¿Porque no todos los perros tienen terror a las tormentas y pirotecnia?

Tenía una perra que cuando se aproximaba una tormenta, se ponía panza arriba. Madonna se puso en posición de mal tiempo, decían mis hijos. Era más exacta que los pronosticadores de la TV. Esto que presentía Mado por su especial sensibilidad también lo presienten otros que reaccionan con temor. Aquellos perros que por diferentes motivos la pasan mal durante una tormenta con viento, relámpagos y truenos también se dan cuenta antes que venga la tormenta. Ya se ponen inquietos, van de un lado a otro, se esconden donde pueden, se pegan a uno. Es que los perros son muy sensibles y perceptivos. Registran los cambios barométricos, sienten cosas que nosotros no. Es sabido que los animales huyen despavoridos cuando viene un terremoto o un maremoto. Horas antes que suceda el fenómeno. Ahora. ¿Por qué a algunos no les importa “tres belines”, y no cambian su rutina por la tormenta y otros en cambio tienen verdaderos ataques de pánico? Lo mismo sucede con los petardos de fin de año o de algún festejo deportivo. Les recuerdo que uno no se enferma de lo que quiere sino de lo que puede. La genética o el tránsito por la vida, hace que unos reaccionen de una u otra forma. Ya vimos en artículos anteriores que existen personalidades especiales que son hipersensibles, que además reaccionan con terror o enojo a los ruidos fuertes. Que las malas experiencias como un rayo que cayó cerca o un petardo que los asustó mucho, quedan en la memoria del subconsciente y es lo que se detona en esos momentos. Aquellas personas que sufrieron un bombardeo en la guerra o un terremoto muy fuerte se van a sobresaltar ante cualquier detonación y lo hacen sin poder manejarlo. Ahora bien. Qué hacemos con esos pobres perros que la pasan tan mal durante las fiestas o las tormentas. Muchos recurren a los tranquilizantes. Es un gran error, ya que solo van a atontarlos o drogarlos para que no puedan escaparse, pero el terror sigue dentro de ellos y la pasan muy mal. Hay una buena noticia para aquellas personas que tienen un perro que sufre en esos momentos. LA HOMEOPATÍA.  Existen medicamentos homeopáticos para usar en esos trances. Se eligen de acuerdo a cada caso en forma individual. Sobre todo para ir dando diariamente antes que ocurran. Se va modificando de a poco el temperamento para que no reaccionen con esos temblores y angustias. Además, utilizamos fórmulas especiales armadas con medicamentos homeopáticos y flores mezcladas de forma especial, que daremos en el momento del pánico. Cinco gotas cada 15 minutos, cuatro o más veces hasta que pasa el terror y se transforma en un temor normal. Es mejor hacer un estudio del perro desde el punto de vista homeopático para elegir el mejor tratamiento individual, pero a veces no hay tiempo y la fórmula a la que llamamos “Tormenta” nos salva en esos dramáticos momentos. Por eso es bueno tenerla en el botiquín homeopático de casa.  Aclaro que no todos los perros hipersensibles y tienen terror, hay un grupo que sienten bronca. Son los que ladran en forma desafiante. Les ladran a los relámpagos. Los enfrentan. Para ellos que también generan un problema hay tratamiento, pero es diferente. Hay otra fórmula, también hay que estudiarlos para buscar su remedio de base. Es fácil de confundir terror con bronca, pero es fundamental hacerlo porque los tratamientos son diferentes. El manejo que hagamos con nuestro perro desde la primera vez es muy importante para no reforzarle el miedo.  No hay que apañarlo, ni compadecerlo, ni alzarlo, ni acariciarlo, ya que estas reacciones que parecerían normales de parte nuestra solo estarían agravando el cuadro. Los perros piensan como perros, y si tienen miedo y tiemblan y uno los acaricia y dice “pobrecito”, lo que ellos sienten es: ‘Si hago esto de temblar y asustarme, me recompensan, por lo que la próxima vez lo haré más intensamente…’Por supuesto, lo que también debe evitar hacer el dueño es castigar a su animal, ya que esta actitud puede no sólo agravar el comportamiento en cuestión sino también deteriorar el vínculo. Ignorarlo o distraerlo con otra cosa, como un juego o un baile o lo que sea ayuda a que se le vaya pasando. El colocar un sonido fuerte, como música, para tapar un poco los ruidos de pirotecnia, es un buen método. Buscar un lugar en la casa donde el perro se sienta seguro. Una guarida. Puede ser una caja grande, un rincón, debajo de alguna mesa, tratar de dejarle en ese lugar su manta, alguna prenda tuya, vieja, pero con tu olor. De esa manera él irá a ese lugar cuando sienta miedo. Si le das las gotas de la fórmula homeopática cuando comienza la tormenta o los petardos, él se va a sentir más seguro y se va a refugiar a “su” lugar. Las gotas hay que repetirlas cada 15 minutos cuatro veces hasta que se impregnen bien. No son tranquilizantes, por lo que no lo dopan, pero le van a transformar un pánico en un miedo natural. Que pases un excelente fin de año con felicidad y sin problemas.

Hasta la próxima con Salud y Alegría. 

Por MV. Jorge S. Muñoz
Médico veterinario homeópata

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