Desde hace muchos años tránsito el mundo de la alimentación natural con una premisa clara: la verdadera innovación no siempre llega de lo nuevo, sino de redescubrir aquello que la naturaleza nos ofrece con generosidad y sabiduría. En ese camino, el mar ocupa hoy un lugar central.
El Mar Argentino nos regala algas y plantas marinas que son auténticos súper alimentos, utilizados desde hace siglos en distintas culturas y hoy revalorizados por la ciencia nutricional.
Algas como wakame, lechuga de mar, gigartina, salicornia y macrocystis concentran una riqueza nutricional difícil de encontrar en otros alimentos. Aportan minerales esenciales como calcio, potasio y magnesio, además de yodo en cantidades naturalmente equilibradas, fundamental para el correcto funcionamiento de la tiroides. Son también fuente de vitaminas A, C, E y del grupo B, ácido fólico y compuestos antioxidantes que ayudan a proteger a las células del daño oxidativo.
En la alimentación cotidiana, las algas suman fibra soluble, que favorece la saciedad, contribuye al equilibrio intestinal y colabora con el metabolismo de las grasas. Incorporarlas en sopas, ensaladas, guisos o como condimento natural es una forma simple y consciente de enriquecer nuestros platos.
Pero sus beneficios no terminan allí. En el cuidado personal, las algas son grandes aliadas de la piel y la figura. Sus polisacáridos naturales ayudan a mantener la hidratación cutánea, mejorar la elasticidad y aportar firmeza. También colaboran en la reducción de la retención de líquidos y acompañan procesos de detoxificación suave del organismo.
Este 2026, los invito a mirar al mar con otros ojos. A descubrir, cuidar y recomendar estos tesoros naturales que integran salud, belleza y alimentación consciente.
Sumar algas a la vida diaria es elegir bienestar natural, con raíces profundas y respaldo real.
Buscalas en tu dietética de confianza y dejá que el mar también nutra tu camino.
¡Que vivamos un Feliz y Saludable 2026!






