El paciente phosphorus

Personalidades homeopáticas en animales

Siguiendo con la descripción de las personalidades homeopáticas, le llegó el turno a Phosphorus el “payaso triste” como también lo conocemos. Es un animal alegre, divertido, super sociable, se lleva bien con todos, le gusta que lo acaricien, busca las caricias. Pero también puede suceder que sea todo lo contrario, y que en el fondo tenga alguna tristeza oculta. Como son muy emocionales, algunas cosas lo pueden afectar. La muerte o separación de algún “amigo”, que puede ser el dueño, alguien de la casa, otro animal, un vecino etc… Estén deprimidos, aislados, solitarios, callados, tristes. Los homeópatas decimos que hay un fósforo encendido y un fósforo apagado. Depende de la diátesis (estado de reactividad y salud) que tenga, también de la edad y si es que está enfermo. Es notorio el cambio que se produce en su conducta en determinado momento. Allí hay que consultar porque algo le está pasando. Algunas veces esto es provocado porque se sienten desplazados. Entra algún cachorro a la casa y se ve menos querido. O a los viejitos que ya tienen problemas de piel o incontinencia urinaria, y son dejados en el patio o la cocina para que no ensucie. Esto puede enfermar a nuestro sensible paciente de phosphorus. Es un gran empático, es decir que vive como propio el sufrimiento ajeno. Si alguien en la casa se enferma, se va a poner al lado de la cama y estará allí cuidándolo hasta que se recupere. Es el perfecto “enfermero”. Lo mismo si convive con otro animal y este se enferma, será una estampilla, hasta dormirán juntos. Son esos perros que en el consultorio se acercan al veterinario para que le hagan caricias, se suben y lo lengüetean. Son muy besucones. Los gatos se refriegan sobre uno y quedarán panza arriba preparados para recibir caricias. Si hay una Reunión en casa querrán ser el centro. Los humanos de phosphorus son aquellos que en las fiestas cuentan chistes, bailan, cantan, son el centro de atención y los animadores de la fiesta. Además, son animales hipersensibles. Su nariz es muy reactiva, estornudan ante cualquier olor diferente: perfumes, sahumerios, elementos de limpieza, etc. estornudan exageradamente. Lo mismo pasa con los ruidos, si son agudos como una flauta, una sirena puede que los perros aúllen como si fueran lobos. Los pequeños ruidos como una canilla goteando o una alarma lejana los tendrá muy ansiosos,
inquietos y molestos. Los miedos a veces los dominan y bloquean. Las tormentas, sobre todo las eléctricas, le producen pánico. Su sensibilidad es tal que pueden predecir una tormenta, poniéndose inquietos horas antes que suene el primer trueno. Se esconden, corren, no saben dónde estar. Muchos se van al baño y se meten dentro de la bañera, o en los placares, debajo de la cama. Tiemblan exageradamente. Recuerdo que más allá de su remedio de base cuando pasa algo de este tipo, hay una formula homeopática llamada F Tormentas que se da en el momento del pánico para ayudar a mejorar. Lo mismo pasa con los petardos en fin de año. Los tropismos o lugares sensibles de enfermar son: El sistema nervioso, el hígado y digestivo y la sangre. Puede tener hemorragias en cualquier lado: encías, orina, diarreas con sangrado. Sus nervios están siempre excitados: ansioso, inquieto, puede tener alteraciones, como parálisis parciales o totales, problemas de columna, epilepsia. Los vómitos estarán a la orden del día. Cualquier cambio en la dieta provoca trastornos gastrointestinales. El hígado es muy sensible. No tolera ciertos medicamentos. Tanto perros como gatos sufren de estos problemas. Son delgados a pesar de comer mucho. Son friolentos en general. Su sed es particular porque buscan agua fría y la toman de a poco. Los gatos toman agua de la canilla. Son fanáticos de los helados. Recuerdo a un paciente de phosphorus, un Gran Danés que entraba en la heladería de su barrio, se subía con dos patas en el mostrador y le daban un poco de helado. Era su rutina. Sin embargo, pueden tener aversión a la leche y otros lácteos. Su conducta sexual está incrementada, tanto en machos como en hembras en caninos o felinos. La masturbación en animales hogareños es común, mientras que en los criaderos donde hay apareamientos, a veces estos individuos al ser tan ansiosos se frustran y no pueden acoplarse… En las hembras hay generalmente pseudogestaciones o embarazos psicológicos, con leche en las mamas y conductas extrañas unos cuarenta días luego del celo. Sus celos serán prolongados y muy sangrantes. Como pueden ver tienen muchas facetas diferentes y estados emocionales variados. La sensibilidad, la necesidad de afecto y los tropismos son la clave para diagnosticarlos. Se los puede confundir con otros parecidos, como Nux vómica, Staphisagria,
Arsenicum etc. Los homeópatas tenemos herramientas y métodos para poder identificarlos y tratarlos.
Será hasta la próxima. Salud y Alegría

Por MV. Jorge S. Muñoz
Médico veterinario homeópata

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