El cliente modifica la realidad

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Ir a la dietética en mi caso es como ir al Shopping para otros. Me deleito mirando cientos de productos. Leyendo etiquetas y verificando qué producto es realmente sano y cuál es sólo un producto dietético pero poco saludable.
Hoy muchas dietéticas pecan, según mi punto de vista claro está, de vender todo lo que se ofrece desde la industria.
Industria que, muchas veces, sólo piensa en un rinde mayor y en abastecer con lo que el público demanda, engañosamente y sin ser claros.
Cada año observamos un gran crecimiento en nuevos productos apto diabéticos,  apto celíacos, light o bajas calorías que de naturales o sanos no tienen más que el título.
Ni los consumidores ni los productores entienden de sanar patologías supuestamente incurables o de por lo menos no seguir empeorándolas. Los productos para diabéticos siguen con edulcorantes (generalmente en las formulaciones productivas mínimo se mezclan dos variantes) que agravan en cada ingesta la situación del páncreas, aunque sin subida previa de glucemia.
Productos Sin TACC pero sin nutrientes necesarios para mejorar nuestro organismo aparecen por doquier y es el nuevo boom de la industria.
Azúcar refinadas, lácteos y grasas saturadas, trans, hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas (interesterificadas) abundan en sus fórmulas. A esto se le suman una totalidad abrumadora de espesantes, emulsionantes y almidones simples. Pero al no contener gluten la media lo toma como saludable y eso pareciera ser suficiente.
En definitiva, si usted es de los que recién comienza con la transición hacia una vida saludable no se asuste si a lo largo del camino se encuentra pensando -“Uy, y yo lo consumía pensado que era bueno”, porque nos pasó a casi todos…
“Sin lácteos no se puede vivir”; “Los edulcorantes son buenos”; “No hay aditivos que hagan mal” son de las más descabelladas frases qué médicos y organizaciones lucrativas imponen desde su status jerárquico.

¿Cómo hacer entonces?
Una buena manera que encontraron de diferenciarse entre las dietéticas que observaban este juego y no querían ser parte, es llamarse “Almacén Natural”. Quienes optan por no ofrecer TODO lo que la industria fabrica, sino sólo lo que ellos creen y deciden como “Saludable”. He aquí otro gran discernimiento.  ¿Qué es saludable para cada uno?
Estos almacenes suelen contar con insumos que muchas dietéticas no tienen, como por ejemplo Harina de Arvejas, la cual se utiliza en distintas preparaciones como espesante, tortillas, veganas, hamburguesas, embutidos, etc. Harina de semillas de Psyllium para poder reemplazar el gluten sin abusar de gomas (xántica, guar, arábiga, etc). También suelen tener en stock muchas opciones orgánicas, tofu, salsa de soja, dulces, etc. que por un tema de costos, utilización de frío y demás muchas dietéticas no les dan lugar en su emprendimiento.
Los almacenes naturales además, suelen contar con un plus muy positivo que el público, con justa razón, demanda cada vez más: Personal con una base teórico práctica sobre el tema en cuestión.
Me ha tocado presenciar vivencias increíbles pero reales, como el dueño de una dietética, o pseudo dietética que explicaba a un cliente –“El Mijo se espolvorea como si fuese sésamo u otra semilla, quiere llevar 200g para probar?”.
El cliente que no tuvo la peor idea de preguntar -Cómo se utiliza el Mijo- en ese lugar, es muy probable que haya dejado de consumir estos productos, o por lo menos el Mijo luego de llevar a la práctica los erróneos consejos del encargado. Espero que su dentista tenga consejos mejores.
Esto pasa por dos motivos: muchas personas invierten en abrir una dietétetica sin saber, como sucede con muchos gastronómicos que fallaban en su gran mayoría. Era el boom del momento, si alguien juntaba algo de plata no tenía peor idea que invertirlo en un local gastronómico sin informarse en absoluto en cómo realizarlo. Algo así sucede hoy con las dietéticas.
El segundo motivo es que a algunas personas les parece que informarse y educar a sus empleados es una pérdida de dinero, un gasto innecesario en vez de tomarlo como una fundamental inversión para que su negocio sea perenne y cree fidelidad con sus consumidores. Esto no sólo sucede en las tiendas de barrio sino también en las grandes cadenas que llenan la ciudad. La mayoría de sus empleados no saben en absoluto las diferencias entre las miradas naturales y cómo utilizar la herboristería. Quizá sí, en algunas de estas grandes cadenas sepan cómo cocinar el Mijo, pero eso no es suficiente.
No esperemos más al pony que nos lleva a casa, vayamos nosotros por caminos nuestros, cada uno a su manera, pero sabiendo que todo depende de nuestras acciones. Primero el accionar de cada uno, luego la semilla se expande y somos toda una red. Como está ocurriendo desde hace unos años.
La Moda saludable es inevitable e ineludible, está por una razón fundamental. Las personas al verse sumidas y expuestas a tantas patologías comunes hoy en día, eligen informarse y tomar las riendas advirtiendo un sentido oculto en este boom pandémico de enfermedades pocos habituales años atrás.
Los gobiernos aceptan y apoyan estas estrategias por dos razones. Para evitar gastos y porque es “prensable” como me ha tocado escuchar en una reunión con un intendente. Poco nos importa que así se comporten.
En la industria de a poco se comenta y entre ellos avistan las nuevas reglas: alimentos más saludables y etiquetas claras. La demanda dice que ya no elige Glutamato, gluten, lácteos y productos ultraprocesados. Creánme que Ellos ya lo saben y de a poco y con mucha ignorancia, están tratando de abastecernos.
Siempre dije que es el cliente quien modifica la realidad y no las marcas, que nos ofrecen con todo el marketing a cuesta productos innecesarios.
Hoy se refleja claramente esta actitud activa de quienes pretendemos encontrarnos productos saludables industrializados lo menos posible.
Dietéticas argentinas, infórmense sobre las distintas corrientes naturales. Eduquen a sus empleados tanto en la teoría como en la práctica.
Sean amables con un público que muchas veces toca de oído e intenta que un encargado le solucione la vida.
Esto pasa y de eso viven comercialmente. Amor, sólo un poco más de Amor incluso en un proyecto comercial.

Pablo Armenti – Chef
pabloarmentichef@gmail.com
www.cocinanaturalonline.com

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