Alimentación orgánica, alimentación responsable

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El consumo de productos orgánicos en el mundo viene creciendo fuertemente por la preocupación que existe hacia el descuido con el medioambiente y por mejorar  la salud de los seres humanos.  En otras palabras, quienes eligen consumir productos ecológicos están no sólo optimizando su calidad de vida, sino también la salud de nuestro planeta evitando el agravamiento del calentamiento global. La agricultura orgánica representa una alternativa óptima contra la agricultura industrializada que hoy genera más del 15% del total de gases GHG de efecto invernadero.

Más sana y saludable, la comida orgánica resulta también más segura, ya que durante los procesos de cultivo se prohíbe el uso rutinario de plaguicidas y herbicidas que se da frecuentemente en combinaciones potencialmente peligrosas. Los alimentos que se obtienen con estos métodos contienen una mayor cantidad de nutrientes, desde los tradicionalmente conocidos como las vitaminas y los minerales,  hasta aquellas sustancias como los fitonutrientes,  elementos de origen vegetal, que nos protegen de radiaciones, contaminantes ambientales y conservantes agregados a los alimentos industrializados.

La Argentina presenta un marco ideal para que esta tendencia de consumo siga incrementándose, ya que se encuentra  entre los primero productores orgánicos del mundo aprovechando la diversidad del clima, que resulta útil para todo tipo de cosechas. Entre 1992 y 1993 se creó el Sistema Nacional de Producción Orgánica, oficialmente avalado por la Unión Europea convirtiendo a nuestro país en uno  de los mercados orgánicos más  confiable del mundo  con fabricación y producción de materias primas de calidad superior. Por otra parte, es una exigencia que  todos  los productos orgánicos que se comercializan estén certificados,  refiriéndonos a productos agrícolas que han sido cultivados y procesados según normas estándar, verificadas por organizaciones privadas. 

Lejos de ser una moda, los argentinos  empezaron a experimentar  un “despertar”  de consumo orgánico desde 2008, a transitar una toma de conciencia por lo que  comemos. Empieza a existir lo que llamamos consumo responsable  y esa filosofía se ve aplicada en el  día a día a través de la alimentación ecológica, por ejemplo.

En la actualidad, los consumidores orgánicos optan por  productos frescos, frutas y verduras ya que, en general, se relaciona “lo orgánico” con productos de la huerta. Lo cierto es que  cada día más, crecen las ventas de  productos elaborados como nuestra línea Terrasana que incluye aceites, mieles y aceitunas o alimentos para diabéticos y celíacos como Pastas D´Oro, 100% naturales que no contienen gluten y tienen un bajo índice glicémico.

La vuelta hacia una alimentación con productos naturales nos ha llevado a  valorar la alimentación orgánica como parte de un proceso de promoción de la salud y de prevención de enfermedades. Nuestra calidad de vida  está directamente relacionada con lo que ingerimos, es por eso que  una buena nutrición de las plantas y de los animales que forman parte de la mesa familiar, nos proporcionará los elementos que necesitamos para la vida.

Por Fernando Baz,

Socio Gerente de Jardín Orgánico

www.jardinorganico.com.ar

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