Una “farmacia” en sus pequeñas flores
La manzanilla es una de las plantas medicinales más conocidas y utilizadas en el mundo, tanto por su aroma delicado como por sus múltiples aplicaciones terapéuticas. Consumida principalmente en forma de infusión, ha sido valorada desde la antigüedad por su capacidad para favorecer la digestión, aliviar molestias estomacales y generar una sensación general de calma y bienestar.
Su nombre científico es Matricaria chamomilla, y sus principios activos se concentran principalmente en las flores, de donde proviene su característico perfume. En nuestro país, la manzanilla se encuentra ampliamente difundida y forma parte de un importante circuito productivo de plantas aromáticas y medicinales, con destinos de exportación destacados como Alemania, Italia y estados Unidos.
Una taza de manzanilla después de las comidas ayuda a reducir la hinchazón, los espasmos digestivos y los cólicos, además de actuar como un sedante suave que apacigua los nervios y favorece el descanso. En niños mayores de un año, una infusión liviana puede colaborar en la disminución de la excitabilidad asociada a molestias digestivas leves. Combinada con miel, su aroma resulta ideal para acompañar rutinas de relajación antes de dormir.
Además de su uso interno, la manzanilla posee múltiples aplicaciones externas. En forma de compresas o lavados, se utiliza para aliviar ojos cansados o irritados, párpados inflamados y ojeras. Sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas y cicatrizantes la convierten en una aliada para el cuidado de la piel, ayudando en casos de erupciones, raspaduras o piel sensible.
La infusión también puede emplearse en baños de inmersión con efecto relajante y sudorífico, o combinada con otras hierbas como lavanda y malva para baños de pies. En verano, preparada fría con limón, se transforma en una bebida refrescante y natural.
Para conservar sus propiedades, las flores no deben hervirse: basta con verter agua casi hirviendo, tapar y dejar reposar. De este modo, la manzanilla despliega todo su potencial como una planta noble, accesible y profundamente reconfortante.






