La
ley fundamental en la Radiestesia es la ley de la
RESONANCIA.
Toda materia, cada objeto, cada cuerpo, ya sea éste
animado o inanimado, vibra, irradia y cada cuerpo
tiene su vibración específica propia, que lo diferencia
de los demás.
Si la vibración propia de un cuerpo y un impulso vibratorio
proveniente de su exterior se encuentran en armonía,
es decir un ritmo igual de vibración, eso significa
RESONANCIA.
Si los ritmos de vibración no son concordantes, entonces
se produce DISONANCIA.
Hay tres principios fundamentales en la Radiestesia,
que son los siguientes:
OM = Orientación
mental
CM = Convención mental
IM = Interrogación mental
La OM u Orientación
Mental es el consciente y mentalmente expresado deseo
del operador, antes de cada investigación, de hacerse
sensible a las radiaciones que a él le interesan,
con exclusión de todas las demás.
Debe orientar toda su atención a este deseo. Mediante
esta concentración y la utilización de su inteligencia
y de los sentidos, se forma un bloqueo contra todo
lo demás que no es objeto de la investigación que
se quiere hacer.
Esto en sí no es algo tan especial. Si escuchamos
por ejemplo una orquesta, y nos interesa especialmente
percibir como toca el clarinete, nos podemos abstraer
de todos los demás instrumentos y seguir sólo la música
del clarinete. Lo mismo podemos hacer con el violín
o con cualquier otro instrumento. 0 si por ejemplo
en una Fuga de Bach nos interesa un determinado tema,
podemos seguir a éste con exclusión de todos los demás.
Concentrarse en un solo y determinado motivo, es decir
una verdadera "concentración mental".
La OM no tiene nada que ver con sugestión. No se trata
de querer hallar algo a toda costa, sino de hacernos
sensibles para la percepción de algo que pudiera existir.
La CM o Convención mental: Si la OM está correctamente
realizada y la pregunta claramente formulada, deberá
haber entonces una reacción o respuesta del péndulo
o de la varilla. ¿Pero que significa esta reacción?
Antiguamente cada uno tenía su convención o código
propio. Hoy en día, internacionalmente se busca unificar
ese código, es decir, que todos hablemos el mismo
idioma.
Los movimientos de los instrumentos utilizados deben
ser propios a éste. Así, al péndulo no se le puede
pedir que realice saltitos, sino que sus movimientos
serán circulatorios en uno u otro sentido, o de vaivenes
horizontales.
La horqueta sólo podrá moverse verticalmente, hacia
arriba o hacia abajo, y las varillas en L se moverán
lateralmente.
La convención internacionalmente aceptada es con el
péndulo:
giro en sentido horario = sí o positivo
giro en sentido antihorario = no o negativo
movimiento hacia adelante y atrás: no hay contestación
o pregunta mal formulada.
Para la horqueta tenida horizontalmente:
Movimiento hacia abajo = sí o positivo
Movimiento hacia arriba = no o negativo
Si se ha establecido con nuestra mente la respectiva
convención, el instrumento responderá con el movimiento
correspondiente.
Guido
S. Bassler
“Los secretos de la Radiestesia”
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