Alimentación consciente, saludable y un estilo de vida natural

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El alimentarse y nutrirse de la naturaleza en su máxima expresión, de alimentos frescos, cargados de enzimas y de alto valor nutricional, en el momento en el cual teníamos hambre o necesidad de algún nutriente, forma parte del origen de la alimentación del ser humano. La alimentación quedó rezagada cuando el ser humano se movilizó y se ubicó en climas no propicios para su supervivencia. Más tarde, cuando la industrialización predominó, dejó de nutrirse y comenzó a sobrealimentarse. Conversemos hasta el final de la nota para entender por qué ser conscientes cuando hablamos de Diabetes o de cualquier otra enfermedad.

Alimentación Consciente ¿cómo lo defino?

Los seres humanos somos tan dinámicos que estamos generando constantemente nuevos inventos, propuestas y hasta recetas, pero mi pregunta es ¿Nos atrevemos a reinventarnos cuando aparece una enfermedad o un síntoma que no esperamos? En diciembre de 2013 estuve haciendo una desintoxicación de mi cuerpo a raíz de que siempre estuve buscando una manera de mejorar la Diabetes tipo I diagnosticada a los 11 años. Viví además con mi madre el testimonio de que el cáncer se podía mejorar y como lo viví en carne propia, hasta revertir y ser un gran maestro de vida. Esto me llevó a preguntarme con tan solo 11 años de edad: “Si el cáncer se puede superar ¿por qué no una diabetes?”.

A partir de este proceso de desintoxicación me interesé por una Alimentación Viva, es decir, una alimentación sin destrucción de los nutrientes. Me gusta definir la Alimentación Viva como una forma de respetar a la naturaleza en su máximo esplendor. Si nosotros ponemos la mano arriba de una sartén caliente, nos vamos a quemar: las células de la piel van a morir. Lo mismo le pasa a los alimentos, si constantemente ponemos a los alimentos a temperaturas altas, se destruyen sus enzimas, sus células, sus nutrientes, dejan de tener la energía vital para nutrirnos gracias a la ruptura de su estructura natural.

Desde que descubrí cantidad de alimentos vitales, me nacieron las ganas de difundir sus ideas y educar en todo lo referido al maravilloso proceso que nuestro cuerpo humano realiza de absorber alimentos, combinarlos con reacciones químicas y metabolizar sus nutrientes en mayor o menor medida. “Esto tiene que llegar a los gastronómicos, nutricionistas y médicos”, me dije. El mensaje es que el alimento realmente nos nutra, que el acto de comer, llegue al estadio de nutrir de nuestro cuerpo y cumplir el objetivo que tiene como alimento.

“Alimentación Saludable” me animo a definirla como la selección de alimentos que estén naturalmente adaptados para relacionarse con nuestra fisiología natural. Aquellos alimentos que nuestro sistema puede digerir, absorber y utilizar en su mayor potencial. Elegir alimentos íntegros, que no hayan sufrido transformaciones genéticas ni hayan sido expuestos a la mano del hombre o a máquinas, alterando la composición química natural de sus nutrientes. Y por último, la elección de consumir alimentos que mezclados con otros alimentos, tampoco generen reacciones adversas y posiblemente tóxicas para nuestro organismo y salubridad.

La alimentación consciente hace referencia al discernimiento de lo que elegimos para comer, cuándo lo elegimos y por qué lo elegimos.

Alimentarse de forma consciente, muchas veces se lo cataloga en un “estilo de comida”, o tal vez en un “utopía subjetiva de la alimentación”, pero tenemos bases sólidas a las cuales recurrir para hablar de Alimentación Consciente o Ser conscientes de la alimentación. Algunas de ellas son:

Hay tantas formas de alimentarse conscientemente como cuerpos vivos en el planeta.

La alimentación consciente hace referencia al discernimiento de lo que elegimos para comer, cuándo lo elegimos y por qué lo elegimos.

Debemos aprender a respetar al ecosistema, la vida vegetal, la vida animal, la vida microbiológica y marina. Estamos con convivencia con miles de organismos cooperantes en nuestra vida. Alimentarse de forma consciente refiere a una detallada mirada que contemple si lo que comemos tiende en algún punto a destruir, malgastar o extinguir alguna especie teniendo como base nuestra fisiología natural.

Cada cuerpo tiene una historia, un presente y algo que programar para el devenir. La alimentación es una “necesidad biológica” que hacemos todos los días de forma repetida. Estamos renovando instante a instante nuestras necesidades como seres íntegros y holísticos. Más allá de esa distinción, somos conscientes de que en cada momento podemos elegir comer algo que “no sea sano” o que “sea sano”, algo que “nos haga bien” o algo que “no nos haga bien”. Estas elecciones marcan la diferencia: debemos ser puntillosos y exhaustivos en saber realmente escuchar la necesidad y el pedido del cuerpo.

Tres tips para empezar a mejorar un cuadro de Diabetes que puedes incorporar con mi apoyo y asistencia:

1- Respetar al alimento como un ser vivo. El alimento está en constante vibración dispuesto a entregarse para que nos podamos nutrir. Lo elijo dentro de estos tres tips para compartirte ya que en las guías generales de nutrición y medicina para una persona con diabetes, lo único que se hace es restringir, pero jamás se habla de incorporar. En este caso lo que busco es que con los conceptos que te di al comienzo y tu libre albedrío, puedas incorporar por la alimentación, vitalidad nutricional y células que ayuden al proceso de mejorar la producción de insulina e incluso metabolicen de mejor forma la glucosa.

2- Hacer pequeños aportes posibles: con jugos y batidos con mucha cantidad de hojas verdes (usar en mayoría: pepino, limón, arándanos, espinaca, berro, perejil, clorofila de pasto de trigo, alga espirulina, alga chlorella, semillas de chía, hojas de stevia, canela, sandía, aloe vera, semillas de fenogreco)… …aprender a respirar de forma consciente como método de alcalinizar la sangre y oxigenar el medio ambiente y meditar de forma regular para llegar a comprender la causa primaria que indujo la enfermedad.

3- Aprender a escuchar el cuerpo. Cuando nos inclinamos por una alimentación consciente no lo hacemos solo por saciar los sentidos. Elegimos esta alimentación, fundamentalmente porque nos sentimos bien. ¿Por qué voy a comer lo que me hace sentir mal? Poder escuchar el cuerpo es lo esencial para volver a ser “seres humanos” sanos.

¿La Alimentación Viva es sinónimo de Alimentación Consciente?

Necesariamente ser consciente de nuestra alimentación no lleva pegado el concepto de comer todos los alimentos de forma viva y cruda, pero si es un gran paso que todo aquel que elige alimentos vivos y crudos, seguro en algún momento se preguntó qué está comiendo, porqué lo está comiendo y como lo come.

Para hablar ampliar el concepto te voy a contar un poco sobre la Alimentacion Viva, aquel acto fisiológico que hemos dejado de lado y hasta olvidado, al punto que hay hasta tabúes y miedos al concepto.

El alimentarse y nutrirse de la naturaleza en su máxima expresión, de alimentos frescos, cargados de enzimas y de alto valor nutricional, en el momento en el cual teníamos hambre o necesidad de algún nutriente, forma parte del origen de la alimentación del ser humano, tal forma natural de alimentación quedó rezagada cuando el ser humano se movilizó y se ubicó en climas no propicios para su supervivencia. Más tarde, cuando la industrialización predominó, dejó de nutrirse y comenzó a sobrealimentarse.

Todos los alimentos poseen vitalidad intrínseca, vida en potencia dentro de sí mismos. Por ejemplo las manzanas y zanahorias que, tras ser recolectadas, se mantienen vivas durante un tiempo y pueden seguir madurando y hasta brotando. Otro ejemplo simple e histórico es traer las pirámides de Egipto que dentro de ellas fueron encontrados granos de cereales que los antiguos egipcios dejaron a sus faraones para que tuvieran alimento después de morir. Se comprobó que éstos, pese al paso del tiempo, podían germinar, porque estaban vivos aún y sin degradarse.

Los alimentos que portan vida nos entregan “energía vital y solar” en las mejores condiciones y que el cuerpo las aprovecha con gran eficiencia. Estos alimentos nos brindan oxígeno, agua, vitaminas, minerales, proteínas, grasas e hidratos de carbono. Si, hablar de hidratos de carbono no está mal para una persona con diabetes, incluso necesita de esta ingesta para generar combustible ¿Pero qué hidratos? Es simple, una harina no es un alimento natural para nosotros e incluso nos inflaman, por eso las harinas no es el hidrato elegido, pero si las frutas y hortalizas, donde si elijo comer la fibra natural de la fruta u hortaliza, y elijo mover el cuerpo y no dejarlo en sedentarismo, voy a mejorar todo el funcionamiento hormonal y por ende, mejorar la producción de insulina.

En materia de técnicas, te recomiendo re-aprender a manipular los alimentos para no romper su campo energético, aprender a germinar, aprender a fermentar y aprender a elegir cuando consumo tal o cual alimento y de qué forma, ya que las recetas francesas, italianas, americanas e inglesas van a quedar obsoletas en nuestro libro de cocina.

La cocina sin fuego o sin calor que supere al doble nuestra temperatura corporal como acostumbramos a servir nuestros alimentos, puede ser desarrollada todo el año, no sólo en estos cálidos meses de primavera-verano: si en invierno consumo un alimento vivo, no rompo su estructura enzimática, recibo sus nutrientes y elevo mi temperatura corporal. Por lo tanto, recomiendo re-acostumbrar al cuerpo a consumir alimentos vivos durante todo el año. Acceder a los beneficios de la Alimentación Viva es sencillo en el marco de una alimentación más rica y saludable.

Es necesario que las personas que quieren comer más sano se informen y que también se sumen a este conocimiento las tiendas naturales, dietéticas, restaurantes, médicos, nutricionistas y otros profesionales de la salud, porque es clave derribar mitos y fomentar el conocimiento de forma integral a nuestra composición de seres humanos que vivimos en la naturaleza y somos parte de ella. Por ejemplo, ejemplifico la afirmación con el ejemplo de las semillas de chía que son buenas y que tienen propiedades beneficiosas, sí, eso es cierto, pero falta información de cómo implementarlas en la alimentación, de cómo activarlas y utilizarlas para que aprovechemos sus nutrientes. Los prejuicios nos mantienen en un estado de “adormecimiento” con respecto a la alimentación. Por ejemplo, desde niños nos dicen que necesitamos leche de vaca para nuestro desarrollo óseo, pero no nos cuentan (quizás por desconocimiento o desinterés o interés comercial) que puede desembocar en problemas para los huesos y abordando la Diabetes, tengo mi testimonio personal de cómo dejar los lácteos, benefició notablemente la Diabetes en mí. Continuará…

 

Matías Amadasi
Gastronómico profesional,
Coach en estilo de vida y Consultor organizacional
en Alimentación Saludable.
Fundador de el Arte del Buen Comer y
de la Universidad de la Conciencia
Embajador de Paz
www.matiasamadasi.com
contacto@matiasamadasi.com
(+549) 1162977768 | /matiasamadasi
@MatiasAmadasi | Matias Amadasi

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