El nuevo consumo “sin humo” …pero con riesgos
En los últimos meses comenzó a aparecer en algunos kioscos argentinos un producto que llama la atención por su formato discreto, moderno y “silencioso”: las bolsitas de nicotina, también conocidas como nicotine pouches. Son pequeños sobres que se colocan entre la encía y el labio, liberando nicotina que se absorbe por la mucosa de la boca. No se prenden, no generan humo ni olor, y justamente por eso muchas personas las perciben como una alternativa más práctica frente al cigarrillo tradicional.
Pero conviene mirar este fenómeno con cuidado. Aunque suelen presentarse como “menos invasivas” “más limpias”, contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva. Su atractivo crece por varias razones: la estética de los envases, los sabores (menta, frutales, frescos), la facilidad de uso y la posibilidad de consumirlas en casi cualquier lugar sin dejar rastros visibles. En otros países, su expansión fue especialmente marcada entre jóvenes, lo que encendió alertas sanitarias.
En Argentina, distintas autoridades advirtieron que estas bolsitas no cuentan con autorización sanitaria, y que su circulación se da en un terreno difícil de controlar. Además, pueden generar efectos no deseados: irritación o ardor en la boca, náuseas, aumento de saliva, malestar estomacal, y también cambios cardiovasculares como aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial. En adolescentes y adultos jóvenes el riesgo es mayor: la exposición temprana a nicotina favorece la dependencia y puede afectar procesos de aprendizaje, atención y control de impulsos.
En el mundo, este mercado ya está instalado. Marcas como VELO, ZYN, Nordic Spirit u on! compiten por un público que busca “consumo rápido” sin humo y con sabor. En nuestro país se consiguen en algunos puntos físicos y por delivery, con precios que varían según presentación y concentración.
Aclaremos: sin humo no significa sin riesgo. Son productos que merecen regulación, controles y, sobre todo, conciencia. Porque cuando se trata de nicotina, lo que parece inocente no lo es.
¿Qué dice salud pública?
•No están autorizadas oficialmente en Argentina.
•La nicotina es adictiva, incluso sin humo.
•Pueden provocar irritación oral, náuseas y efectos cardiovasculares.
•En jóvenes aumentan el riesgo de dependencia temprana.






