Edición Impresa  Quienes Somos  Contacto Sitios Recomendados 
http://www.convivirpress.com
Versión Impresa
InicioAlimentaciónAstrologíaBellezaCharlas MetafísicasFilosofíasHerboristeríaHomeopatíaMarketingMedioambienteReflexionesSaludSociedadTerapias
  Recetas | Glosario | Disciplinas | Foros | Chat Suscripción a convivir | Buscar | Agregar a favoritos
La difícil situación de tener que decir adiós


Escuchemos la confesión de uno mis pacientes. Es útil conocerla porque es otro ejemplo que nos demuestra lo difícil que es, a veces, terminar con una relación sentimental, por más nociva que esta sea:

“No estaba seguro de si debía cortar con mi pareja o no. Por momentos me parecía que la relación era insostenible, por momentos me hacía la ilusión de que todo podía cambiar. Ahora advierto que esperé demasiado tiempo. Reconozco dos cosas: que no me animaba a romper pero, principalmente, que me faltaba seguridad. Viví muchos años con ella, haciéndome la misma pregunta: ¿Se justifica que la deje, es tiempo ya de que lo haga?¿No será mejor esperar? Ahora que mi situación cambió para bien, gracias a que me decidí a abandonarla, vuelvo sobre el pasado y a veces me reprocho por haber esperado tanto. Finalmente acepto aquellos titubeos: eran el resultado de mis ingenuas esperanzas y de mi debilidad psicológica, y porque todavía no había logrado afirmar la fortaleza que tengo hoy”.

Cuando este paciente vino a mi consultorio para pedirme ayuda, estaba realmente deprimido y desorientado. La angustia que le provocaba persistir con una relación desdichada se sumaba a la angustia que le producía terminar con ella. Algunos meses de tratamiento y apoyo fueron suficientes, en principio, para que empezara por sentirse más fortalecido y con mayor confianza en sí mismo. Como consecuencia de ello, y algún tiempo después, pudo ver con más claridad cuál era el mejor camino. Finalmente logró decidirse y cortó.

Mi paciente pudo hacerlo gracias a los cambios que imprimió a su vida. Pues sucede que si necesitamos modificar una situación externa a nosotros, jamás lo lograremos si no nos animamos a cambiar internamente. Él no podía cortar porque se resistía a modificar las cosas: le resultaba más cómodo, más tranquilizador, dejar todo como estaba. Fundamentalmente su propia vida. Por desdicha, esa tranquilidad y comodidad eran aparentes, sólo le servían para negarse a cambiar. Porque cambiar también produce temor.

Lic. Teresa González
Psicóloga

 

Edición Impresa
Convivir Marzo 2011
convivir Marzo 2011
www.centroconvivir.com.ar Gemoterapia Feng Shui CDs de Meditación Libros Péndulos Anillo Atlante Cuencos Tibetanos Velas Energéticas Aceites Esenciales Lámparas de Sal
 
convivir: Avenida Santa Fe 1140, Loc. 15. Tel. (5411) 4815-5240 / Buenos Aires, Argentina
www.convivirpress.com - convivir@convivirpress.com - info@convivirpress.com