Llega el invierno y con él aparecen los resfríos, las gripes, los dolores de garganta y la tos. Para prevenirlos y ayudar a combatirlos podemos contar con algunos alimentos y suplementos naturales como aliados. Entre ellos podemos mencionar al propóleo, el polen, la vitamina C y D, zinc, la raíz de jengibre, la equinácea y por supuesto no nos podemos olvidar de los probióticos. Pero ¿Cuál es el beneficio de consumir estos suplementos?
El propóleo y el polen son sustancias obtenidas por las abejas y destacan por sus propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias y antioxidantes, que contribuyen al fortalecimiento del sistema inmune. En particular, el propóleo se reconoce como un aliado eficaz para aliviar molestias de garganta y la tos, gracias a su acción calmante y protectora.
La vitamina C, D y los minerales como el zinc, tienen efectos antioxidantes, previniendo el envejecimiento de las células del organismo y participando en diversas funciones inmunológicas, aumentando las defensas y contribuyendo a una eficaz respuesta inmune ante virus y bacterias.
La raíz de jengibre, disponible tanto en jengibre molido como en gummies masticables, es un refuerzo natural para el sistema inmunológico. Sus propiedades ayudan a prevenir resfriados, fortalecen las defensas y actúan como un potente antiinflamatorio.
Al igual que todos estos suplementos, la equinácea es una planta muy utilizada para ayudar al sistema inmune y aumentar las defensas en épocas de resfríos.
Los probióticos también funcionan como soporte. Son microorganismos que generan beneficios en el microbiota intestinal, mejoran la absorción de nutrientes y a su vez aumentan nuestras defensas, si tenemos una microbiota sana, tenemos un sistema inmune sano.
Entre los aliados naturales podemos considerar diversas infusiones que favorecen la expectoración y alivian la congestión de las vías respiratorias, como el eucalipto, la menta o el regaliz. Asimismo, especias como el romero y el tomillo cumplen una función similar, ayudando a despejar las vías aéreas y reduciendo la inflamación.
Otros aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de pensar en nuestro sistema inmunológico y en nuestras defensas son los hábitos diarios: el buen descanso y la alimentación juegan un rol clave a la hora de pensar en nuestra salud. Incluir en la dieta frutas, verduras, frutos secos, legumbres, cereales integrales y semillas, consumir agua y realizar actividad física que ayuda a mantenernos activos. Cuidar estos hábitos de manera constante es la base para fortalecer nuestras defensas y disfrutar de una vida más saludable.
Por Paula Caruso
Equipo de New Garden






