Echinacea, para prevenir gripes y resfríos!

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El uso de Echinacea o Equinacea se ha popularizado para el tratamiento de resfríos, gripes y otras infecciones virales o bacterianas del tracto respiratorio, tales como laringitis, amigdalitis y condiciones catarrales de nariz y senos paranasales. Usualmente se suministra al primer inicio de los síntomas y se continúa por 7 a 14 días. Nativa de América del Norte, fue utilizada por los pueblos originarios que habitaban dicha zona por sus excelentes propiedades curativas. Introducida en la medicina práctica a comienzos del Siglo XX.
Hasta la década de 1930, Echinacea fue el medicamento elegido para el tratamiento de los resfríos en los EE.UU.
Perdió su popularidad con el advenimiento de los antibióticos sulfamídicos. Irónicamente, las sulfas son tan inefectivas contra las gripes como cualquier otro antibiótico, mientras que la Echinacea parece ser de utilidad. En Alemania, la Echinacea se mantiene como el principal remedio contra las infecciones respiratorias menores. La principal virtud de la echinácea radica en sus propiedades antimicrobianas en contra de bacterias, hongos y virus. Esta planta se considera uno de los mejores antibióticos naturales. La razón de esta propiedad se debe a su capacidad para estimular el sistema inmunitario, produciendo más glóbulos blancos. La equinacina, el ácido cafeico y el ácido chicórico son los componentes que producen esta estimulación. Igualmente se ha comprobado su poder para estimular la producción de interferón, una proteína que el propio organismo produce para neutralizar los virus.
Aunque puede tomarse en forma de planta seca, lo ideal es utilizar suplementos normalizados de echinácea que permiten una utilización más práctica y con una mayor seguridad. Puede encontrarse en forma de comprimidos, cápsulas y tinturas madre (fitoestracto).

Otros Usos: Infecciones odontológicas: las tinturas de esta planta pueden ser utilizadas como colutorio en el tratamiento de la piorrea y gingivitis.
Lesiones dermatológicas: lociones tópicas en el tratamiento de heridas infectadas. Los extractos han sido utilizados para mejorar la curación de úlceras cutáneas, abscesos, eczemas, acné, quemaduras, psoriasis, herpes simples y herpes genital.
Infecciones genitourinarias: en Alemania se administra por vía oral o endovenosa para el tratamiento de prostatitis e infecciones urinarias. También se ha utilizado en el tratamiento de gonorrea, enfermedad pélvica inflamatoria, infecciones vaginales micóticas. Para maximizar los beneficios de esta planta, se conveniente administrarla con múltiples vitaminas. (En Australia se prescribe una fórmula que incluye Echinacea, vitamina A, vitamina C, vitamina E y Zinc ante el primer signo de infección respiratoria viral). Precauciones especiales
Algunos especialistas advierten contra su uso en pacientes con enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple, lupus o artritis reumatoidea, tuberculosis o leucemia. Se recomienda no utilizar Echinacea por más de 8 semanas. Dado que no existen evidencias de que el uso de Echinacea sea efectivo cuando se ingiere por períodos prolongados, esto resulta probablemente sensato.Otros estudios demuestran que su utilización en niños es segura.
Consultar su uso a su medico o farmaceutico

Colaboración: Ana Goldman

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