Los frutos secos ocupan un lugar destacado dentro de una alimentación variada y equilibrada, gracias a su riqueza nutricional y a los múltiples beneficios que aportan al organismo. En pequeñas porciones, concentran nutrientes esenciales que los convierte en grandes aliados de la salud. Además de su valor nutricional, se distinguen por su versatilidad en la cocina: pueden disfrutarse solos, como colación, o incorporarse a una amplia variedad de preparaciones, tanto dulces como saladas.
En los últimos años una variedad ha despertado un creciente interés por sus propiedades nutricionales y los beneficios que otorga: la nuez de macadamia.
Este fruto seco es originario de Australia, pero en la actualidad se cultiva de forma masiva en países con climas tropicales y subtropicales como Costa Rica, Brasil, Indonesia y Hawái. Posee una forma redondeada, color claro, textura firme y sabor ligeramente dulce.
Si bien, no suele estar entre los frutos secos más populares de la cotidianeidad, en los últimos años ha crecido su interés por consumirlos debido a sus beneficios:
-Cuidado cardiovascular: Aporte de omega 9 que contribuye a reducir el colesterol y triglicéridos siendo un potente cardioprotector.
– Poder antioxidante: Ricas en flavonoides y vitamina E, compuestos que ayudan a proteger las células del daño oxidativo y contribuyen a prevenir el envejecimiento prematuro.
-Sistema digestivo: Al contener fibra colabora con el tránsito intestinal previniendo el estreñimiento.
-Sistema Nervioso: Contiene vitaminas del complejo b, en especial la vitamina b1 (tiamina), participa en la comunicación entre neuronas optimizando su funcionamiento.
-Cuidado de la piel: Contiene omega 7. El mismo participa en la elasticidad y firmeza en la piel.
Para aprovechar al máximo todos sus beneficios es necesario realizar una buena conservación de estas, ya que son sensibles a la oxidación debido a su alto contenido de grasas, por lo que es importante almacenarlas en un lugar fresco y seco, preferiblemente en un recipiente hermético para prolongar su frescura y vida útil.
Te aconsejamos que las incorpores en tu alimentación diaria, como snack para tener disponible en cualquier momento, en el desayuno junto al yogurt, con frutas, picadas en ensaladas o con arroces para darle un toque crocante.
Anímate a probarlas y seguir incorporando nuevos sabores y nutrientes a tu vida diaria.
Por Karina Abigail Straus
Equipo de Nutrición New Garden



