Nutrición: Cuando nos fallan nuestros sentidos

21

Una alimentación saludable debe ser integral. Debe abarcar todos los espacios y planos de la nutrición. No solo nos alimentamos por necesidad, también deseamos y queremos una experiencia sensorial y gratificante.

Tenemos que tener conciencia del entorno. Hay una nutrición para el cuerpo, otra para la mente y otra para las emociones. Necesitamos integrarlas si queremos tener una vida saludable. Los factores causantes de desequilibrios están en todos los niveles de nutrición. Podemos ingerir un alimento saludable en un ambiente toxico, con imágenes o sonidos disruptivos o estresantes y esto afectará indefectiblemente nuestra digestión y nuestra salud.

Hoy en día hablamos de contaminación sensorial, pero esta no se limita a lo visual o auditivo, también existen saborizantes, aromatizantes, emulsionantes y muchos otros tipos de aditivos que nos invitan a vivir la experiencia sensorial como algo positivo, pero lejos de ser natural, termina siendo tóxico y contaminante.

También debemos tener en cuenta en la nutrición de nuestro cuerpo, la nutrición por piel. Los celiacos abrieron un debate muy interesante al exigir productos de higiene y cosmética sin TACC. Entendemos que no basta cuidarse en lo que ingerimos por boca, ya que los tóxicos que entran por piel pueden pasar directamente al torrente sanguíneo sin escalas.

Hoy en día muchos medicamentos se administran en forma de parche llevando los activos a todo el organismo con la irrigación sanguínea. Esto nos muestra que nuestro cuerpo puede absorber algunos tóxicos que pudieran estar presentes en los productos de higiene diaria. Champuses, jabones, acondicionadores, desodorantes, cremas y maquillaje pueden ser una fuente tóxica de contaminación, si no optamos por una nutrición para la piel 100% saludable.

Una nutrición saludable, debe ser integral y debemos ser consecuentes y constantes, ya que el cuerpo se acostumbra después de un tiempo a los nuevos hábitos y los tóxicos que venimos consumiendo por décadas, tienen un efecto adictivo y cuando intentamos cambiar estos hábitos es posible que nos venza la ansiedad, el malestar físico, el hábito mental y recaigamos en la tentación de volver a esa falsa sensorialidad creada artificialmente para mantenernos como consumidores cautivos.

Una alimentación saludable debe abarcar todas las áreas de nuestra vida diaria, para que realmente podamos vivir una vida saludable y bajar los momentos de estrés y ansiedad que caracterizan a los tiempos posmodernos y en los cuales nos encontramos con más opciones de consumo de la que podríamos probar a lo largo de toda nuestra vida. Para no confundirnos en este lodazal de ofertas de consumo artificial. La opción es el consumo consiente y saludable.

por Ignacio Conde
iconde@boti-k.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here