Détox o restauración del equilibrio intestinal

En estos últimos años se ha hablado como nunca de la desintoxicación intestinal, como si nuestro aparato digestivo fuera un tubo de plomería que necesita ser limpiado porque no cuenta con ayuda extra. La verdad es que cuenta con mucha ayuda pero también es cierto que esto no alcanza. La comida ultra procesada, las bebidas azucaradas, los aceites proinflamatorios (Maiz, Girasol, Soja), los panificados llenos de gluten y grasas trans han empastado tanto el hígado, el páncreas, la vesícula biliar que nuestros intestinos están haciendo lo que pueden porque estos órganos, que son su principal ayuda, no están trabajando al 100%.
Lejos de ser un simple órgano digestivo, el intestino es un ecosistema vivo, complejo y profundamente inteligente. Allí habitan billones de microorganismos (la microbiota) que participan no solo en la digestión, sino también en la inmunidad, la producción de vitaminas e incluso en nuestro estado de ánimo.
Cuando nuestro intestino pierde la armonía debido al estrés diario, la comida ultra procesada, los fármacos, etc. aparecen síntomas que en un principio desestimamos hasta que se vuelven intolerables:

  • Hinchazón o distensión abdominal, hayamos comido o no.
  • Digestiones pesadas y lentas
  • Alteraciones del tránsito (constipación o diarrea) 
  • Fatiga persistente 
  • Problemas en la piel, acné, eczema atópico, alergias, etc.
  • Mayor susceptibilidad a infecciones 
  • Enfermedades autoinmunes

En lo personal no estoy de acuerdo con las “limpiezas profundas y agresivas” pero sí con una dieta suave y sostenida en el tiempo; he visto mejores resultados de esta última manera, pero también es cierto que muchas personas no pueden sostener un cambio de hábitos y rutinas en forma más o menos permanente y se vuelcan a enemas y laxantes más contundentes. Cada uno debe elegir lo que es mejor para sí, todo es perfecto en su justa medida. Lo importante es lograr un cambio de conducta en la alimentación, en la hidratación, en el sueño, en los ejercicios físicos porque de otra manera termina siendo frustrante hacer tanto para volver a los pocos meses a la misma situación.

Hidratación
La mejor manera de mejorar el tránsito intestinal es con una buena hidratación, para eso no es suficiente tomar agua, lo mejor son los Zumos matinales que contienen un altísimo porcentaje de agua pura y orgánica; abundantes fibras vegetales, oligoelementos, vitaminas, minerales y cofactores. Una reserva completa de Nutraceúticos.
Son ricos en enzimas activas y agentes alcalinizantes que reparan la mucosa y reducen la acidez gástrica. Por su alto contenido en fibras regulan el tránsito intestinal. Las bacterias probióticas que se alimentan de estos zumos inhiben a las bacterias patógenas cuyos productos metabólicos son cancerígenos.
Los zumos disminuyen el “hambre por dulces”, reducen el peso corporal, mejoran los procesos inflamatorios (artritis, reuma, etc), regulan la presión arterial, mejoran el cabello, piel y uñas.

Como elaborar un Zumo completo
Es importante elegir frutas y verduras de temporada (más económicas y nutritivas) y generalmente contienen menos pesticidas. De ser posible comprar productos orgánicos pero no es esencial. Lavar bien las cáscaras con un cepillo adecuado y dejarlas en remojo con una cucharadita de Bicarbonato de sodio, ayuda a eliminar los glifosatos (pesticidas).

INGREDIENTES
1 Pepino / 1 Remolacha pequeña o un trozo de Calabaza/ 1 Zanahoria / 1 Manzana / 3 tipos de hojas: Col rizada, Lechuga, Repollo, Berro o Acelga / Semillas de Sésamo o Lino (un puñado) / 2 o 3 Frutos secos: Nueces, Almendras, Castañas / Condimentos: Menta o Jengibre / 20 gotas de Aceite de Nuez o en su defecto 1 cucharada de Aceite de Oliva.

Las semillas y los frutos secos se dejan en agua la noche anterior y a la mañana se cuelan y enjuagan. En una licuadora triturar primero las verduras y la fruta, agregar las semillas y los frutos secos, por último las hojas y el condimento. Añadir por al final el aceite, ayuda a solubilizar los activos grasos. Algunas bibliografías recomiendan colar este preparado pero se elimina mucha fibra. Lo importante es escuchar al cuerpo, cada uno debe percibir que es lo mejor, habrá quienes tomen este zumo diariamente sin problemas y otros sentirán que les acelera demasiado el transito o les quita mucho el apetito, saber regular la toma es responsabilidad propia.

Consumo de probióticos
Los Zumos son excelentes Pre-Bioticos, alimento esencial para las bacterias de nuestra microbiota, es necesario acompañar este proceso con la toma de cepas bacterianas que ayuden a mejorar el funcionamiento intestinal, existen muchas marcas en el mercado, busquen las más completas, al menos con 5 cepas bacterianas. Los probioticos se toman diariamente y por un tiempo muy largo, con la toma de un par de meses no se logra un cambio profundo de la microbiota.
Más que “limpiar”, el verdadero camino es reconectar con el cuerpo, con las señales internas, con una alimentación más consciente y simple. El bienestar digestivo no se logra en tres días, sino en la construcción cotidiana de hábitos que favorezcan la vida que habita en nosotros.
Porque, en definitiva, cuidar el intestino no es una moda: es una forma de habitar la salud desde adentro.

Bibliografía: Cura absoluta, Dr. Pablo LLompart

Dra. Farm. Miriam Bruno
Dra. Farm. Miriam Bruno
DT Farm. Homeopática Libertad

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