El misterioso Solari Parravicini

La historia, ¿ya está escrita y somos títeres de un destino ya marcado o simplemente sucede de manera espontánea?

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De familia de renombre, y el mayor de ocho hermanos, Benjamín Solari Parravicini o Pelón como le decían, desde niño hablaba sobre hadas, duendes y ángeles. Durante toda su vida se dedicó a la pintura, con mucho éxito. Con sus pinturas, logró hacerse famoso, siendo felicitado por el entonces presidente de Argentina, Marcelo T. de Alvear y vendiendo una de sus obras al rey Alberto I de Bélgica.

Sin embargo, este hombre fue conocido por otra virtud. Hacia el año 1932, mientras hacía sus dibujos, comenzó a pensar frases, ideas, dibujos que no tenían ningún sentido para él y las escribió en papeles que, algunos, destruyó con el tiempo porque no creía en ellos. En varias declaraciones, comentó que cuando realizaba esos dibujos, oía una voz y sentía una mano que lo guiaba. Estos trazos eran dibujos proféticos o como él les decía “pictografías premonitorias”.

Estos dibujos, acompañados de frases para que se comprendan mejor, anunciaron todo tipo de eventos, incluso se dice que predijo el atentado a las Torres Gemelas del 11 de septiembre. Este hombre fue nombrado el Nostradamus Argentino. Dicen que era un hombre sencillo que había tenido contacto con extraterrestres un día en que estaba sentado en un banco y unos seres con luces blancas en sus ojos, lo transportaron a una sala circular, con paneles luminosos y un tubo en el centro en el que se movían los seres que le decían cosas como “- Debes predicar amor. Universo es Armonía. Los estamos observando.” – entre otras cosas. Apareció 3 horas después en el mismo banco del que se había “ido”. Una anécdota muy conocida de 1938, narra que el día de la muerte de Alfonsina Storni (25 de octubre de ese año), Solari Parravicini anunció que esa madrugada se despertó sintiendo un fuerte olor a mar y algas y que escuchó una voz de mujer que le decía que se estaba separando de la vida mientras las algas cubrían sus manos. Si bien muchas de las premoniciones que Benjamín Solari realizó en diversas obras, no sucedieron – todavía – otras sorprenden con su exactitud. He aquí la pregunta del principio: la historia, ¿ya está escrita y somos títeres de un destino ya marcado o simplemente sucede de manera espontánea?

Un ejemplo que nos pone la piel de gallina fue al premonición realizada en 1972 que rezaba “Nueva era llega; el mundo en disfraz, mascarada perenne. La Iglesia entregará su otorgamiento a la renuncia del papado y el nuevo será joven de ideas.” En el año 2013, el Papa Benedicto XVI renunció, dejando su lugar a Francisco I, siendo la primera y única vez (por ahora) en la historia en que ha habido dos Papas, uno retirado y otro en función. ¿Casualidad o destino?

Otras profecías que escribió y dibujó Solari Parravicini y que se cree que ya han sucedido son:

– “Ruido de Ruidos ensordecerá las alturas. La Bomba F. El mapa de Japón y el punto exacto del tsunami y del mega terremoto de Japón”

– Psicografía de 1938: “Maternidad artificial cultivada”

– “El papado tendrá nuevas normas, lo malo de ayer dejará de serlo. La misa será protestante sin serlo. Los protestantes serán católicos sin serlo. El Papa se alejará del Vaticano en viajes y llegará a América en tanto la humanidad caerá”

– Psicografía de 1937: “Cabeza de Barba que parecerá Santo mas no lo será, encenderá las Antillas”

– “El can será el primer volador”

Y estas, son solo algunas de las tantas predicciones que Benjamín Solari Parravicini hizo en su trayecto de vida. Las mismas han sido analizadas muchas veces y si bien, la mayoría no tiene una fecha exacta en que se realizarán, es escalofriante la relación de sus palabras con hechos ocurridos tanto en Argentina como en el mundo.

Podemos no creer en el destino, pero luego de leer a este hombre debemos, por lo menos, darle el beneficio de la duda.

Gisela Medrano / CONVIVIR

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