Todos los días nos sorprendemos con noticias violentas que superan a lo conocido. Como si fuera parte del menú, desayunamos y cenamos noticias amargas. Esas que te duelen en la garganta. Desde el clima amenazante hasta los palazos a personas trans en Palermo… Y esto solo por mencionar dos hechos al azar. Y es que la locura parece salir de una película de Álex de la Iglesia. ¿Esas bien oscuras y fantasiosas? Esas. El ser humano no tiene límites. Para mal y para bien. Un péndulo psicoemocional en el que la realidad humana vive, o muere de desamparo.
Y nosotros seguimos aquí, en noviembre de 2026, escribiendo y creando CONVIVIR (unos “loquillos” que juegan a ir en contra de la corriente). Ecología, espiritualidad, alimentación natural, salud mental, filosofía, educación, producir de manera sustentable… ¿Siguen siendo temas importantes? Leer en papel para entender y discernir… ¿Por buena onda o fuera de tiempo? —nos preguntamos todos—. “¿Seguís haciendo el diario? ¡Qué vintage!”. Y sí, amiga, lo hacemos porque es lo único que podemos hacer para, desde un medio escrito, tratar de resistir y cambiar algo para bien: informar, dar buenos datos, chequeados. Generar contenidos de calidad. Creer en lo que va más allá de los ojos, creer en la naturaleza humana (pero en la parte buena), tratar de entender la verdad de lo que sucede a nuestro alrededor para bajar la angustia y comprender que todo se trata de evolución. Y que es como lo vienen repitiendo, hace años y años, los maestros espirituales de la humanidad.
Este noviembre “papal” quizás nos traiga un poco de reflexión, para escuchar un buen mensaje de paz y que se haga carne.
Mientras tanto, aquí seguimos, empeñados en tirar una cuerdita, una línea escrita, para que una idea de armonía nos traiga de vuelta. No le digas a nadie, pero todavía creemos eso. Vintage.



