Picazón crónica en perros y gatos

¿Por qué los corticoides no solucionan el problema?

La picazón crónica en perros y gatos es uno de los motivos de consulta más frecuentes. “Doctor, le ponen una inyección y mejora, pero al tiempo vuelve”. Y así pasan meses, a veces años. Un perro que se rasca sin parar. Un gato que se lame hasta lastimarse. Los “tratamientos” parecen funcionar por unos días, pero luego todo empieza nuevamente. ¿Estamos resolviendo el problema o solamente estamos apagando la alarma? ¿Es un problema de piel o es un problema que se manifiesta en la piel, pero se origina en otro lado? Si fuera una alergia a algo: comida, pulgas, pasto, polen; con solo eliminar la causa se solucionaría el problema. Pero esto ocurre en algunos pocos casos. Cambiamos la dieta, eliminamos las pulgas, alejamos al perro del pasto y listo. Cuando un perro necesita corticoides varias veces al año, o de manera casi permanente, algo nos está indicando que el desequilibrio sigue presente. El cuerpo deja de rascarse por un tiempo, pero la tendencia a enfermar continúa. Muchas veces vemos que el cuadro se hace más complejo: otitis que reaparecen, alergias más intensas, problemas digestivos asociados o incluso cambios en el comportamiento. Es que la causa que lo originó persiste. Muchas veces todo se origina por alguna causa emocional: estrés, una mudanza, una pelea, un susto y generalmente ni nos damos cuenta. Puede ser algo que para nosotros sería banal y para nuestro perro no. Sea como sea se origina el desequilibrio, el cuerpo lo pone en la piel como intento de auto curarse y al darle corticoide vamos contra esa forma de intento de autocuración y solo agravamos el trastorno. Aquí es donde la homeopatía ofrece un enfoque distinto. No busca silenciar la picazón de manera inmediata. Busca equilibrar al paciente primero para que la picazón se vaya como consecuencia. En homeopatía no tratamos “la alergia”. Tratamos a ese perro o a ese gato en particular que tienen “alergia”. El objetivo es disminuir la reactividad del organismo, regular la respuesta inmunológica y fortalecer el equilibrio general. Cuando eso sucede, la piel mejora como consecuencia ya que solucionamos la verdadera causa del problema. No se trata de estar en contra de los corticoides. En determinadas situaciones son necesarios y pueden salvar vidas. Pero si se usan mal, solo ocultando síntomas sin solucionar el problema se transforman en iatrogénicos. Palabrita rara que significa: alteración negativa o perjuicio en la salud del paciente (físico o psicológico) provocado de forma no intencional por la intervención de un profesional sanitario, fármacos o procedimientos médicos. Para tratarlos con homeopatía debemos encontrar al remedio único que se relacione con las características individuales del animal en cuestión. La verdadera causa, como vive su enfermedad, si está apegado o quiere hacer su vida. Como se relaciona con el frío o el calor. A que le tiene miedos. Si algunas características de conducta cambiaron durante este proceso de “alergia”. Si tiene sed (más allá del uso de corticoides), apetito, algún otro trastorno: otitis, diarreas, tos. Con toda esta investigación profunda individual encontraremos a “su” remedio, que va a lograr equilibrarlo. Si el elegido no es el correcto no hace nada. O mejora los síntomas o no hace nada. En este caso buscaremos otro hasta encontrar al que logrará la curación. Por eso se dice que la homeopatía es lenta. Porque a veces se tarda un tiempo hasta encontrar el remedio adecuado. Pero de la otra forma, con el uso de corticoides o semejantes: apoquel, cytopoin etc. nunca lograrán la curación y agravarán el cuadro con el tiempo. Después de más de cuarenta años atendiendo perros y gatos, he aprendido que el síntoma no es el enemigo. Es un mensaje del cuerpo pidiendo ayuda. Si lo silenciamos sin escucharlo, el cuerpo buscará otra forma de expresarse, generalmente de mayor gravedad. Si lo comprendemos y trabajamos sobre el paciente completo, podemos cambiar la evolución de la enfermedad. No es algo que va a desaparecer en un día, pero sí va a ser más profundo y duradero y evitará trastornos de mayor gravedad. Y cuando vemos que un animal vuelve a estar cómodo en su piel, sin depender constantemente de medicación, entendemos que valió la pena la paciencia.
Será hasta pronto, con Salud y Alegría.

Vet. Jorge Munoz
Vet. Jorge Munoz
Médico Veterinario - Homeópata y cirujano Dir. del Centro de Estudios Veterinarios Alternativos(CEVA)

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