Adultos mayores en Argentina: datos concretos sobre un desafío actual
En la Argentina viven actualmente más de 7 millones de personas mayores de 60 años, lo que convierte al envejecimiento poblacional en uno de los principales desafíos sanitarios de las próximas décadas. Este crecimiento sostenido de la población mayor impacta de manera directa en los sistemas de atención médica, que deben adaptarse a una demanda cada vez más compleja.
La expectativa de vida promedio en el país se ubica en torno a los 76 años, pero ese indicador no refleja por sí solo las condiciones reales de vida. De acuerdo con información sanitaria oficial, más del 80 % de las personas mayores presenta al menos una enfermedad crónica, como hipertensión, diabetes o patologías osteoarticulares, y una gran proporción requiere controles médicos periódicos.
Otro dato relevante es que cerca del 60 % de los adultos mayores consume tres o más medicamentos por día, situación conocida como polimedicación, que vuelve imprescindible un seguimiento clínico constante para evitar interacciones y efectos adversos.
El sistema de salud argentino, conformado por el sector público, las obras sociales y el ámbito privado, sostiene una red amplia de cobertura. Sin embargo, el aumento de la demanda, la mayor complejidad de los tratamientos y la necesidad de atención prolongada representan un desafío permanente en términos de organización, accesibilidad y tiempos de respuesta.
Desde el punto de vista jurídico, el derecho a la salud se encuentra ampliamente reconocido por la Constitución Nacional, los tratados internacionales de derechos humanos y la legislación vigente. Esto implica que el acceso a la atención médica constituye un derecho exigible y no una concesión discrecional.
Cuando existen demoras, dificultades administrativas o interrupciones en la continuidad de los tratamientos, no solo se ve afectado el paciente, sino también su entorno familiar. La salud de los adultos mayores, en este sentido, no es solo una cuestión individual, sino un compromiso social compartido.
Analizar esta realidad desde los datos permite comprender que el envejecimiento poblacional no es una problemática aislada, sino un fenómeno estructural que requiere respuestas sostenidas, planificación y enfoque integral.
Garantizar atención médica adecuada a las personas mayores no es solo una meta sanitaria, sino una medida de responsabilidad social. Porque una sociedad que cuida a sus mayores fortalece su propio futuro.
Fuentes oficiales:
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) – Proyecciones de población. Ministerio de Salud de la Nación – Estadísticas sanitarias y epidemiológicas. Organización Mundial de la Salud (OMS) – Informes sobre envejecimiento y salud. Constitución Nacional Argentina. Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (Ley 27.360).






