El romero (Rosmarinus officinalis) es una planta aromática de origen mediterráneo, ampliamente valorada por su versatilidad. Desde la herboristería hasta la cocina, pasando por la cosmética natural y las tradiciones populares, el romero ha sabido ganarse un lugar privilegiado en la vida cotidiana.
En herboristería, se utiliza principalmente por sus propiedades digestivas, estimulantes y antiinflamatorias. Una infusión de hojas secas o frescas ayuda a aliviar pesadez estomacal, gases y fatiga general. También se lo emplea en fricciones o baños para aliviar dolores musculares o articulares.
Uno de sus usos más populares en la actualidad es el cuidado capilar. ¿Ayuda realmente al crecimiento del cabello? Diversos estudios y testimonios lo respaldan: el romero mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, lo que favorece la llegada de nutrientes al folículo piloso. Así, fortalece el cabello desde la raíz, reduce la caída y estimula un crecimiento más saludable.
En cosmética natural, se puede utilizar en forma de tónico o agua de romero. Para prepararlo, se hierve una ramita fresca en medio litro de agua, se deja enfriar y se aplica sobre el cuero cabelludo con masajes circulares, sin enjuagar. Usado de manera constante, puede notarse mayor brillo, fortaleza y crecimiento. También se comercializan shampoos y lociones capilares a base de extracto de romero.
En la cocina, el romero es un condimento noble. Su aroma intenso y resinoso lo hace ideal para realzar carnes al horno, vegetales grillados, guisos, panes rústicos y aceites saborizados. Se utiliza fresco o seco, y con moderación, ya que su sabor es penetrante. Combinado con ajo, limón y aceite de oliva, potencia platos mediterráneos de forma simple y deliciosa.
Como toda planta con principios activos, requiere precaución: no se recomienda en mujeres embarazadas, personas con hipertensión o epilepsia sin consulta previa. El aceite esencial, muy concentrado, debe usarse diluido.
Un toque de magia: el romero es protagonista de antiguas creencias. En muchas culturas se lo vincula con el amor, la fidelidad y la protección. Desde la antigua Grecia hasta los rituales afroamericanos y europeos, se lo colocaba en coronas nupciales, amuletos y sahumerios. En Argentina se lo encuentra con facilidad en viveros, dietéticas, herboristerías y también en forma silvestre, ya que crece bien en climas templados y soleados.
Símbolo de memoria, salud y amor duradero, y no olvidar que “quemando romero se aleja lo malo se atrae lo bueno”.






