No te des por vencido, ni aun vencido…

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Cecilia me escribe un Whatsapp …tengo que agradecerle, no puedo estar más feliz con los resultados. Simón está casi como antes”. Simón es un perro caniche de 16 años que vino hace un mes desahuciado por sus veterinarios debido a una insuficiencia renal terminal. “¡Se lo nota más viejito, pero lo veo muy bien! Está tomando sus gotitas homeopáticas, los tics nerviosos que tenía se le fueron, se mantiene parado y camina sin problemas, antes daba un paso y se caía. Come con ganas, pero sólo lo que quiere.”   Sin duda Simón está feliz disfrutando de su día a día. Cecilia que vino desesperada y llorando también está feliz. Y su veterinario, saltando en una pata. Nunca hay que tirar la toalla, siempre hay que dar pelea hasta el final. El objetivo es que tenga una sobrevida digna. Que sea feliz. No siempre se puede, pero vale la pena intentarlo.  La insuficiencia renal es una enfermedad muy cruel, cuando aparecen los primeros síntomas ya está destruido el 75% de ambos riñones. Es por eso que hay que hacer análisis de control a partir de los 6 años, tanto en perros como en gatos. Para tener más tiempo de tratamiento y retrasar lo más posible el deterioro que produce la enfermedad. Medicina preventiva. Además de la dieta especial, de la utilización de vitaminas y suero, los remedios homeopáticos hacen maravillas para bajar la uremia (producto tóxico que se acumula por la falla de los riñones) y mejorar la anemia que es un trastorno que se produce secundariamente al igual que la hipertensión. La homeopatía trabaja en forma individual, por lo que siempre hay que hacer un estudio del paciente y sus padecimientos. Hay varios remedios que tienen tropismo por las vías urinarias que son muy útiles para mejorar a nuestro enfermito. Los síntomas que vemos, es el idioma que tiene el cuerpo para no sólo decirnos que algo está mal, sino para guiarnos en la búsqueda del mejor tratamiento. Eso es lo maravilloso que tiene la homeopatía y que la hace tan interesante. Es una búsqueda detectivesca para desentrañar entre la maraña de síntomas cuales son los indicados para tomar y buscar con ellos los mejores remedios para “este” caso en particular. Volviendo al tema de no rendirse y siempre buscar una salida tenemos a los que llamamos “enfermos terminales”, nuestros pacientitos moribundos. La eutanasia a veces se utiliza como indicación. Se da en una receta como si fuera un medicamento. Siempre me opuse a eso. Si no podés tratarlo, si no tenés herramientas para ello, derivalo. Los homeópatas si tenemos esos medicamentos, diluidos y dinamizados que hacen maravillas utilizando la energía del propio cuerpo. La energía vital es la que mantiene nuestra vida y la de los animales se usa para lograr esas curaciones que parecen mágicas, porque la ciencia todavía no encuentra explicación racional. Cuando doy las clases de homeopatía a colegas o estudiantes, muestro una foto de un indígena del amazonas que no conoce la civilización con una radio portátil en su mano. El tipo escucha voces y música que sale de la cajita y se sorprende y disfruta de esa música, pero ¿Cómo le explico el funcionamiento de esa radio?  Si no tiene ningún elemento conocido para que yo pueda usar en la explicación. Para él, eso es magia. Ni les cuento si en vez de radio le damos un celular y pasamos películas. Es lo mismo que le pasa a cualquier científico actual cuando quiere explicar el funcionamiento de la homeopatía. Todavía estamos en pañales, no manejamos casi nada de la física cuántica, muy poco se sabe del spin del electrón. La noción de energía como medio curativo no es algo que se vea en un microscopio, sin embargo, desde hace miles de años los médicos chinos la usan aplicando agujas en lugares especiales del cuerpo, la usan los médicos hindúes al dar remedios antroposóficos y también la usamos los homeópatas desde 1790 cuando se publicó el primer libro de homeopatía. Después de ejercer la homeopatía por más de 30 años me sigo sorprendiendo de los resultados de algunos casos. ¿Cómo puede ser que un perro que está paralítico que no camina hace meses, de a poco comience a pararse y a caminar? ¿Cómo un epiléptico que tiene convulsiones cada 15 días y recibe un montón de remedios sin ningún resultado, de a poco vaya espaciando los ataques hasta lograr que no tenga más? Las diarreas crónicas debido al mal funcionamiento de los intestinos. Ya se sabe desde no hace mucho que el intestino grueso: el colon, está en conexión directa con el cerebro y que las emociones, el stress, el miedo, la ansiedad en algunos casos pueden inducir diarreas y a la inversa la mala alimentación o el abuso de sustancias tóxicas como ciertos medicamentos producen cambios en la conducta. Solucionando la causa, equilibrando al cuerpo la diarrea se va.  No es magia, es ciencia. Es saber dar el remedio indicado para cada caso. Recordemos a Almafuerte cada vez que enfrentemos situaciones aparentemente terminales. Salud y alegría.

Estamos atendiendo los días Martes y Sábado por la mañana. Solicitar turnos al 4632-3558

 MV. Jorge S. Muñoz
Médico veterinario homeópata
homeopatia5@gmail.com   |   www.homeovet.com.ar
@homeovetmunoz

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