Respuestas concretas para
preguntas concretas
En
voz más bien baja y con modales contenidos,
la mujer confirma lo que anticipó por teléfono:
una serie de asaltos han puesto al borde de la quiebra
a su pequeña tienda del Gran Buenos Aires.
Sin embargo, ya al preparar su carta natal yo había
visto la enorme carga de violencia que había
en ella. Era evidente que los muchachos del barrio
pobre a pocas cuadras de su local se encargaban de
mostrarle, una y otra vez, esa agresividad que ella
no se atrevía a expresar.
Es un caso que se repite y hay ejemplos famosos que
suelen analizarse en las escuelas de astrología:
el pacifista más célebre, Mahatma Gandhi,
inspirador de la táctica de la no violencia;
o John Lennon, otro pacifista y militante del amor.
La violencia no faltó en sus vidas. En Gandhi,
en su resistencia empecinada, y en Lennon, por ejemplo,
en aquella conferencia de prensa que ofreció
junto con Yoko Ono, los dos desnudos en la cama. Estas
manifestaciones no bastaron para descargar la enorme
“violencia energética” que muestran
sus cartas. Terminaron asesinados por dos fanáticos,
un sikh un “admirador”. Sus matadores
fueron, para ellos, el rostro de lo que llamamos “destino”.
El gran significador de “violencia” en
una carta natal es el planeta Marte, que también
representa nuestro instinto de supervivencia, la capacidad
de conectarnos con nuestro deseo y de realizarlo y
varias cosas más. Sin Marte no podríamos
sobrevivir, pero si está exacerbado tal vez
queramos no queramos hacernos cargo de él ni
vivirlo completamente. Pero entonces algo o alguien
ajeno a nosotros se hará cargo y nos lo mostrará,
por lo general de maneras indeseadas (lo cual es válido
no solo para Marte sino para todo lo que somos, mostrado
por la carta natal).
Esto
no significa que para evitar su asesinato Gandhi debió
haber salido a matar sikhs. Ni que Lennon a detectar
“admiradores” y llevar una pistola. Ni
mi clienta reunir algunos amigos decididos e ir una
noche a ametrallar casuchas en la villa miseria cercana.
Cada persona deberá encontrar su propio camino
a su violencia. Lo cual forma parte del encontrarse
a sí mismo. Pero cualquiera sea el camino,
algo es válido para todos: el primer paso es
tomar conciencia; y no solo mentalmente, sino con
todo nuestro ser (con toda nuestra carta natal).
Romaeus
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