Nuestro paciente de Lycopodium

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Personalidades homeopáticas en animales

Nuestro paciente de Lycopodium será en general un animal flaco, con el torax estrecho, panzón, con sus músculos no muy desarrollados y una característica especial: pelos blancos en la trompa. Aparecen canas a temprana edad. Tiene aspecto de viejo a pesar de ser joven. Esto por supuesto no se da en todos los casos, pero es la imagen que uno tiene de los perros lycopodium. En el caso de los gatos solamente los pelitos blancos en la trompa y el temperamento. Recordemos que en homeopatía las características físicas y psíquicas son importantes a la hora de elegir el remedio constitucional que lo va a equilibrar. Cuando los homeópatas hablamos de animales Lycopodium, Sepia, Nux Vómica, Pulsatilla estamos describiendo un biotipo especial en cada uno de ellos. Hoy voy a referirme a LYCOPODIUM CLAVATUM. Es curioso que la planta con la que se elabora el remedio, es un musgo que muchos tenemos en nuestras casas como adorno, de pequeño porte, color verde. Pero hace millones de años esta planta era muy grande, del tamaño de un árbol y con el paso del tiempo se fue achicando hasta ser lo que vemos hoy. La personalidad principal de los lycopodum es la minusvalía, la falta de autoconfianza. Una especie de complejo de inferioridad. ¿Será por el tema de su achicamiento? Nos damos cuenta de la presencia de un lycopodium en nuestro consultorio porque ya en la sala de espera, el tipo, estará inquieto. Si es perro caminará de un lado para el otro, a veces gimiendo, impaciente, ansioso. Es que los lycopodiums no toleran la espera, y tienen lo que llamamos “anticipación”. Viven los acontecimientos futuros como si fueran presentes. Es característico en los animales de competencia, que el día anterior a la exposición, cuando ven los preparativos, de cajas, bolsos y demás implementos, se ponen tan ansiosos que pueden tener diarrea o vómitos. Los caballos antes de una competencia, están sudorosos, molestos, inquietos, lo que es perjudicial para su trabajo de correr, ya que se cansan antes de la carrera. Los gatos no están exentos de esta característica y pueden enfermarse cuando hay una mudanza, cuando ven los canastos apilarse en la casa o están por viajar. Porque además de ansiosos, inquietos, anticipativos los lycopodiums son temerosos. A pesar de ello, les gusta mandar. Casi como dictatoriales, no toleran que los contradigan. Los humanos de lycopodium si son jefes pueden llegar a ser insoportables, pero como empleados son muy leales y sumisos. Porque tienen un síntoma especial: “sumiso con los superiores y dictatorial con los subalternos”. Esto en los animales lo vemos cuando no toleran que lo saquen de arriba de una cama o sofá, o que le quiten el juguete que tienen o la comida de la boca. Gruñen, soplan y hasta son capaces de morder. Esto se incrementará si por un mal manejo, sus dueños le otorgan cierta jerarquía en la casa. Se agrandan mucho dentro de su casa o de su auto, pero cuando salen a la calle o van al veterinario parecen otros. Son buenitos y obedientes. Es que su minusvalía los hace reaccionar así. Si se sienten respaldados son súper valientes, pero cuando están solitos no se animan, son cobardes. Por eso tienen síntomas que parecen contrapuestos: Orgullosos, Altivos, Arrogantes, Dictatoriales en ciertas ocasiones, pero Sumisos, Tímidos, Dóciles, Cariñosos, Inseguros en otras. Pueden en algunos casos ser vengativos, orinando arriba de la cama (gatos) o fuera de sus bandejas sanitarias (gatos), rompiendo las chinelas o pantuflas de sus dueños, orinando los juguetes o bolsos si algo no les gustó.  O si lo retan por algo se va a tomar alguna venganza cuando no lo ven. Los perros van a marcar su territorio. Van a orinar todos los árboles cuando salen a pasear, uno no sabe de dónde pueden sacar tanto pis. Y en la casa si entra algo nuevo. Un paquete, un bolso, una valija o a veces una persona. Son banderitas que van colocando, diciendo “esto es mío”. A veces incluso vemos perros que defecan contra los árboles, dejando su materia fecal pegada al tronco. A ver quién la pone más alta. Son muy competitivos. Son muy meticulosos y limpios. Los gatos se lavan todo el tiempo y no toleran que les cambien las cosas de lugar. Reclaman (los perros) los horarios de salida o de comida. Si uno se retrasa van a ladrar o gemir exigiendo que los saquen o den de comer. Los felinos lo harán a la hora de su comida. Es su lado dictatorial sumado a su meticulosidad. Así como sus conductas son muy características también lo son sus patologías. Sus órganos sensibles a enfermarse serán: el hígado y vías digestivas, su aparato respiratorio y su sistema urogenital. La esfera sexual de estos tipos, daría para un artículo especial. Machitos impotentes, sería el resumen. Ya hablaremos de ello en otra oportunidad. Si bien la mayoría son machos, hay hembras también de Lycopodium. Ellas usan otras armas, no tanto la agresividad sino más bien la seducción. Con esto dejo una pintura de cómo es nuestro perro o gato de lycopodium. También lo van a ver en nuestros amigos o parientes. Como siempre me despido hasta la próxima con salud y alegría. 

MV. Jorge S. Muñoz

Médico veterinario homeópata

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