilas bien

Durante mucho tiempo se pensó que las grasas eran el enemigo de una dieta saludable. Sin embargo, hoy sabemos que son un nutriente esencial para el funcionamiento del cuerpo. La clave está en elegir el tipo correcto de grasas y moderar la cantidad. 
¿Para qué sirven las grasas? Cumplen funciones vitales: son fuente de energía, permiten la absorción de vitaminas liposolubles (A, D, E y K), forman parte de las células y aportan ácidos grasos que el cuerpo necesita para sobrevivir. 
Pero no todas las grasas son iguales. Por eso es importante conocerlas para hacer elecciones inteligentes.

Grasas saludables: las insaturadas (Monoinsaturadas y Poliinsaturadas).
Estas grasas tienen efectos protectores sobre el corazón, el cerebro y el sistema vascular. Disminuyen el colesterol total y el LDL («malo»), aumentan el HDL («bueno»), bajan los triglicéridos, disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, trombosis e inflamación crónica y favorecen el desarrollo cerebral y la función cognitiva.

Ácidos Grasos MONOINSATURADOS ¿Dónde se encuentran?: Aceites de oliva, canola, girasol alto oleico. Paltas, Aceitunas. Frutos secos: almendras, avellanas, maní. La pasta de maní entra en este grupo, pero ¡atención! la industria suele agregar azúcar, grasas trans o aceites hidrogenados. Elegí pasta de maní 100% maní, sin azúcar ni aditivos.

Ácidos Grasos POLIINSATURADOS. Incluyen los ácidos grasos esenciales, que el cuerpo no puede fabricar por sí solo como el omega 3 y el omega 6.

Fuentes de OMEGA 3: Pescados grasos: salmón, atún, sardina, caballa, anchoa, Mariscos.

Semillas: chía, lino, sésamo. Nueces. Aceites como el de pescado o de lino

Fuentes OMEGA 6: Aceites de girasol, maíz, soja, cártamo. Semillas de girasol. Frutos secos como pistachos. 

Grasas NO saludables (Saturadas y Trans).
Estas grasas, si se consumen en exceso, pueden favorecer el desarrollo de enfermedades crónicas. Elevan los niveles de colesterol LDL que se acumula en las arterias, aumentan el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, diabetes y contribuyen al exceso de peso. 

Ácidos Grasos SATURADOS ¿Dónde se encuentran?
Manteca, crema, leche entera, quesos duros. Carne roja y embutidos: salchichas, chorizo, hamburguesas comerciales. Chocolate blanco o con mucha manteca de cacao. Aceite de coco y de palma.
El aceite de coco, aunque está en tendencia, contiene más de 90% de grasas saturadas. Por eso, no se recomienda su consumo frecuente o en grandes cantidades. Es preferible optar por aceites vegetales insaturados como el de oliva o canola.

Ácidos Grasos TRANS o hidrogenados ¿Dónde se encuentran?
Alimentos industriales: galletitas, panificados, tortas, snacks, margarinas. Productos ultra procesados. Frituras comerciales y comidas pre fritas. 
Son las grasas más dañinas para la salud cardiovascular. Son formulaciones que realiza la industria para sus productos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda eliminar o reducir al mínimo el consumo de estas grasas. Muchos países han empezado a prohibir o regular su uso en la industria alimentaria.

Tips prácticos:
Los aceites saludables pueden perder sus beneficios si se calientan en exceso. Por eso:
Usá los aceites en crudo (por ejemplo, en ensaladas o después de cocinar).
Evitá freír de forma frecuente. Preferí técnicas como hervir, cocinar al vapor, saltear ligeramente o usar horno.
No reutilices el aceite para freír varias veces.
Incorporá grasas insaturadas (aceites vegetales como el aceite de oliva extra virgen, semillas, frutos secos, pescado), disminuí las grasas saturadas y trans reduciendo el consumo de productos ultraprocesados, cuidá los métodos de cocción para no transformar aceites saludables en dañinos, elegí productos naturales.

Atención especial: ¿Tenés alguna condición de salud? 
Si tenés una enfermedad cardiovascular, dislipemia (colesterol o triglicéridos altos) o riesgo metabólico elevado, es aún más importante elegir grasas saludables y reducir al mínimo las no saludables. Además, aunque las grasas buenas aportan beneficios, si el objetivo es bajar de peso, su consumo debe ser moderado, ya que son altamente calóricas.
Cada cuerpo y cada situación de salud es diferente. Por eso, lo ideal es adaptar la alimentación a tus necesidades y no caer en modas. Una buena elección de grasas puede marcar una gran diferencia en tu bienestar general. ¡Elegí con conciencia y disfrutá de una alimentación sabrosa y saludable!

Recetas Chacabuco

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Schiacciata con oliva, sal marina, limón, orégano y tomillo

Arrancar esta receta 1 día antes de consumir

INGREDIENTES
500g de harina 00 especial para pizza napoletana Chacabuco
1 cdita de sal 
350ml de agua apenas tibia
1 cdita de levadura en polvo 
1 ½ cda de aceite de oliva, más extra para hornear
ralladura de 1 limón 
1 puñado de hojas de tomillo y orégano frescas

PROCEDIMIENTO
En un bowl para batidora de pie, agregar la harina y sal y mezclar. Hacer un hueco en el centro y agregar el agua junto con la levadura y mezclar para que la levadura se disuelva en el agua. Mezclar la masa con la batidora en velocidad baja a media por 3-4 minutos o hasta formar una masa. Mientras la masa se forma, ir agregando el aceite de oliva en forma de hilo. También se puede hacer la masa a mano, mezclado todo en un bowl grande. Cuando la masa esté bien formada y lisa, tapar con un repasador y dejar levar a temperatura ambiente por 2 horas. En esas dos horas, vamos a hacer 4 dobleces, 1 cada 30 minutos. Tomar un lado de la masa y suavemente estirar para doblar por encima de la masa hacia el lado contrario. Tapar la masa y en los próximos 30 minutos, volver a realizar otro doblez, y así hasta completar los 4 dobleces.
Colocar la masa tapada en la heladera por un mínimo de 12 horas, hasta 24 horas. 
Retirar la masa de la heladera 5 horas antes de hornear.  Dejar reposar la masa por 2 horas para que esté a temperatura ambiente, y en las siguientes 2 horas, repetir los 4 dobleces cada 30 minutos.
Colocar papel manteca o anti adherente en una placa de aprox 30cm x 40cm, sobresaliendo de los bordes. Rociar el papel con aceite de oliva y colocar la masa.
Colocar la ralladura de limón, orégano y tomillo sobre la masa, y con las manos mojadas o apenas aceitadas estirar la masa en el molde hasta llegar a los bordes.
Dejar levar por 1hora más, mientras se precalienta el horno a temperatura máxima, 250°C.
Rociar con un poco más de aceite de oliva y espolvorear con sal marina. 
Hornear por 20 minutos o hasta que esté dorada. 
Se disfruta mejor tibia, cortada en porciones chicas y servidas con aceite de oliva o como un sandwich con bocconcinos y jamón crudo.
Mas Recetas:

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Dietéticactiva – Expo Retail Saludable 2025

Más grande, más sólida, más pujante que nunca

La 15ª edición de Dietéticactiva – Expo Retail Saludable se llevó a cabo el 27 y 28 de septiembre en el Centro Costa Salguero de la Ciudad de Buenos Aires, consolidándose como el encuentro más importante del sector saludable en la Argentina.
Durante dos jornadas de intensa actividad, el evento reunió a dueños, decisores y responsables de compras de Dietéticas, Almacenes naturales, Tiendas orgánicas, Herboristerías y comercios saludables de todo el país.

También participaron los principales distribuidores del canal, junto a profesionales de la nutrición y la salud, generando un espacio único para el intercambio, la actualización y la creación de vínculos estratégicos.

El balance no deja dudas:
6.992 visitantes específicos, 5.625 dietéticas y negocios representados, 605 profesionales de la nutrición, 416 productores y fabricantes, 346 distribuidores y mayoristas, y 214 empresas expositoras, de las cuales 68 participaron por primera vez.
El 86% concretó algún negocio y el 100% descubrió nuevos proveedores o productos, en una edición que fue 19% más grande en superficie expositiva respecto a 2024.

Novedad 2025: llega la edición Córdoba

Impulsada por el éxito de Buenos Aires, la organización anunció una nueva edición regional en la Ciudad de Córdoba, que se realizará el 30 de noviembre en el Hotel Quorum.
El encuentro reunirá a 60 empresas productoras y a cientos de dietéticas, almacenes naturales y distribuidores de toda la región centro, en un radio de hasta 600 km desde la sede.

Esta versión regional promete replicar el clima de networking, innovación y oportunidades de negocio que caracteriza a Dietéticactiva, fortaleciendo la conexión entre productores, distribuidores y comerciantes del canal saludable.

Desde la organización aseguran: “La Expo Córdoba llega para ampliar horizontes y seguir impulsando el crecimiento del retail saludable argentino. Todo está dado para que sea un nuevo éxito”.

 Más información: www.retailsaludable.com.ar

¿Con qué alimentamos nuestro cuerpo-mente?

Détox metabólico

Introducción

En la entrega anterior les hablé de cómo la alimentación actual atenta contra nuestro cuerpo, alterando la homeostasis (la capacidad que tenemos de mantener el pH y la temperatura en un rango saludable), lo que genera un gran desequilibrio químico y biológico, con la consecuente pérdida de la salud.

Cuando tomamos conciencia de lo mal que comemos —galletas, dulces, productos light (que intoxican y engordan), fructosa, lactosa, caseína, grasas vegetales, etc.— y además consideramos la cantidad de toxinas que incorporamos a través del aire, los suelos o la descomunal cifra de plástico disuelto en los mares, se vuelve casi una obligación comenzar a cuidar lo que ingerimos por boca… y también por la mente.

Aquí es donde recibo más consultas. Muchas personas ya están comiendo mejor, sin excesos, dejando los azúcares y las grasas trans, pero se sienten débiles, decaídas, como si les faltara energía. Y claro que sí: en primer lugar, al cuerpo le está faltando la comida chatarra a la que estaba habituado y que le generaba un nivel alto de dopamina (una alegría superficial y momentánea, pero alegría al fin). Y además —y mucho más importante— el cuerpo está INTOXICADO y no tiene la capacidad de desintoxicarse por sí mismo debido a la alta carga de toxinas que le fue suministrada.

Nuestro organismo está perfectamente capacitado para hacer un Détox en condiciones normales, pero cuando ha sido agredido sistemáticamente con basura empaquetada, hay que ayudarlo a limpiar el desastre.

La fórmula mágica sería: Desintoxicación + Nutrición = Auto regeneración
Hoy comenzaremos este camino que nos llevará varias entregas, donde aprenderemos a desintoxicar para luego nutrir, y de esa manera reparar el daño y sanar el cuerpo.

Existen dos tipos de toxinas:

Externas o exotoxinas, relacionadas con el medio ambiente (metales pesados, agrotóxicos, fertilizantes, productos químicos, cosméticos, etc.).

Internas o endotoxinas, producidas por nuestro propio organismo a través de la metabolización (como la homocisteína, ácido láctico, ácido úrico, entre otras).

Todo ingresa por la piel, las vías respiratorias y el sistema digestivo, siendo justamente estos órganos los principales actores en la desintoxicación.

Tenemos procesadores de toxinas como el hígado, los intestinos y la fiebre. Esta última actúa activando a las chaperonas, proteínas que eliminan o renuevan las estructuras proteicas celulares, evitando que sean perjudiciales para nosotros.

Por otro lado, están los eliminadores de desechos, porque una vez procesadas las toxinas deben salir del cuerpo. Para ello nos valemos de la piel (a través del sudor), los intestinos (con las heces), los riñones (con la orina), la lengua (con la saliva), los ojos (con las lágrimas), los pulmones (con la exhalación y la mucosidad), el sistema linfático (que limpia la sangre) y la menstruación en las mujeres.

¿Por qué almacenamos toxinas?

Las toxinas, en general, son liposolubles y lipofílicas; es decir, por un lado se solubilizan en grasa y, por otro, tienen afinidad para “guardarse” en lugares donde hay grasa, especialmente en el abdomen y el cerebro. Pueden almacenarse durante años y liberarse por estrés, ejercicio físico, ayuno o detoxificación.

Cuando el cuerpo está muy intoxicado aparecen síntomas como fatiga, falta de energía, dolores musculares, prurito, erupciones cutáneas, insomnio, intolerancia a ciertos alimentos, alergias en general, confusión mental, irritabilidad, hinchazón corporal y abdomen abultado.

Para comprender mejor lo que ocurre, imaginemos esto: los nutrientes ingresan a través de las arterias y son depositados en el espacio que rodea a las células, llamado espacio intersticial. Las células absorben esos nutrientes para su metabolismo y luego expulsan los productos de desecho (colesterol, dióxido de carbono, amoníaco, etc.) hacia el mismo espacio intersticial, para que las venas y la linfa los recojan y los conduzcan a los órganos encargados de eliminarlos.

Hagamos un ejercicio mental: todas las noches sacamos de nuestras casas una pequeña bolsa de basura; pero si un día organizamos una fiesta para veinte personas, probablemente saquemos tres o cuatro bolsas. ¿Qué pasa si todos los días estamos de fiesta? Seguramente se nos acumularán residuos hasta que resulte insoportable.
Eso mismo ocurre con nuestras células: es tanta la toxicidad que se acumula que terminan muriendo por inanición, porque ya no pueden llegarles los nutrientes.

A través de la desintoxicación podemos:

  • Evitar enfermedades
  • Retrasar el envejecimiento
  • Mejorar la salud física y emocional
  • Mejorar la digestión
  • Sentirnos con más energía y vitalidad
  • Bajar de peso
  • Alcanzar mayor claridad mental

En las próximas entregas veremos de qué manera, fácil y práctica, podemos llevar a cabo un Détox hepático, intestinal, renal, de parásitos y metales pesados, pulmonar y de piel. Esto implica, por supuesto, un compromiso con nuestra salud: de nada sirve limpiar si vamos a contaminar al día siguiente.

“El ser humano pasa la primera mitad de su vida arruinando la salud y la otra mitad intentando restablecerla.”
Joseph Leonard, investigador estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Medicina o Fisiología en 1985.

Bibliografía: Cura absoluta, Dr. Pablo Llompart 

Derechos laborales de las personas con discapacidad: una deuda de toda la sociedad

Hablar de inclusión laboral en Argentina sigue siendo un desafío pendiente. A pesar de los avances normativos (como la Ley 22.431, su modificatoria Ley 25.689 y el Decreto 312/2010, que establecen un cupo laboral del 4% para personas con discapacidad en el sector público) los resultados reales siguen lejos de lo que la ley promete.
Hoy, menos del 1% de los empleos formales están ocupados por personas con discapacidad. Detrás de esa cifra hay historias de esfuerzo, talento y superación que muchas veces no encuentran el espacio que merecen. No se trata solo de una falta del Estado o de las empresas, sino de una responsabilidad colectiva: como sociedad todavía no logramos integrar de manera plena a quienes enfrentan una discapacidad.
Argentina cuenta con una legislación avanzada en materia de inclusión. Sin embargo, el problema no está en la falta de normas, sino en su escasa aplicación práctica. El Estado, las instituciones educativas y el sector privado deben actuar en conjunto para que las leyes no queden en el papel. Cumplir con el cupo laboral no es suficiente si no se acompaña con
políticas de formación, accesibilidad y sensibilización social.
Las barreras más difíciles de superar no siempre son las arquitectónicas, sino las
culturales. Persisten prejuicios sobre la productividad, la adaptación o las capacidades de las personas con discapacidad. También falta accesibilidad digital, formación adaptada y acompañamiento técnico en los lugares de trabajo. La inclusión laboral no se reduce a ocupar un puesto: implica crear entornos donde todas las personas puedan desarrollarse
en igualdad de condiciones.
El empleo no solo brinda ingresos: otorga autonomía, identidad y pertenencia. Cada vez que una persona con discapacidad logra incorporarse al mercado laboral, se fortalece no solo su vida, sino también la comunidad que la rodea. Las experiencias exitosas demuestran que cuando se ofrecen las condiciones adecuadas, la productividad y el compromiso aumentan, derribando prejuicios y generando valor social.
La inclusión laboral no depende de un solo actor. El Estado debe garantizar políticas públicas efectivas, control y acompañamiento. El sector privado tiene la oportunidad de ser motor de cambio, incorporando diversidad real en sus equipos. Las instituciones educativas y de rehabilitación deben preparar y acompañar a las personas para ese proceso de inserción. Y como sociedad, debemos dejar de ver la discapacidad como un límite, y empezar a verla como parte de
nuestra diversidad humana.
El derecho al trabajo digno está recono- cido en la Constitución Nacional y en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (Ley 26.378).
Pero más allá de la letra de la ley, la inclusión es una convicción que se demuestra en los hechos. La verdadera transformación llegará cuando dejemos de hablar de cupos y empecemos a hablar de oportunidades. Porque la igualdad no
se decreta: se construye cada dia , con empatía , compromiso y respeto.

Honrar a los Ancestros

Somos naturaleza y seguimos un calendario ancestral

Noviembre llegó con los ancestros. Todos los pueblos originarios de nuestro mundo celebraban a sus ancestros muertos. Hoy quizás lo más conocido sea Halloween, una festividad Celta que llevaron los migrantes de Irlanda y Escocia a Norte América popularizándose mundialmente. Se celebra el 31 de octubre a la noche porque marcaba el final del verano y el inicio del año nuevo Celta que comenzaba con la llegada de las estaciones oscuras. 
Los celtas creían que en esa noche la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos se debilitaba, permitiendo que los espíritus de los fallecidos transitaran entre ambos mundos. El nombre «Halloween» es una contracción de «All Hallows’ Eve» (Víspera de Todos los Santos). La Iglesia Católica trasladó el Día de Todos los Santos al 1 de noviembre para cristianizar esta fiesta pagana.
Desde la cultura de los pueblos originarios de nuestra Abya Yala (América) se celebra el 1 y 2 de noviembre el Día de los Muertos o Día de las Almas y es para recibir a las almas de los ancestros que vienen desde el otro mundo, Ukhu Pacha, el mundo de abajo que es el mundo interior o subterráneo, asociado con el mundo de los muertos y, a la vez, con el de la nueva vida y la fertilidad, en el que se nutren las cosechas y la Pachamama. Lo simboliza la serpiente.  Para esta fecha los pueblos andinos honran a los difuntos con altares con ofrendas, visitando cementerios para limpiar y adornar tumbas, y realizando rituales comunitarios. Consideran que la muerte es una parte del ciclo de la vida y no una tragedia, por lo que los vivos comparten comida, música y danza con los espíritus de sus ancestros. Se preparan altares con velas, flores y fotos de los difuntos, además de sus alimentos y bebidas favoritas. 
Las ofrendas suelen ser t’anta wawas, panes con forma de bebés o animales y hojas de coca, para que los difuntos puedan disfrutar de ellos en el otro mundo. 
Las celebraciones son comunitarias e incluyen danzas y música para recordar a los que han partido y honrar la vida que compartieron. La muerte no existe, dejamos de tener contacto físico como lo conocíamos pero ritualizar de la vida hace que la vida sea más amorosa con los que todavía seguimos aquí. 
Los saludo hasta la próxima, y no se olviden … ¡seamos felices, tomemos yuyitos y hongos, guardemos semillas y leamos libros!

No lo llames “Mascota”

Como veterinario, tengo la obligación de hacer docencia. La palabra Mascota para designar a los animales de compañía, sobre todo a perros y gatos, está muy mal empleada. Vamos a explicar por qué.  Cuando salgo a caminar con mi perra peluda gris y alguien me para y dice: -Que linda que es su mascota. ¿Cómo se llama? Es una puñalada en el pecho. Amigo- le respondo-no es una mascota, es mi perra, mi compañera, mi peludita, mascota sería el oso Teddy no Grisel, que es como se llama. La tesis central de este artículo es que el uso generalizado del vocablo «mascota» es producto de una traducción errónea, y que su verdadero significado —la de un amuleto—no refleja la dignidad y el rol de nuestros «animales de compañía», quienes son, sin lugar a duda, compañeros de vida. Cuando estudié en la facultad de veterinaria existía la cátedra de “Animales Pequeños” que también se llamaban animales de compañía debido a su principal función la de acompañar a sus dueños. Es que los perros y gatos son un miembro más de nuestra familia. En el país del norte se los llamó “Pets” que es una expresión que se relaciona con el cariño, con la amistad, con los afectos. Una especie de “amorcitos”. Alguien con influencia, pero poco conocimiento tradujo esta expresión Pets, por Mascota. Mal, muy mal.  Mascota viene de Mascot que tiene que ver con algo que se usa como talismán. La mascota es una “cosa” que nos trae suerte. Como puede ser la mascota de los juegos olímpicos o de tal o cual equipo de básquet o fútbol americano. Alguien me dirá que ya está muy impuesto y todo el mundo usa la expresión “Mascota” y tiene razón. Pero soy muy obcecado, estoy acostumbrado a ir por el camino menos concurrido. El lenguaje no es solo una herramienta descriptiva; es un constructor de realidad social y cultural. Las palabras que elegimos para nombrar algo reflejan el valor que le otorgamos. Me niego rotundamente a considerar a mis animales como si fueran amuletos, como cosas. Fíjense que nuestras leyes también tienen lo suyo. Según el código de comercio, el fuero comercial considera a los perros y gatos como cosas sujetas a tener un precio, cual si fueran un auto, un televisor, una heladera y como tal se pagarán en caso de algún daño. En cambio, desde no hace mucho el código penal los considera como “seres sintientes”, así lo menciona la ley. Sujetos que tienen emociones, que por lo tanto su valor excede en mucho lo de ser cosas. No quiero aburrir ni ser reiterativo, pero como homeópata le doy mucha importancia a las emociones. Los animales sienten y padecen sus emociones: la pena que tienen cuando su dueño fallece o hay un divorcio… se enferman de pena. Hay peleas por celos. Sufren de nostalgia cuando hay una mudanza, esto es muy marcado en los gatos. Ni que hablar cuando en nuestras vidas sufrimos la enfermedad y a veces la muerte de nuestro peludito. Recuerdo la muerte de cada uno de mis perros y gatos, a ustedes le pasará lo mismo. Mi molestia con la palabra «mascota» no es un capricho. Es una preocupación profesional y etimológica que revela un error de traducción y una mentalidad obsoleta sobre el rol de los animales. Es indigno llamarlos mascotas. Así lo siento. Si a partir de este artículo alguno de ustedes piense un poco antes de decir mascotas en lugar de perro o gato, será misión cumplida. 

Hasta la próxima con Salud y Alegría.