La espiritualidad desde el cuerpo

La espiritualidad es un vuelo mágico que te conecta con la liviandad corporal. Representa el arte de trascender la realidad material y elevar la consciencia. Es un viaje interior que amplía horizontes. Siendo algunos de sus canales y nutrientes: la meditación, el asombro y el entusiasmo.
La meditación consiste en enfocar la atención en algún lugar interno sin la influencia de relatos, es más bien una práctica que focaliza en la calma mental y corporal. Por eso, una de las herramientas más poderosas que te acerca a este estado es la práctica de la respiración consciente.Respirar acarrea un movimiento total del cuerpo. Cada acción se desarrolla enteramente vinculada con el flujo respiratorio. Al profundizar en este mecanismo, se produce como una ola interna que amplía la zona donde circulan los relatos y, cuando aparece la calma, se abre una ventana que te conduce a lo no controlado.
Meditar aquieta los pensamientos apresurados, y habilita la sensación de asombro. Este estado, suele manar inesperadamente y tiene una particularidad:  interrumpe la inercia o el agobio elevando la energía. Genera preguntas sin respuestas y fomenta los actos creativos porque escapa al entendimiento o a la razón. Durante y después de la meditación aparece la pausa y al advertir tranquilidad puedes contemplar tu entorno sin ser absorbida por la ansiedad del futuro o los resultados. Te conduce a habitar el presente, y es ahí, cuando se produce esa simultaneidad entre tu interior y el entorno.Durante los minutos de quietud, puede ocurrir una maravilla: te topas con las sutilezas de la vida. Son hechos simples, cotidianos, que, cuando andas velozmente, ignoras. Por ejemplo, te cruzas con el andar de una hormiga, o te detenés en los giros de un lavarropa u observas el vuelo de las hojas. Solo detenerse y dejar que el tiempo transcurra observando con conciencia y sin expectativas. Es un hábito que te sumará vitalidad porque entusiasma, un estado que te acercará a la pulsión de vida y conectará con la naturaleza de las cosas. A algunas personas le despierta inspiraciones creativas. La inspiración y el entusiasmo juntos no son dones de pocos, son un estado natural de todos. Hacen emanar lo esencial, lo puro de sí. En tiempos difíciles, funcionan como una fuerza vital que impulsa acciones, permite enfocar la mente, y da la energía necesaria para superar conflictos. Son estados que, cuando fluyen habitualmente, suavizan modos de interpretar el mundo, y acercan nuevos pensamientos innovando la manera de resolver problemas o imprevistos.
Busca poner en práctica estos puntos que te mencioné y fijate si notas algún cambio en tu cotidianidad.

Alejandra Brener
Alejandra Brener
Lic. en Ciencias de la Educación Terapeuta Corporal - Bioenergetista

Compartir publicación:

spot_imgspot_img

Popular

More like this
Related

Habitar de verdad

VASTU SHASTRA: El Yoga de las casas Todos vivimos en...

Identidad, recursos y organización colectiva

Revolución Solar de la Argentina 2026/2027 Canasta de Barbault -Parte...

Celebración de la Corpachada: Somos en comunidad

Somos naturaleza y seguimos un calendario milenario Con la llegada...

Excesos de sal y azúcar

¿Qué enfermedades pueden afectar en la infancia? El consumo excesivo...