Comer sano es nuestro negocio

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La gente no compra productos
La gente compra expectativas.
La gente compra esperanzas, como la promesa de cuidar su salud, su cuerpo, su mente. La gente compra el imaginario del bienestar.

Los productos que, diariamente vendemos, son una expresión que concretiza ese imaginario buscado. Por lo tanto, el producto, lleva implícito, un mensaje.

Esta introducción formó parte de un curso de marketing que yo dictaba (a distancia), por Internet.

Existe un concepto de marketing, creado y difundido por autores referentes, investigadores, con base en la psicología del consumidor. Tales autores sostienen que: “la gente no compra moléculas, compra percepciones”.

Para ir redondeando este párrafo, es muy importante interpretar el significado simbólico de lo que vendemos y asumir el rol protagónico que (en su imaginario), el consumidor otorga a la Dietética. Sabemos que la Dietética tiene buena imagen (buena prensa) en la cabeza del público. Saquemos provecho, hagamos de esa imagen un negocio.

Un negocio sano

Cuando hablo de hacer negocio, me refiero a negocio lícito. Nuestra actividad es un negocio legal, legalizado y legitimado por el público.

A veces, por estigmas erróneos, hay gente que, a la palabra “negocio” le tiene idea, le tiene resistencia. Hay que erradicar esa mirada y asumir las cosas como son. El mundo está conformado por negocios. La economía impulsa el progreso. El progreso abre camino a la prosperidad, al bienestar general. Especialmente, nuestro país necesita de gente que haga buenos negocios.

Siempre que hablamos de hacer negocios, hablamos que sean buenos para todos, a lo largo de nuestra cadena productiva, es decir: fabricantes, distribuidores, dietéticas, comunicadores, profesionales, consumidores. De esa forma, estamos todos y entre todos nos beneficiamos. Esto significa comer sano y generar dividendos sanos.

¿Qué es comer sano?

Yo aquí hablo de tendencias comerciales saludables. No me corresponde entrar en terrenos que son propiedad de los profesionales de la salud, como son: nutricionistas, médicos, farmacéuticos, bromatólogos y otros.

Cada cual en su ámbito científico.

Y sigo hablando de lo que me proponía: el saludable comercio de comer sano. “No me dejen afuera”, diríamos como dietética.

Pues, fue la dietética quien sembró la semilla de la alimentación saludable. Es una cuestión de justicia, de retribución, que la dietética participe de los frutos.

Pregunte a sus clientes.

¿Qué es, para Usted, comer sano?

Haga esa pregunta a sus clientes, como una forma de comenzar el diálogo. Con esa pregunta (y con las variadas respuestas), Usted va a reunir buen material para trabajar su negocio diario.

Durante la reciente Expo Dietéticactiva, hicimos esa pregunta a muchos visitantes. Yo me sorprendí. Espero y deseo que Usted también se sorprenda.

Y aprenda mucho, como yo aprendí.

¿Comer variado?

Uno de los emergentes, (para nutricionistas) comer sano es comer variado.

Sobre ese particular, constatamos que, en nuestra cultura alimentaria argentina, es poca la variedad en la mesa. Algo contradictorio: un país que produce de todo, con gran variedad, pero que, a la hora de comer lo que se produce, prefiere NO INNOVAR. ¿Es así?

Por ejemplo, el poroto es el gran ausente. Muchas campañas ya se realizaron para incrementar el consumo de porotos, pero, nada. El poroto sigue relegado y hasta con mala prensa. Sin embargo, las legumbres aportan muchos nutrientes, son relativamente accesibles en precios, son fuente de fibras. La misma suerte (o poca suerte) les toca a muchos productos de nuestra producción nacional.

Volviendo al comienzo, para la dietética, incrementar la venta de porotos es buen negocio. Comencemos haciendo la necesaria docencia, o sea, enseñando a preparar. Aquél que no sabe, se siente inseguro. Le puede salir mal. En los últimos tiempos, los nuevos chefs vienen trabajando para transmitir prácticas de cocinar, innovando, facilitando, descubriendo nuevos sabores.

¿Comer con bajas calorías?

Básicamente, las calorías pasaron a personificar la maldad. La caloría es el enemigo público. Con esa puesta en escena, el producto “bajas calorías” pasó a constituirse en el caballito de batalla de nuestro mercado. Para mucha gente, comer sano significa ingerir alimentos que “no engordan”.

Ahora bien, y lo dice la ciencia: caloría es un referente nutricional importante. No siempre la dieta de bajas calorías significa comer sano (para todos). Por ende, frente a consultas sobre calorías, está bien que (en la dietética) recomendemos: consulte con médicos y nutricionistas. Pero, no dejemos de vender productos modestos en calorías.

¿Comer sin colesterol?

El colesterol es otro de los demonios de la nutrición.

Frente a tal demonización, los productos SIN COLESTEROL constituyen un motivo de permanente demanda por parte de nuestra clientela. Así que, sigamos diciendo las cosas como son: el negocio del “sin colesterol” es bueno para la dietética. Al mismo tiempo, conviene resaltar que, por sus características, la gran mayoría de los productos que vendemos, son de origen vegetal, por lo tanto, no contienen colesterol. En cierto sentido y ampliando el concepto, la dietética en sí misma, es “UN NEGOCIO SIN COLESTEROL”. Hagamos de tal virtud, una fortaleza. Pongamos un cartel, un afiche: “Aquí encontrará casi de todo, menos colesterol”.

¿Comer sin gluten?

Es la nueva tendencia y viene creciendo.

En Estados Unidos, por ejemplo, hay 3 millones de celíacos (detectados). Sin embargo, aproximadamente 11 millones de personas ya comen sin gluten.

En el así llamado “Rubro Gluten Free”, todas las estadísticas vienen creciendo. Crece en millones de dólares, crece en número de nuevos productos, crece en usuarios. Esa tendencia es global y está llegando a la Argentina. Para darle una idea, en número de celíacos diagnosticados (en USA) sigue casi estable, pero, tomando el período desde el año 2009 al 2016, el mercado Gluten Free se triplicó. ¿Y por casa, cómo andamos?. En Argentina, ya son más de 4.600 los alimentos SIN TACC registrados.

Entre los nuevos y fuertes usuarios Gluten Free están los deportistas. Está comprobado que el gluten es una proteína que les cae pesada a los deportistas y que, al comer sin gluten, logran mejor rendimiento. Hay libros que tratan del tema. Uno de ellos, (se lo recomiendo), es el libro “SECRETOS DE UN GANADOR”. El campeón mundial de tenis, Novak Djokovic, comparte la experiencia que lo ayudó a llegar a ser campeón: “el plan sin gluten de catorce días que transformó por completo su cuerpo y su mente”.

¿Falta algo?

Faltaría (para la próxima nota), hablar del exceso de sal. Hablar de la comida vegana. De productos orgánicos. De preceptos religiosos (indianistas, judíos, islámicos, cristianos, budistas). Las creencias tienen sus fundamentos y sus mandamientos respecto a alimentación, salud, religión. También es fascinante saber que existieron sociedades enteras que comían de manera muy diferente y muy sano (aztecas, incas, guaraníes, mapuches, aimaras)

Me propongo a trabajar esos temasen notas futuras.

Nuestro mejor negocio, (en las dietéticas), consiste en conocer para dar el consejo oportuno y hacer un negocio lícito, sano, con buenas prácticas de dispensación y seguridad alimentaria.

Buen tema ese, de la seguridad alimentaria. Lo vamos a desarrollar (también) en notas venideras. No se pierdan los próximos números del CONVIVIR<

*Helio Perotto es brasileño, psicólogo, educador, con posgrado en comunicación comercial y teleeducación. Desde el año 2001 escribe regularmente y exclusivamente para los lectores de CONVIVIR (Marketing para Dietéticas). Es docente de Marketing y Comercialización por internet. Es empresario PYME, titular de la marca Gurfi y productor de cereales GLUTEN FREE.
/Cereales sin gluten /Cereales proteicos
/Marketing perotto
helioperotto@gmail.com

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