Durante años, tener celiaquía significaba resignarse: menos opciones, comidas repetitivas y productos sin gluten que si bien eran aptos, presentaban algunas carencias desde el punto de vista nutricional. Por suerte, eso cambió.
En la actualidad, hablar de alimentación sin gluten no significa únicamente evitar ciertos ingredientes, descubrir la amplia variedad de opciones que pueden incorporarse es la clave. La diferencia es visible: se ha pasado de depender casi exclusivamente de harinas refinadas como féculas y almidones a contar con una amplia variedad de alternativas más interesantes.
Harinas de legumbres y pseudocereales como la quínoa, el amaranto o el trigo sarraceno u opciones a base de frutos secos amplían las posibilidades en la cocina, aportan más fibra, presentan mejor calidad de proteínas y mayor saciedad. No se busca únicamente reemplazar el gluten, sino mejorar la calidad de la alimentación.
La industria también ha avanzado en la formulación de alimentos: se pueden encontrar fideos, panificados y snack sin gluten con recetas novedosas que mejoran el sabor y la composición nutricional.
Es importante mencionar que si un producto es libre de gluten no lo convierte automáticamente en saludable. Eliminar el gluten sin una buena planificación, genera una alimentación deficiente en fibra y proteínas, impactando en la saciedad, la energía diaria e incluso en el rendimiento físico. Por eso, además de elegir productos libres de gluten, es fundamental priorizar alimentos reales, como legumbres, frutos secos, cereales aptos, semillas frutas y verduras que incluyen vitaminas, minerales, proteína de calidad y aseguren un buen aporte de fibra.
Al final del día, los alimentos son el combustible con el que atravesamos nuestra jornada y nuestros entrenamientos. Elegir mejor contribuye a los buenos hábitos, mejora el rendimiento y sostiene un estilo de vida activo sostenible en el tiempo.
La clave no reside solamente en eliminar el gluten, sino en comer mejor y vivir mejor. Si bien la celiaquía sigue implicando cuidados, el avance en la información y la disponibilidad de herramientas abre las puertas a un concepto donde se deja de pensar en restricciones únicamente y se comienza a pensar en oportunidades.
Te dejamos una receta de trufas sin gluten para que la disfrutes:
Ingredientes: 150g de dátil sin carozo, 2 cucharas de pasta de maní, 100g de harina de frutos secos, coco rallado, cacao.
Preparación: Hidratar los dátiles y cuando estén blandos pisarlos hasta que se forme un puré. Agregar la pasta de maní y la harina de frutos secos. Formar las trufas y rebozarlas en coco rallado o cacao. Conservar en la heladera hasta el momento de consumir.
Por Matías Fedczuk
Equipo de New Garden





