Ataques de pánico

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Es muy frecuente en la consulta médica de los últimos tiempos, la patología que la psiquiatría tradicional, dio en llamar Ataque de Pánico.

Es un cuadro caracterizado  frecuentemente por pacientes que presentan:

– Palpitaciones
– Sudoraciones
– Temblores
– Sacudidas
– Dolores precordales
– Sensaciones de mareos
– Despersonalización
– Miedo a perder el control
– Parestecias
– Escalofríos

Voy a pasar a relatar un caso, que sucedió hace muy poquito tiempo en el cual el paciente, un joven de 28 años, me pide si lo puedo atender en consulta en su casa, ya que hace seis meses que no puede salir de la misma, porque refiere padecer una cantidad de miedos que no le permiten salir a la calle, por lo cual accedí, y finalizado el horario de mi consultorio, lo fui a ver. Una vez que llegué a su casa, me llamó mucho la atención el ver a un joven flaquito, temblando, que refería estar mareado.

A continuación tomó su historia clínica, lo reviso, y me llama la atención algo que alguna vez leí en un trabajo escrito por la Licenciada Adriana Abeles, donde decía que pareciera ser que, en esta patología, los pacientes tienen un cuerpo pero que no lo habitan, digo esto al observar como el cuerpo de este joven está lleno de fantasmitas que no le permiten hacer nada, era como una especie de posesión del cuerpo.

Sabemos bien los homeópatas que cuando un paciente presenta este tipo de cuadro no hay que tomar el cuadro de la enfermedad. Porque es ahí donde nos equivocamos.

Entonces a mi, se me ocurrió una vez jerarquizada la historia clínica solo tomar los síntomas más profundos que eran raros, extraños y peculiares como ser sus deseo de dulces, su frilosidad, la inflamación del abdomen apenas termi-

naba de comer y la irritabilidad que presentaba al despertar, estos cuatro síntomas fueron característicos de toda la vida, por lo cual le di 1 Lycopodium 10.000 en toma única.

Al mes de tratamiento el paciente vino al consultorio, y relataba que había podido salir, comenzó a trabajar, que iba a retomar sus estudios y así sucesivamente. En los casos que fui observando, de Ataque de Pánico el tipo de mejorías de los cuadros en donde no tomé los miedos, que eran propios de la enfermedad para su repertorización y sí tomé cuatro síntomas que había observado que presentaba este paciente de toda la vida que eran muy generales, la mejoría era total.

Estas experiencias me hicieron cuestionar ¿que es el Ataque de Pánico? Ya que no se trata de miedo a un objeto, sino miedo a todo. Lo que se observaba era como un cuerpo desalojado y la dificultad del mismo de circular en el mundo.

Hemos pasado de la cultura de los liderazgos a la tiranía de las imágenes. Digo esto porque entre el enemigo extranjero e Internet, se verifica como una especie de borramiento de las fronteras, recordar que una condición del enemigo es la ubicación de los territorios en donde se borran los liderazgos, no se trata ya de cuales son las ideas y quienes las sostienen sino de lo que es orientado por el mercado; rasgo propio del capitalismo que tal vez en este momento se encuentre en su máxima expresión.

Entonces qué es el Pánico, tal vez podría pensarse en la pérdida del estatuto de los líderes, y por lo tanto de los modelos y de la extranjeridad, podríamos pensar más globalización menos extranjeridad, menos extranjeridad menos liderazgo, menos liderazgo más Pánico. Al perderse todas estas cosas, al perderse los modelos que el estatuto de los líderes que de alguna manera nos vehiculiza, o nos hace pensar en los modelos, también se pierden los límites. Yo creo que en este tipo de pacientes, hay un fracaso de afectos, hay una especie de sentimiento de aniquilación de los afectos, se trata de sujetos desalojados del mundo como si estuvieran fuera del tiempo, fuera de sus espacios y casi circularan sin tiempos y sin espacios. Por lo tanto el Pánico es producto del capitalismo, de la globalización, y esta, a través de las imágenes, es la productora de lo efímero. Pensar el desalojamiento de lo imaginario implica la pérdida del destino. El hombre podríamos decir, está acosado por la puntualidad de la imagen, se queda sin tiempo y es acosado por el mercado y al ser acosado por el mercado, tal vez pierde su destino, podríamos pensarlo de esta manera, como lo describe Adriano Abeles en su artículo, pero bueno tal vez vuelva a ser la Homeopatía, la que pueda dar solución a este tipo de conflictiva una vez mas, rescatando el sufrimiento que esclaviza la vida del enfermo y orientándolo en un camino de transformación hasta recobrar la salud, sus modelos y sus limites.

Dr. Sergio Mario Rozanholc

Medico

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