Las semillas, aliadas del sabor en la cocina

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La mejor manera de incorporar semillas a un plato terminado es elegir no más de una a dos variedades, ya que sobrecargaríamos la función digestiva.

Cuando elegimos semillas pequeñas como sésamo, amapola, chía o lino es conveniente molerlas.  La molienda puede ser fina o gruesa. Todas las semillas, tanto pequeñas como grandes se pueden remojar en agua durante un determinado tiempo antes de consumirlas.  De esta manera estaremos potenciando su valor nutricional, la actividad enzimática y la energía vital. 

Recordá desechar siempre el agua de remojo.

• Vinagreta crocante con semillas de sésamo

Por Chef naturista Karina Mariani 

Ingredientes: 

Jugo de limón o vinagre de frutas, 3 cdas.

Aceite de oliva de primera presión en frío, 4 cdas.

Sal marina, pizca.

Miel de caña u otra, 1 cdita.

Semillas de sésamo, 1 cda.

Preparación: Moler las semillas de girasol, teniendo la precaución de que sea una molienda gruesa para darle el toque crocante. Unir el jugo de limón o vinagre con la sal y la pimienta.

Agregar la miel de caña y disolver bien. Añadir el aceite y las semillas de sésamo molidas. 

Integrar todo. Esta vinagreta combina muy bien en ensaladas de vegetales con muchos colores.                    

• Condimento crocante de semillas de zapallo

Por Chef naturista Mariana Mosler

Las semillas además aportan sabores deliciosos, no te pierdas esta receta para condimentar tus comidas. 

Ingredientes: 

Semillas de zapallo, 150 g.

Semillas de chía, 1 cda.

Alga Nori, 1 plancha.

Cúrcuma en polvo, 1 cdita.

Sal, ½ cdita. 

Pimienta, 1 pizca.

Preparación: Calentar una sartén y cuando está bien caliente poner las semillas de zapallo y remover para que se tuesten muy levemente y solo por unos segundos. Retirar y dejar enfriar.

En la misma sartén tostar levemente la plancha de alga Nori durante unos minutos hasta que cambie la textura y se pueda moler.  Hacerlo con mucho cuidado para que no se reseque ni se queme.  Retirar y reservar.

En un molinillo poner las semillas de zapallo y las de chía.  Procesarlas no muy fino para que queden trocitos crocantes en la preparación. Retirar. Agregar los condimentos mezclar muy bien todo. Por último, romper con las manos y de manera rústica el alga Nori.  Agregarla a las semillas. Este condimento crocante se puede agregar a las pastas, sopas, ensaladas o guisos.  También para canapés o sándwiches.

Se puede conservar en un frasco de vidrio durante 15 días en la heladera.

• Crackers de semillas de girasol y lino

Por Chef naturista Karina Mariani

Un toque de encanto y salud para acompañar tus dips.

Ingredientes:

Semillas de girasol, ½ taza. 

Zanahoria rallada bien escurrida 1 taza. 

Semillas de lino molidas, 2 cdas. 

Orégano, 1 cdita.

Perejil, 1 cdita.  

Pimienta de cayena, ¼ cdita. 

Cebolla seca, 1 cda. 

Pimentón ahumado, ¼ cdita. 

Sal, cantidad necesaria.

Agua, 1 taza.

Preparación: Remojar las semillas de girasol durante toda la noche.  Tirar el agua, enjuagar y escurrirlas.

Procesarlas- en una procesadora- hasta obtener un arenado muy fino. 

Agregar la pulpa de zanahoria, las semillas de lino molidas, los condimentos y la sal. Continuar el procesado y agregar el agua de a poco hasta conseguir una masa húmeda pero modelable.

Retirar la masa de la procesadora, formar un bollo y extenderlo sobre una hoja antiadherente de silicona. Estirar hasta obtener un grosor bien fino. 

Marcar las crackers con un cuchillo suavemente, para formar una cuadricula.

Hornear a 150° C hasta que se sequen. Es conveniente dar vuelta las crackers a mitad de cocción para que se cocinen de forma más pareja.

Una vez cocidas y crocantes podés disfrutar las crackers con mayonesas vegetales o incluirlas en ensaladas, sopas frías como el gazpacho o en salteados.

• Untable de castañas de cajú

Por Chef naturista Mariana Mosler

Una opción práctica muy sabrosa y de alto valor nutricional para tener siempre a disposición.  

Ingredientes:

Castañas de cajú, 200g.

Levadura nutricional, 2cdas. (opcional).

Aceitunas negras, 10 unidades.

Jugo de limón, 1 cda. 

Sal y pimienta, a gusto.

Preparación:

Lavar las castañas de cajú y dejarlas en remojo no menos de 8 horas.

Descartar el agua de remojo y enjuagar. Descarozar las aceitunas, picar 4 y reservarlas.

Licuar las otras 8 aceitunas con el resto de los ingredientes hasta obtener una consistencia cremosa. Se puede conservar en heladera hasta una semana en frasco de vidrio y tapado.

Este untable de castañas de cajú es ideal para acompañar vegetales crudos como bastones de zanahoria, rollitos de zukini, varitas de apio etc. 

Complementa platos con cereales como arroz, mijo o pseudocereales como la quinoa y también queda muy bien para untar en panes para sándwich o wraps salados.

 @iatenainstituto / info@iatena.com

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