Mandala: Santa Trinosofía. «El Ser Uno y Trino»

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El Poder Interior que reside en nosotros se activa por medio del pensamiento

 Se trata de activar un poder interior que reside en nosotros. Y como nos enseña Paracelso, la herramienta fundamental de ese poder creador, es la función imaginativa. De modo que en el “taller invisible” de nuestra mente, estamos constantemente forjando ideas e imágenes combinadas, conocidas como “Formas de Pensamiento”. Estas “formas mentales” son verdaderas entidades vivientes, porque están dotadas de una cualidad vibratoria por la cual actúan dinámicamente, generando campos energéticos.

Estas estructuras, en virtud de la “Ley de Afinidad”, constituyen redes, urdimbres y entramados, con otras “formas” de igual naturaleza. Esos campos de fuerza, influyen modificando la condición vibratoria de nuestra mente y de la mente de los demás, en cuanto están receptivos a ese tipo de energía. Es decir, que al pensar, somos “constructores” de formas de pensamiento y al mismo tiempo, esos “hijos de nuestra mente” son entidades dinámicas que “sembramos” en la dimensión mental de la Humanidad, que conocemos también como “Noosfera”. Y de acuerdo al axioma: “Siembra un pensamiento y cosecharás una acción”, estas condiciones mentales modifican paulatinamente las condiciones materiales, de modo que “el mundo es tal y como lo concebimos”.

Una vez comprendido este Principio derivado de las enseñanzas de Hermes Trismegisto, si queremos incorporarnos como Servidores de la Humanidad, debemos “afinar” el instrumento, porque ese Poder Interior que reside en nosotros, se activa y opera por medio del Pensamiento. De allí la necesidad de pensar correctamente para lograr la “Polaridad” adecuada. Utilizando un término de E. Fromm, diremos que esa polaridad debe ser “Biófila”, es decir, centrada en la generación de pensamientos vitales, aspiraciones puras y propósitos nobles. Consiste en afirmar siempre la vida como belleza, justicia, amor, paz, alegría, solidaridad, prosperidad, etc. De este modo incorporamos constantemente a la Noosfera, “Formas de Pensamiento” de alta frecuencia vibratoria, que neutralizan las formas dañinas y funcionan como nuevos “ordenadores” de la conciencia colectiva de la humanidad. Esto lo llevan a cabo constantemente las personas que oran, meditan, escriben y leen literatura que promueven una sana conciencia emocional, ética y estética, quienes asimismo ejercitan las “afirmaciones” para la salud y la prosperidad y aquellos que en todas sus variadas formas mantienen un pensamiento vital y asertivo.

Con el ejercicio que proponemos, llevamos a cabo esta acción deliberadamente, asumiendo la misión de constructores y sembradores de Formas de Pensamiento con el propósito de limpiar, regenerar y elevar la conciencia planetaria. Así cumplimos con la intención fundamental de la Ecología Mental, que es reparar el daño ecológico y preservar el equilibrio natural en todos los reinos, fundados en el Primer Principio Hermético por el cual comprendemos que el universo es una creación mental.

El Mandala que utilizamos, lo hemos llamado “Santa Trinosofía” porque su construcción central se basa en los Tres Principios constitutivos del Universo expresados en el Triángulo Equilátero, los cuales son emanaciones del Uno simbolizado a su vez  en el círculo. Se trata de visualizar nuestra Tierra en el centro del Delta Sagrado, recibiendo la energía purificadora y regeneradora de los Tres Principios Cósmicos, e impregnando la Noosfera de armonía, paz y gozo, como consecuencia de esa infusión de energía espiritual y Divina. 

Al mismo tiempo, afirmamos esta contemplación con el empleo de un “Mantra” recibido de los antiguos egipcios, quienes simbolizaron la Energía Vital del universo con el sonido “A”. Si al mismo se le antepone la letra “M”, es el poder creador o fuerza de Vida del universo, de naturaleza femenina y maternal. Cuando se le antepone el sonido “R” se afirma el mismo poder creador, pero de naturaleza masculina y paternal. De este modo el sonido completo RA MA reconstruye el Poder Creativo Original del Universo, y al entonarlo (en la nota “la” de la escala central), nos unimos conscientemente a la Fuente e ingresamos al Reino de RAMA. Esto mismo nos enseña el evangelista San Juan quien en consonancia con la tradición hermética y gnóstica nos dice: “en el Principio de la Manifestación fue el Pensamiento Sonoro y Creador (el Logos), el cual procedía del Uno y era el Uno, y sin el cual nada se ha hecho de cuanto fue hecho… y Él es la Luz que ilumina a todo hombre que viene a este plano”.

Así podemos comprender, que en este ejercicio, expresamos ese Poder Interior que es Luz y Vida…

 Lic. Carlos Alberto Papaleo

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