¿Cuántas veces se han despertado sintiendo que el descanso no fue suficiente a pesar de haber dormido seis o siete horas? ¿Cuántas veces llegan a la tarde arrastrando los pies, dependiendo de varias tazas de café que los levanta un poco pero no alcanza a despejar esa “niebla mental”? Como esto les sucede a diario se convierte en “norma” que no es lo mismo que “normal”. En general llegan estas consultas a la farmacia y lo primero que surge en la charla es el estrés o el cambio de estación, y sí, claro, con el ritmo vertiginoso del día a día, esto es una realidad, pero la raíz del problema es más profunda, nuestras células se han quedado sin combustible.
Desde la mirada de la farmacia ortomolecular la fatiga crónica no es falta de voluntad sino un desequilibrio bioquímico.
Las mitocondrias son los orgánulos celulares que funcionan como «centrales energéticas». Su función principal es producir energía química, en forma de Trifosfato de Adenosina (ATP), a partir de los nutrientes y el oxígeno; además intervienen en la Respiración celular, la Apoptosis (muerte de las células envejecidas) y la Regulación del metabolismo celular, es decir son pequeñas centrales energéticas que transforman lo que comemos en fuerza vital. Está claro que si no reciben los nutrientes necesarios su funcionamiento decae. Entre la comida ultra procesada, el desgaste de los suelos, los pesticidas, algunos medicamentos, entre otras cosas, hacen que no reciban suficientes nutrientes.
Tratar el cansancio producto de esta falta de energía con estimulantes externos es una solución pasajera, pero el problema persistirá.
LOS TRE PILARES PARA LAS MITOCONDRIAS
La farmacia ortomolecular no busca introducir elementos extraños sino aquellos que ya forman parte de nuestra fisiología pero que seguramente están en déficit.
Coenzima Q10 (CoQ10 o Ubiquinona) es la molécula encargada de iniciar la chispa para que el motor arranque; es la que transforma el oxígeno y los nutrientes en ATP. El paso de los años y el estrés hace que la Co Q10 decaiga drásticamente y las células envejezcan.
Lo usual es tomar 1 o 2 capsulas al día de 100mg con alguna comida.
Magnesio (Mg), este elemento está involucrado en más de 300 reacciones bioquímicas, la que nos ocupa en este momento es la unión del ATP al Magnesio, sin este elemento, el ATP generado por las mitocondrias no podría circular por el cuerpo. Dato importante, el magnesio unido a aminoácidos (llamados quelados) y el citrato son las sales específicas para este tipo de agotamiento físico, no así los magnesios comunes encontrados en las góndolas (Carbonato, Cloruro y Oxido de Mg).
La dosis debe ser como mínimo de 400mg a la mañana al despertarse (para el estrés crónico) o a la noche media hora antes de dormir (para mejorar el sueño).
Complejo de Vitaminas B, en especial B1, B2, B3, B5, B6, B9, B12, son cofactores que metabolizan los hidratos de carbonos, las grasas y las proteínas que ingerimos para transformarlas es moléculas más pequeñas que servirán de nutrientes a las células. La vida sin descanso quema estas vitaminas muy rápidamente lo que se traduce en cansancio, irritabilidad y mente agotada (falta de foco y de memoria). Las dosis de estas vitaminas dependen de cada consultante.
TU CUERPO ES ÚNICO
Desde la farmacia magistral huimos de las fórmulas únicas y estandarizadas que terminan siendo igual para todos, porque no todos somos iguales.
Hay personas que no transforman la Vit B12 por falta de un gen o por daño hepático por lo cual debemos indicar la Vit B12 metilada, pacientes con colon irritable no deberían consumir Magnesio citrato sino los quelatos. La combinación de multivitaminicos sin criterio de absorción tampoco es útil ya que hay moléculas que se solubilizan muy bien en medio graso (CoQ10) y otras en medio acuoso (Magnesio y Vit B) por lo que deben tomarse en diferentes momentos del día.
Es importante reconocer cual es el eslabón de la cadena que necesita más apoyo en el cuerpo.
Cuando tus células griten, buscá nutrirlas desde las raíces así recuperarás el equilibrio y la fuerza vital, no trates de tapar el sol con una mano.
“Ante cualquier duda consulte a su médico o farmacéutico de confianza”






