Alimentos hidratantes para mejorar la piel

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Influencia de los alimentos sobre el cuidado de la piel

En la mayoría de los casos uno piensa que la piel se hidrata solo a través de cremas, pero esto no es tan cierto, ya que si bien contribuye, hay otra forma de hacerlo y es mediante alimentos, a continuación describiremos cuales son los que favorecen a la mejora de la misma, manteniendo así la luminosidad y previniendo el envejecimiento de la piel.

El agua es fundamental, ya que la hidratación es muy necesaria para la piel. Esto se consigue a través del agua propia de los alimentos que incorporamos en nuestra alimentación y el agua de bebida. En la mayoría de verduras y frutas más de 90 gramos por cada 100 gramos del producto son agua, por lo que es interesante incluir estos alimentos en la dieta, ya que así ingerimos, casi sin percatarnos, gran parte del agua que necesitamos. No hay que olvidar que debemos tomar diariamente cerca de 1,3 litros de agua y otros líquidos (evitando gaseosas, café, quienes le quitan humedad a la piel) para equilibrar las pérdidas y mantener el nivel adecuado de hidratación. De este modo, la piel se mantiene perfectamente hidratada y se eliminan más fácilmente las toxinas que la perjudican.

Los nutrientes que se aconsejan para el cuidado de la piel son:

El beta-caroteno y carotenos: Esta familia de compuestos son pigmentos vegetales y en particular el beta-caroteno es precursor de la Vitamina A, también llamada retinol. Esta vitamina es indispensable para la formación de los tejidos, las mucosas y las células de la piel. También contribuyen a frenar la acción de los radicales libres y, por tanto, el envejecimiento cutáneo y de otros órganos. Los betacarotenos ayudan a combatir cualquier problema de piel seca, y contribuyen a tener tu piel suave y tersa mientras también protege tu piel del daño solar. La principal fuente es el tomate (licopeno) y sus productos derivados (jugos, sopas, salsas), la zanahoria, la calabaza y algunas microalgas como la Spirulina la cual presenta en su composición entre 30-50 más concentración que la zanahoria. Otras fuentes fundamentales son las verduras de hojas verdes y los productos lácteos. Algunos científicos afirman que el tomate y otras verduras procesadas y enlatadas constituyen una fuente mayor de carotenoides, ya que se facilita la absorción en el intestino. No obstante, se contrapone e el punto que estos antioxidantes se dañan fácilmente siendo parte de conservas o durante los procesos de industrialización.

Las Vitaminas del complejo B: Estas vitaminas intervienen en el buen estado de la piel y en los procesos de renovación celular. Contienen vitaminas, minerales y proteínas, entre otros nutrientes, necesarios para mantener la salud de la piel. Aparecen en la mayoría de alimentos de origen vegetal: verduras, fruta fresca, frutos secos, cereales, legumbres, levadura de cerveza, y en los de origen animal: carne y vísceras, pescado y mariscos, huevos y lácteos.

Vitamina B2 o riboflavina: En particular esta vitamina actúa contra la seborrea (enfermedad que afecta al cuero cabelludo, la cara y el torso, causando piel rojiza, escamosa, irritada y casposa). Se encuentra en la leche y sus derivados (yogur, queso), huevos, carnes, pescados, hígado, legumbres y frutos secos (almendras, nueces).

Vitamina B3 o niacina: Dicha vitamina participa en la síntesis de la queratina. Se encuentra en los cereales integrales y frutas desecadas en gran cantidad (melocotón, orejones, higos, dátiles) y también en carnes.

Vitamina B5 o ácido pantoténico: En particular desempeña un papel destacado en la salud de la piel. Está ampliamente distribuido en la naturaleza y es muy raro que surja una carencia.

Vitamina B6 o piridoxina: Este nutriente está relacionada con el metabolismo correcto del zinc, mineral que forma parte de la epidermis. Abunda en los frutos secos, cereales integrales, espinacas, levadura de cerveza, germen de trigo, pescados azules, carnes y huevos.

Ácido fólico o vitamina B9: Está relacionado con la renovación celular y la absorción de minerales nutrientes, se encuentra mayoritariamente en la verdura de hoja verde, las legumbres verdes, diversidad de frutas, los cereales de desayuno enriquecidos y la levadura de cerveza.

La Vitamina C y el Colágeno: Las mejores fuentes de vitamina C son las frutas, como los cítricos, naranjas, limones, fresas, las moras o los kiwis. También se encuentra en verduras como los pimientos, las coles (coliflor, brócoli), los tomates. Tiene una potente acción antioxidante (imprescindibles para la buena cicatrización de las heridas) y está relacionada con la producción de colágeno, ya que el mismo no se puede incorporar al organismo de forma externa siendo una proteína básica para mantener la piel tersa, sin arrugas y que otorga elasticidad, retrasando su deterioro. La Vitamina C también te ayuda a combatir los radicales libres que aceleran el proceso de envejecimiento, ya que es un poderoso antioxidante.

La Vitamina E: De acción antioxidante específica, neutraliza la acción dañina de los radicales libres que en verano aumentan debido a los rayos solares y que son una de las causas de las denominadas «manchas de envejecimiento». Presente en alimentos de origen vegetal: cereales fortificados, germen de trigo, aceites vegetales y verduras de hoja verde. Además de las frutas y verduras frescas, es aconsejable consumir frutos secos. Una ración diaria, no muy grande, es suficiente ya que aportan muchas calorías. Son ricos en esta vitamina, igual que los vegetales de hoja verde y las frambuesas. Esta vitamina da como resultado un cutis luminoso. Las almendras, nueces o pistachos, junto a las verduras y frutas mencionadas, consiguen reducir la oxidación celular, el envejecimiento de la piel, proporcionan elasticidad, e incluso pueden ir bien contra las manchas cutáneas.

Cobre: Este mineral se encuentra asociado con la conciliación del sueño, por ende su incorporación en la dieta dará como resultado una piel mas relajada, si es sumado a su descanso es el adecuado. Las nueces, las avellanas y el cacao son alimentos ricos en cobre, que actúa como antiinflamatorio, mejorando trastornos cutáneos de este tipo, además de intervenir en la síntesis de la elastina.

Selenio: Tiene acción antioxidante fuertemente antioxidante endógena e interviene en varias enzimas con importantes funciones en el cuerpo. Es necesario para el cuidado de una piel sana y se encuentra en huevos, cereales, frutas, verduras y pescados.

En este aspecto una dieta equilibrada sumado la eventual utilización de suplementos dietarios de formulación balanceada, se presenta como una alternativa natural, eficaz y segura para lograr el correcto la suplementación de nutrientes adecuada de forma de lograr una piel saludable y vital.

Tec. Nut. Rebeca Burgos

Técnica en Nutrición. Especialista en Nutrición complementaria.

Departamento científico

Hydro-Grow® Laboratorios

www.spiruline.com.ar

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