Quinoa, el super alimento de Los Andes – RECETAS

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Quínoa, es uno de los nuevos invitados a la mesa que desde hace unos años empieza a decir presente con frecuencia. ¿Verdad? Es que hay un reencantamiento de la naturaleza que como tendencia se ha ido profundizando y la gente busca alimentarse más sanamente. Bueno, al menos una parte de la gente; lamentablemente, así lo dicen las evidencias estadísticas, la otra parte lo hace cada vez peor.

Y la quínoa, además de tener aún ese status exótico que tanto atrae, es un alimento que aún no es producido en grandes escalas de monocultivo; tampoco ha sufrido modificaciones genéticas y, con algo de suerte, lo conseguimos sin la excesiva carga de los agroquímicos que hoy tanto se usan en la producción.

Incluso los bebés

¡Y todos podemos consumir quinoa! Incluso los bebés. Siempre recomiendo, por precaución adicional, que al menos los primeros cereales que le damos a los bebes a partir de los seis meses -mejor aún un poco más adelante-, sean sin gluten; por su fácil deglución y digestión, la quínoa es ideal para ser uno de los primeros cereales a incorporar.

Hasta el año y medio, un bebé naturista crece de maravillas con la leche materna, frutas, vegetales, cereales sin gluten (quínoa y amaranto en primer lugar, arroz, maíz, mijo complementando), frutos secos activados y algo de legumbres; por supuesto, presentándolos mejor en crudo o cocidos al vapor en forma de papillas, rayados, leches vegetales, caldos y sopas. ¡Eso es una forma maravillosa de empezar a transitar la vida y asegurarnos una buena salud en el futuro!

¡Ojo! Primero la teta

Nunca está demás repetirlo: el mejor alimento para un bebé y por mucho es… ¡Sí, la leche materna! Con frecuencia los padres y los pediatras celebran que el niño empieza a comer variado y mucho a partir de los seis meses; no comparto este punto de vista, lo mejor es obsesionarnos con prolongar la lactancia lo más que se pueda y que la alimentación de sólidos sea más gradual.

¡Teta, teta y teta! Hasta el año, la leche materna de una madre saludable, puede cubrir todas las necesidades del bebé; en ese sentido, la incorporación de leches de almendra y sésamo (¡bien coladitas!) como primer alimento complementario a los seis meses, algunas frutas y verduras, es más que suficiente para empezar.

Algunas semanas más tarde, una leche de quínoa casera, le aporta valiosa nutrición para acompañar la leche materna.

Un súper alimento con el que podemos enriquecer la alimentación del bebé, incluso antes de los seis meses, es la espirulina en polvo. ¡Y magnesio y lentejas (las reinas del folato) para la mamá!

Equilibrio glucídico

Aunque técnicamente no lo es, por razones prácticas asimilamos la quínoa a un cereal; a diferencia de estos, tiene una carga proteica mayor y esto la vuelve más equilibrada para ayudarnos a mantener los niveles de azúcar en la sangre, bajar de peso, controlar la diabetes, etc.

Por ejemplo, si lo comparamos con el arroz blanco u otro cereal refinado, la quínoa nos brindará mucha más fibra y menos carbohidratos, que además se asimilarán más lentamente. ¡Energía limpia y por más tiempo!

De los dioses aztecas a los astronautas del espacio

Es rica en vitaminas del complejo B, C y E y brinda un interesante aporte de calcio y magnesio.

La palabra que podría describir a la quínoa es “equilibrio” y esa es la razón por la cual la NASA se ha fijado en ella como uno de los alimentos ideales para los viajes espaciales.

Salvo alguna alergia puntual a la quínoa o a alguno de sus componentes, no presenta inconvenientes en su consumo y su digestibilidad es óptima.

Lo que sí es muy importante enjuagarla bien varias veces antes de cocinarla para sacarle su cubierta natural de saponinas que, efectivamente, resultan irritantes. Por lo demás, consumir quínoa suele ser una experiencia verdaderamente liviana y placentera para el cuerpo.

¿Reemplaza la carne?

Mucha gente me pregunta si la quínoa puede reemplazar a la carne; personalmente no considero que haya algún alimento tan importante que necesite ser reemplazado por otro.

Nosotros debemos procurarnos una dieta equilibrada, con variedad de grupos alimentarios y de diferentes colores. Incorporando frutas, verduras y frutos secos como núcleo fundamental de nuestra alimentación y complementando con cereales, legumbres y algas, nuestra dieta tendrá lo necesario. 

Los alimentos de origen animal son opcionales y podemos elaborar dietas equilibradas con o sin ellos. Eso sí, si hemos optado por el vegetarianismo y echamos de menos las hamburguesas, ¡las de quínoa son deliciosas!

¿Debemos preocuparnos por los oxalatos?

La quínoa es una planta de la familia de las quenopodiáceas, al igual que las espinacas. Se suele observar que sus hojas (que no las semillas que consumimos habitualmente) son ricas en oxalatos que podrían favorecer la formación de cálculos renales; no es un dato de importancia salvo que tengamos historial previo con esta condición.

En el marco de una alimentación que incluye preferentemente alimentos vegetales y saludables, las hojas de quínoa -si las conseguimos- cocidas al vapor y conformando rellenos de tartas, ensaladas, etc., le aportan sabor, variedad y nutrición a nuestra dieta.

Porridge de quínoa y manzana


Ingredientes:
50 g de quínoa
1 taza de leche de almendras
1 ½ taza de agua
Esencia de vainilla (opcional)
1 cucharada de miel
1 manzana troceada

Preparación: Lavar la quínoa en un colador y dejándola bajo el chorro del agua hasta que esté libre de saponina, es decir hasta que el agua salga clara y sin espuma.

Cocinar la quínoa, lo cual dura alrededor de veinte minutos; en el momento en que empieza a tomar calor le agregamos la miel. Remover y cuando las semillas de quínoa dupliquen su tamaño y suelten como unos pelitos, la probamos para verificar que está lista.

En este momento, sin dejar de revolver para evitar que se pegue, vertimos la leche de almendras aromatizada con la esencia de vainilla; apagamos el fuego e incorporamos la manzana troceada mezclando bien. Dejamos reposar unos minutos ¡y a gozar!

Hamburguesas de quínoa

Ingredientes:
1/2kg de quínoa.
1lt de agua o caldo de verduras. ¡Ojito! Nada de cubitos industrializados.
2 cucharadas de harina integral de amaranto.
1 cebolla.
3 dientes de ajo.
1 cucharaditas de jengibre en polvo.
2 huevos de pastoreo; si no comemos huevos, podemos reemplazar con harina de garbanzos, semillas de lino o chía previamente hidratadas.
Pimienta, a gusto.Sal marina o del Himalaya, a gusto.
Avena instantánea, c/n.
Aceite de oliva virgen extra, c/n.

Preparación de las hamburguesas de quínoa:

Cocinar la quínoa; ante todo ponerla en un colador, quitar piedritas y cualquier agente extraño y enjuagar varias veces con abundante agua.

Cocinar con el agua o caldo en una cacerola a fuego bajo. Cuando esté lista, agregar 2 o 3 cucharadas la harina de amaranto (puede ser de trigo, quínoa, etc.); revolver y apagar el fuego.

Picar la cebolla y el ajo.

Colocar la quínoa en un bol con el resto de los ingredientes y mezclar bien.

Formar las hamburguesas y rebozar con la avena; si somos celíacos y no conseguimos avena sin gluten, podemos utilizar otra harina integral.

Cocinar en una sartén enaceitada o en el horno; dorar de los dos lados.

Preparar una ensalada para acompañar ¡y a comer!

Quínoa como y cuando gustes

Personalmente descubrí la quínoa hace muchos años, no recuerdo si en Argentina o en España, pero era un alimento que no entraba en la órbita de casi nadie, ni siquiera de las personas orientadas por el naturismo. A mi realmente me gusta sencilla, con aceite de oliva virgen, levadura dietética y un poquito de espirulina, ¡Me fascina! Es un alimento muy versátil, se pueden hacer postres, galletitas, guisos, rellenos…

Un dato importante: hoy hay mucha gente que, por diferentes razones, procura evitar o reducir el gluten en su alimentación: ¡la quínoa es un gran aliado para ello!

Pablo de la Iglesia
Naturópata
www.coachnutricional.net  /  @poreldespertar


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