Programar lo que se desea es una gran herramienta para la creación y manifestación de lo que necesitamos. Resulta muy interesante la siguiente “Ceremonia con Velas”, para enfocarnos en el año nuevo, y es así:
El día 31 se prepara el lugar con anticipación, para encender las velas unos minutos antes de las “12”.
Pedido: Iluminación, Protección y Salud.
En una mesita separada, o similar, tomando las medidas de seguridad responsables para el caso, sobre un recipiente plano se colocan 3 velas de miel, formando un triángulo: una amarilla, otra azul y una tercera color verde.
En el centro del triángulo se ubicarán papelitos con los “pedidos” que los presentes esperan conseguir para el año próximo. Cada persona escribirá su propio deseo.
Cuando falten unos 10 minutos para las “12”, se encienden las velas, comenzando por la de color amarillo. Mientras se enciende se solicita al Creador que ilumine nuestros caminos en el año que comienza para vivirlos con sabiduría, y que no nos falte el sustento. Pedimos también que nos permita manifestar la sabiduría necesaria para encontrar solución a cada uno de los problemas que se nos presenten.
Al encender la vela azul, solicitamos la protección de Dios para nosotros, nuestros seres queridos y para toda vida en el planeta. Asimismo le pedimos que nos ayude a tener fuerza de voluntad para cumplir con todas nuestras metas.
Por último, se enciende la vela verde e invocamos a los ángeles de la sanación, para que durante el año próximo nos acompañen y nos manifestemos sanos y plenos. También le pedimos al Creador que refuerce nuestra capacidad de discernimiento, para darle su justo valor a todos los hechos de nuestra vida.
Finalizamos la Ceremonia tomados de las manos y pidiendo que se cumplan los deseos de todos los presentes, que sus pedidos se eleven al cielo y que reinen la paz y armonía en todos los corazones. Damos gracias y dejamos las velas encendidas hasta que se consuman por completo.





