Los probióticos y la protección contra trastornos gastrointestinales

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A los ya conocidos, y reconocidos, probióticos lácticos (yogures, Kéfir, Kombucha, Kimchi) se suma la existencia en nuestro país de los probióticos a base de esporas de bacterias beneficiosas del género Bacillus, en particular el probiótico Kyojin que contiene a la bacteria probiótica de origen japonés Bacillus subtilis natto DG101. El probiótico Kyojin fue presentado en el pasado mes de mayo de manera exitosa en el congreso mundial sobre microbioma llevado a cabo en la ciudad de Viena (Austria) por sus propiedades contra la obesidad y la Diabetes Mellitus tipo 2 y obtuvo recientemente la certificación de calidad Kosher con alcance internacional. El probiótico Kyojin posee la ventaja de su alta estabilidad y supervivencia, lo que le permite arribar de manera viable (es decir vivo) y en la cantidad suficiente a su sitio de acción, una propiedad con la que no cuentan la mayoría de los restantes probióticos existentes en el mercado argentino. Entre los efectos beneficiosos más difundidos de los probióticos está su capacidad para ayudar a prevenir y/o combatir problemas gastrointestinales. Entre tales males, encontramos el estreñimiento, diarreas, flatulencias, hinchazón abdominal, síndrome de intestino irritable, constipación crónica, enfermedad de Crohn, cáncer intestinal, etc. Una de las causas de la efectividad de B. subtilis en general y B. subtilis DG101 del probiótico Kyojin en particular, para proteger y mejorar el funcionamiento gastrointestinal, es la gran cantidad y diversidad de enzimas extracelulares que produce. En efecto, la bacteria B. subtilis es la mayor productora de exo-enzimas entre todas las bacterias existentes en la naturaleza. B. subtilis produce un verdadero arsenal de exo-enzimas, tales como diversas lipasas, hidrolasas, proteasas, celulasas y amilasas; que ayudan (luego de ser liberadas en el lumen intestinal ya sea de manera individual o formando parte de vesículas extracelulares de mayor eficacia y concentración efectiva) a la digestión y un mejor aprovechamiento de los alimentos al mismo tiempo que ayudan a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos de las personas. B. subtilis también es efectivo para el combate de las diarreas, ya sean diarreas agudas producidas por antibióticos o intoxicaciones alimentarias ó diarreas crónicas (producidas por tratamientos prolongados con medicamentos e intolerancia a ciertos alimentos entre otras causas) colaborando en la normalización de las deposiciones y el alivio del dolor. Otros estudios han mostrado la eficiencia de B. subtilis para aliviar los problemas del reflujo ácido desde el estómago y del tránsito lento (estreñimiento o constipación) intestinal; produciendo menos náuseas, vómitos, hinchazón y menos dolor abdominal. B. subtilis también colabora muy eficientemente en la disminución de los niveles de enterotoxinas de origen microbiano en sangre. Este efecto se produce en parte por la capacidad de B. subtilis de producir antibióticos naturales del tipo de las surfactinas que inhiben el desarrollo o sobrecrecimiento de bacterias intestinales Gram-negativas productoras de endotoxinas. A esto se suma también la propiedad de B. subtilis para impedir una permeabilidad excesiva del intestino (intestino permeable o “leaky”) tan común con el avance de la edad de la persona, evitando así el pasaje de sustancia nocivas, como ser endotoxinas, al torrente sanguíneo de la persona que podrían además atravesar la barrera hemato-encefálica, llegando al cerebro y dañarlo debido a los efectos inflamatorios producidos (por ejemplo, ayudando al desencadenamiento del Alzheimer en la persona). El síndrome de intestino irritable (SII o IBS por sus siglas en inglés) es otro trastorno muy común en las personas caracterizado por dolor abdominal crónico e incomodidad asociada con alteraciones de los hábitos intestinales en ausencia de una patología demostrable. Si bien existen medicamentos con efectos principalmente antiinflamatorios (5-aminosalicílico o masalazina, salazosulfapiridina o sulfasalazina, corticoides) los mismos poseen efectos adversos no deseados además de llegarse, más o menos temprano, al momento de la pérdida de su eficacia. Se conoce que una terapia complementaria de la medicación consiste en restablecer el equilibrio de la flora intestinal de manera tal de inducir la producción de citoquinas y sustancias antiinflamatorias. Una manera de logar esto es precisamente con el consumo de probióticos. Los mismos podrían paliar la sintomatología y sufrimiento de personas con intestino irritable ya sea a través de la producción de sustancias bactericidas (surfactinas de B. subtilis) que inhiban al patógeno y su producción de toxinas; atenuando los efectos pro-inflamatorios de bacterias indeseables en el intestino mediante la activación de la inmunidad innata y la protección y/o restablecimiento de las células epiteliales intestinales y sus funciones barrera. En modelos animales de intestino irritable se comprobó que la administración del probiótico B. subtilis logró mejorar de manera significativa la anatomía y fisiología del colon. El caso de la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa nos coloca frente a afecciones gastrointestinales de naturaleza crónica caracterizadas por una respuesta inmunológica exagerada hacia antígenos o sustancias presentes en el intestino. En la etiología (origen) de estas enfermedades además de una predisposición genética y respuesta inmunológica exacerbada de la persona, existe un desbalance de la flora intestinal; y nuevamente aquí el consumo de probióticos, en particular B. subtilis ayudó a combatirlas, más allá del tratamiento con antibióticos, inmunosupresores, inmunomoduladores y la cirugía intestinal misma, modulando el balance inmunológico intestinal en beneficio de la salud de la persona. Es así, que el probiótico B. subtilis, disponible en nuestro país como Probiótico Kyojin, ayuda al cuidado de nuestros intestinos, previniendo y luchando junto al sistema inmunológico de la persona de enfermedades intestinales crónicas que más allá del perjuicio y deterioro de la calidad de vida del individuo pueden llegar a producir a futuro dolencias mucho más graves y penosas como ser diversas formas de cáncer y demencias<

*Dr. en Bioquímica, Pew Latin American Fellow in Biological Sciences, Fulbright International Scholar, Profesor de Microbiología de la UNR e Investigador del CONICET.

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