Señales de alarma de nuestros gatos

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Los gatos son animales muy particulares. Grandes artistas, poseen el arte del engaño y la exageración. A veces es difícil interpretarlos y muchos se verán desconcertados por sus actitudes. ¿Nos están alertando de algo o sólo están jorobando? Lo que si podemos afirmar es que los tipos cuando les pasa algo, nos lo hacen saber a su manera. Orinan o defecan fuera de la bandeja, gritan por cualquier motivo, se esconden y hay que buscarlos: dentro de placares, debajo de las camas, dentro de las frazadas. Tosen y tosen y parece que se van a ahogar. Se rascan de tal forma que se lastiman y se hacen sangrar la piel. Estemos atentos y si algo de esto observan, consulten con el veterinario homeópata más cercano porque algo está pasando y va a necesitar atención. Además de cambios de conducta, podemos observar lo que nosotros llamamos síntomas o signos que pueden ser importantes alarmas que se encienden. Si pierden peso o pierden musculatura, se notan más los huesos de cadera, columna, costillas. Si están orinando de más, mojan tanto las piedritas que hay que cambiarlas más seguido o protestan haciendo pozos y arrojando las piedritas afuera o simplemente orinando fuera de la misma. Toman mucho más agua. Comen menos, dejan el plato medio lleno, o directamente dejan de comer totalmente. Esto puede estar asociado a una depresión, cansancio. A veces van contentos a comer pero apenas tocan los granitos, los dejan intactos. Tal vez le duelan los dientes, las encías. Si están constipados, van a las piedritas y se quedan dando vueltas y vueltas, haciendo fuerza para defecar y luego sacan unas bolitas duras como piedras. No hay que confundir con la disuria, es decir dificultades para orinar, la mímica es semejante. Se arquean y no sale nada o solo unas gotas de orina. A veces manchan las piedritas con sangre. Este problema de dificultad para orinar puede ser algo grave si se deja pasar mucho tiempo, es algo para salir corriendo rumbo a una guardia. Pueden ser cálculos o inflamaciones de las vías urinarias. Los ojos son el reflejo de la salud. Si hay secreciones, cambios de color o aparece una telita del lado de la nariz, es el tercer párpado que normalmente tiene que estar escondido. La nariz puede tener secreciones, mocos, costras etc. Puede estornudar o toser. Si se rasca más de lo normal, si se acicala más de lo normal, si hay zonas depiladas o lastimadas. La zona del ano está inflamada y se lame todo el tiempo, provocando lastimaduras autoinflingidas. El rubro vómitos es de lo más variado. Desde una simple regurgitación cuando come más de lo debido hasta esas arcadas exageradas, con ruidos y mímicas digna de un gran actor. Lo mismo pasa con las diarreas, que pueden ser tanto explosivas como suaves, pero que nos dicen que algo funciona mal y si se mantiene más de un día hay que consultar. Debemos revisar sus deposiciones cuando vaciamos y limpiamos su litera. Puede que encontremos parásitos. Son blancos y pequeños como granos de arroz que se mueven. Lo mismo pasa con las pulgas, que revisando cuidadosamente la piel a contra pelo se pueden observar. Con que veamos una sola pulga hay que combatirla porque son difíciles de observar y si vemos una es que hay muchas y viven en la casa, solo suben al gato a comer. Los mininos son muy sensibles, a veces el ingreso de un gato nuevo, sea que lo llevamos nosotros o es un vecino que viene de visita, puede provocar cambios importantes en la conducta del nuestro. El stress (distrés) es algo que sufren mucho. Si esto se mantiene con el tiempo va a generar enfermedades. Por eso es muy importante observar la conducta diaria de los gatos y consultar para evitar males mayores. El veterinario homeópata lo que va a hacer es analizar bien la situación, los cambios de conducta, los signos y síntomas. Hará una revisación clínica y también analizará la forma de ser del paciente y si hubo cambios a esa forma de ser. Hay gatos muy tranquilos y cariñosos que se vuelven ariscos y agresivos. Los callados pueden hacerse oír. Los salidores se transforman en caseros y viceversa. Todos estos datos nos sirven para poder identificar a nuestro pacientito, y sacar una foto actual de su forma de estar. Con todo esto le hacemos un estudio llamado “repertorización” que nos permite elegir el mejor remedio para este caso en la actualidad. Por supuesto que es importante hacer un diagnóstico nosológico. Descubrir que enfermedad tiene o cual es el motivo o causa de su problema. Pero la solución pasa por la individualización. El remedio elegido si es el correcto va a estimular receptores internos que activan un mecanismo de homeostasis. Es decir que un organismo que está desequilibrado va a retornar a su equilibrio y esto le devolverá la salud. Así funciona está especialidad. Espero que les haya servido esta pequeña guía de síntomas posibles de observar en nuestros compañeros felinos, para ayudarlos cuando enciendan sus alarmas. Hasta la próxima. Salud y alegría.

MV. Jorge S. Muñoz
Médico veterinario homeópata
www.homeovet.com.ar

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