TERAPIA CON PIEDRAS: Gemas para sanación, frías y calientes

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El masaje terapéutico con gemas frías o calientes ayuda a equilibrar las energías de nuestro organismo proporcionando armonía, tranquilidad y relajamiento. Aclaramos que también se utilizan rocas de origen volcánico. Podemos utilizar rocas ovaladas, chatas, es mejor si las envolvemos en tela blanca, además de mantener la temperatura evitan la rugosidad de algunas rocas. Este masaje ayuda a revitalizar a través de los minerales y las propiedades de cada uno, trabaja a nivel físico con problemas musculares, circulatorios e inflamaciones, induce a la relajación reduciendo los niveles de estrés, ayuda para el drenaje linfático y la disminución de celulitis. Trabaja con los chacras, también con los meridianos de energía, usados en acupuntura y medicina China y Tibetana. Estimula la restauración de las células muertas de la piel. Es necesario controlar la temperatura, sabiendo que son gemas duras, y asegurarse que no forman reacciones químicas al ser calentadas o sumergidas en agua caliente; esto es imprescindible, ya que algunas rocas al ser calentadas forman reacciones químicas, o desprenden sedimentos que pueden ser tóxicos o lesionar la piel. La temperatura nunca debe pasar los 60° centígrados, podemos también agregar aceites esenciales para mayor efectividad.

La terapia con gemas frías y calientes, que está actualmente de moda, fue usada por muchas culturas, tanto amerindias como europeas, asiáticas, y africanas. Al mismo tiempo que se aprovechan las propiedades terapéuticas de las gemas, se combinan con calor.

Generalmente obsidianas, ágatas en bruto, o también jaspes, son colocados en las zonas afectadas.

También se utilizan por definición de color; cálidos y fríos. En general las gemas azules, de diversos tonos, todas de colores fríos, ayudan a calmar zonas doloridas. Podemos usar con mucha efectividad el lapislázuli, o el onix celeste, mejor si está cortado en fetas; además es excelente para armonización combinarlo con onix amarrillo naranja. Si queremos energizar una zona afectada, el onix amarillo o el pardo, son excelentes para irradiar energía, al igual que rodajas de ágata cornalina, o ágatas de colores amarillo a naranjas, siempre naturales, sin teñir.

La Malaquita es para calmar las zonas doloridas; al ser una gema blanda, tenemos que descargarla rápidamente.

Otra gema útil es la turquesa, calmante, es muy efectiva para problemas respiratorios, podemos colocarlas tanto en la zona del chacra cardiaco, como sobre los pulmones. Acompañada de cuarzos rutilados o ahumados, podemos reforzar la energía.

El cuarzo rosado calma también las zonas afectadas y reduce los miedos que suelen acompañar a las lesiones y el dolor; también podemos usar ojos de tigre, por su contenido de cuarzo y hematite.

Prof. Carlos Alasia
carlosalasia@yahoo.com.ar

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