Miso, la fuente de sabor

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Cuenta la mitología japonesa que cierta vez los dioses dieron a los hombres y las mujeres, principalmente aquellos que habitaban en zonas montañosas, un regalo para garantizar salud, longevidad y felicidad. Este regalo es llamado miso, que en su lengua materna significa “fuente de sabor”.
El miso es una pasta de gran aroma, fermentada, hecha con semillas de soja, sal marina y algún cereal. Su preparación tiene una larga duración donde el clima y la fermentación de la soja son primordiales para el resultado final. Gracias a todas sus propiedades, el miso es un excelente alimento que posee muchos beneficios para nuestra salud. Durante siglos, fue considerado en China y Japón como un alimento curativo.
Entre sus beneficios, se destaca el crear un buen nivel de energía y vitalidad gracias a sus cantidades de glucosa, lo cual ayuda también a mantener una temperatura corporal estable en estaciones frías. Para conservar un metabolismo sano el miso es rico en minerales. Por otro lado, por la cantidad de enzimas vivas que contiene, ayuda a la digestión, disminuyendo los efectos de comidas pesadas. Así también, el ácido linoléico y la lecitina, disuelven el colesterol en sangre, previniendo enfermedades cardíacas o la hipertensión. Por último, para la belleza, esta pasta nutre piel y cabello, regenerando células.

¿Cómo puede consumirse?
El miso puede utilizarse de diversos modos, sin embargo lo más habitual es en sopas.
Para usarlo en esta comida, se agrega al final cuando ésta ya se encuentra elaborada. Es conveniente disolver el miso previamente por separado con un poco de caldo caliente de la misma sopa. Cocer durante cinco minutos, teniendo mucho cuidado de que no hierva, ya que de esta manera, no se pierden las propiedades características.

Receta de sopa campesina
Porción para 2 ó 3 personas.

Ingredientes:
-1 zanahoria
-1 rama de apio
-1 cebolla
-2 cucharaditas de miso
-perejil

Lavar la zanahoria y el apio y cortar en forma de dado. Pelar la cebolla y cortarla en láminas. Poner unas gotitas de aceite en la cacerola y saltear las hortalizas. Agregar 2 boles de agua, llevar a ebullición y dejar cocer lentamente durante 20 minutos, con la cacerola tapada.
A continuación, en otro recipiente, disolver el miso en un poco de caldo y, más tarde, verter en la cacerola.
Por último, calentar lentamente, sin que hierva. Y servir acompañado de perejil picado

2.- En un recipiente aparte se disuelve el miso en un poco del caldo de la sopa y, luego, se vierte en la cacerola.

3.- Se calienta lentamente, sin que hierva, durante 1 ó 2 minutos. Se sirve acompañado con perejil picado.

Para finalizar, es necesario advertir una pequeña contraindicación del miso. A causa de su elevado contenido de sodio, esta pasta no es recomendable para personas que tienen hipertensión arterial.

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