Biodegradable, reciclable, compostable y greenwashing

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«Hay una necesidad urgente de poder buscar un marco que defina los materiales de mejor manera» – nos comenta Dario Rodriguez de Biotransito, fabricantes cordobeses de bolsas compostables«En nuestro mercado existen materias primas certificadas por entidades extranjeras muy reconocidas, las cuales tienen un alto porcentaje de plástico en su compuesto, teóricamente “Bioplastico”, donde se indica que su compostaje debe ser industrial; eso es un fraude, ya que no existe nada que transforme el plástico en algo No plástico y esas materias primas con bajos contenidos de plástico son las que generan micro plásticos muy peligrosos para nuestro medio ambiente. Por ejemplo un bioplástico que tiene un 30%, un 20%, un 15% de plástico, lo único que genera es microplásticos que terminamos aspirando, termina en las napas, lo comen en el pasto las vacas.”

Hoy contamos con definiciones como “bioplásticos” ¿Pero sabemos exactamente a qué se refiere? Se necesitaría regular también la palabra como se ha logrado con la definición de orgánico, ecológico y BIO

Un concepto que busca englobar todas las tácticas de marketing que utilizan las empresas para mostrarse como «sustentables» es greenwashing, y se refiere a un “lavado de cara” verde que realizan las empresas tratando de disfrazarse de ecológicas, cuando en realidad de sustentables y ecológicas tienen poco. Y no dejarnos engañar es fundamental.

Para hacerse un lavado de cara ecológico se lanzan bolsas biodegradables, se cambian de color las etiquetas, se utilizan bioplásticos, pero es un riesgo… “El ejemplo clásico es la bolsa oxibiodegradable, que con un proceso químico consigue convertirse en micro, son tan chiquitas las partículas que crean que vuelan, las aspiramos, van al mar. Hoy la amplia mayoría de los peces tienen plástico, comemos plástico.»– nos cuenta Dario. Este es un ejemplo perfecto de greenwashing, aparentemente una empresa que ofrece ese tipo de bolsas es ecológica, pero finalmente genera microplásticos y su composición mixta hace que no sea reciclable. 

Un material compostable en cambio implica que se degrada en un 100% en un período de entre 12 y 24 semanas según las condiciones, sin generar microplásticos. Si un material compostable no es posible es preferible utilizar el plástico que conocemos y sabemos reciclar, es cuestión de separarlo correctamente. Leandro Lipara de BioPackaging nos dice: «Hay que usar el plástico clásico y reciclar o usar el compostable, el del medio no sirve.»

«Si todo esto no va acompañado de una legislación y de educación no sirve. Un ejemplo surge de la zona donde tenemos nuestra fabrica, la comunidad de Tránsito, Córdoba, la separación de residuos se realiza con siete tachos y cada dos cuadras hay siete gigantescos tachos donde cada persona, desde la más humilde hasta la mejor 4×4, para, abre el baúl y separa todo, recicla todo*.»– asegura Dario Rodriguez. 

En el mundo ya los consumidores reclaman políticas sustentables a las empresas; algunas responden y otras buscan atajos, eligen el greenwashing para mostrarse ecológicas. Ante esto es necesario regulaciones y políticas públicas, ajustar conceptos, a qué se puede llamar bioplástico, biodegradable, compostable. Porque reemplazar los plásticos que conocemos y podemos reciclar, por “puntos medios” que dejan de verse y generan micro contaminación definitivamente no es negocio. Hay que dejar de confiar en quien nos da una etiqueta color verde y nos dice que “cuida el planeta”, es necesario chequear que lo que nos ofrecen es efectivamente ecológico, reclamar que haya regulación y que esta sea efectiva<

NR* Una ciudad ejemplo por sus políticas sustentables, de la mano de la Lic. Vanesa Bruno, pueden ver nuestra nota de Junio19 sobre las políticas del municipio: https://www.convivirpress.com/reduccion-de-residuos-urbanos-si-vas-de-compras-lleva-tu-bolsa/

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